33. Say You Love Me

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La habitación estuvo en silencio por varios minutos, Obito al notar que Kakashi no planeaba decir nada más, supuso que en ese momento sus charla había acabado. El Hatake cerró sus ojos tratando de ordenar sus pensamientos, nunca antes había odiado tanto recordar el pasado, ahora se siente tan patéticamente nostálgico, lo peor de todo es que tiene algo de miedo sobre lo que vaya a decir su psiquiatra.

Es decir, no es como que le haya contado un cuento infantil, o narrado alguna experiencia viendo My Little Bijuu. No se sorprendería si Obito decide alejarse de él después de conocer todo lo sucedido; y es que a fin de cuentas, nada puede justificar todo lo que ha hecho, todos sus crímenes.

Su vida ha sido difícil, sí, pero... Tuvo diferentes opciones ¿no es así? Pero decidió tomar caminos muy alejados a lo que se podría llamar "sano", tampoco tomó algún camino que se asemeje a la justicia del gobierno — pero ¿Cómo tomar un camino como ese si detesta la manera en que el gobierno maneja las cosas? Era imposible para él, aceptar caminar por un rumbo como ese —. Está loco, lo sabe perfectamente, aunque no le gusta aceptarlo; pero su lado racional lo hace notarlo cada vez que se dice "No me arrepiento de nada".

¿Cómo un ser humano no puede arrepentirse de algo tan vil? Se lo ha preguntado más de una vez, tiene una respuesta; gracias a su trabajo se ha topado con gente que parece venir del mismísimo infierno. Sabe que ellos nunca se han arrepentido de sus actos porque están demasiado enfermos, o simplemente son muy malos.

Hay que aceptar el hecho de que, existen humanos que son como monstruos. Les cuentas lo incorrecto que es matar a alguien y lo toman como broma.

Pero para él, no es exactamente una respuesta a su situación, se niega al arrepentimiento con la intención de tratar de verse menos ¿malvado?

Tratando de justificar al cien lo que no tiene justificación, para tratar de no odiarse más.

Sin embargo, en ese momento le gustaría tragarse todas sus palabras, nunca se imaginó que en un punto de su vida, ocurriría algo que le hiciera cambiar de opinión.

Está llegando a sentir algo más que simple amistad hacia Obito, lo sabe y al mismo tiempo no lo entiende del todo; quizás porque nunca antes había sentido algo igual. Pero hay algo que sí conoce muy bien, sabe que acercarse más a él no es del todo correcto.

Porque Obito podría meterse en problemas por su culpa.

Porque Obito, es alguien amable, sano, un hombre respetable — hasta donde él sabe — ¿Por qué un ángel estaría con un demonio? Es simplemente absurdo y tan... Tabú.

Viven en mundos completamente diferentes, pero aún así, una parte de su cuerpo es tan egoísta que, no le permite imaginarse una vida sin tener el apoyo y la sonrisa de Obito a su lado.

— ¡Heeey! — Llamó el Uchiha con un tono fuerte y algo burlón, buscando su mirada. — ¿Qué pasa?

— Nada — Contestó de manera cortante después de salir de sus pensamientos.

— ¿Seguro? — Preguntó. Sabe muy bien que Kakashi está ocultando algo, aunque parece que no podrá conseguir mucha información.

— Tú... ¿No dirás nada?

Obito apartó su mirada, observando la pared con una expresión seria; tragó saliva pensando en aquella pregunta, tomó aire y dijo:

— Te odio.

El Hatake sintió como su corazón se hacía cada vez más diminuto, ni siquiera pudo respirar bien durante un par de segundos. Una parte de su mente esperaba aquella respuesta, pero aún así era tan doloroso escucharlo.

Paciente 325 | KakaObiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora