37. ¿Locura O Normalizado?

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Obito siempre ha pensando que la luz en la sala de interrogaciones, siempre es tan innecesariamente clara, quizás es porque no sabe mucho sobre la policía y cosas así. Pero creía que sólo en las películas de detectives el foco de la habitación es tan brillante.

De estar en una celda oscura, pasó a un lugar que le quema los ojos, muy dramático, sí. Pero si no se entretiene en su propio drama mental se morirá de aburrimiento antes de que llegué —según parece— Danzo.

Estaba sentado en una silla, frente a una pequeña mesa cuadrada, la habitación es blanca por completo, lo cual le hace recordar a su trabajo. Y claro, tiene un par de esposas en las muñecas.

Nunca se imaginó en un lugar como ese, es decir, no se cree un santo pero nunca ha tenido planeado realizar maldades o actos que infrinjan la ley de su país. Puede que de niño y adolescente haya sido muy agresivo, pero ha cambiado mucho con el pasar de los años y se creía un ciudadano incapaz de romper las normas.

Hasta que llegó Kakashi, claro.

Toda su vida tomó un rumbo inesperado y ahora no está seguro de cómo moverse para volver a tener sus días cotidianos, aunque eso es casi imposible, nada volverá a ser como antes, eso es definitivo.

El punto es que debe empezar a mover las cartas de su propia vida, quizás comenzar desde cero, borrar ese caos en su cabeza y plasmar algún objetivo u otra cosa que le agrade, distraiga y le haga sentir mejor para pasar ese trago amargo.

Sin embargo, es difícil pensar estando entre rejas, ya no soporta otro segundo en detención y mucho menos si aún lleva el uniforme de su trabajo puesto.

Finalmente la puerta se abrió y entró Danzo, el psiquiatra lo persiguió con la mirada hasta que el mayor se sentó en una silla, frente a él.

—Bien, comencemos —indicó Danzo. Colocó una grabadora sobre la mesa y dijo en voz alta el día, la fecha y la hora, también el caso que estaba llevando a cabo junto el nombre completo de Obito. Después de eso, empezó a hacer las preguntas—. ¿Qué tipo de relación tienes con Kakashi Hatake?

—Nada en especial —contestó neutral y se encogió de hombros, Danzo alzó una ceja y con la mirada que le dedicó a Obito, este pudo entender que debía dar una respuesta más larga y que sea coherente—. Sólo era mi paciente, yo su psiquiatra. En el tiempo en que trabajé con él me enfoqué en conseguir su confianza para poder conocer su pasado y así tratar de tener un mejor diagnóstico sobre él.

—¿Y logró hacerlo?

—Sí. Sin embargo, ni siquiera tuve tiempo de realizar mi reporte sobre eso, no pude organizar ningún papeleo, ni la información que obtuve por culpa de lo que sucedió recientemente en el manicomio.

—¿Qué clase de información obtuvo? —cuestionó con interés—. Incluso el más mínimo detalle puede servir para volver a atrapar a Kakashi.

Obito se quedó en silencio por unos segundos, pensando en que quizás estaría rompiendo la confianza de Kakashi al contarle toda su historia, pero al mismo tiempo se pregunta si realmente vale la pena mentirle a la policía.

Así qué al final decidió contarle, pero omitiendo algunas cosas, tratando de hacer el relato lo más corto posible.

No estaría mintiendo, sólo estaría hablando poco.

Quizás sea un boca floja, pero, ¿acaso tiene otra alternativa cuando todo está en su contra en ese momento?

—No creo que esto les ayude a dar nuevamente con el paradero de Kakashi, porque sólo es un poco de su pasado —respondió, con la esperanza de que Danzo decidiera no recibir dicha información si no le era de ayuda, pero el mayor sólo se mantuvo en silencio esperando a que Obito soltara la sopa—. Bien... —tomó aire y después organizó las cosas de manera rápida en su mente—. Kakashi me contó un poco de su pasado, al parecer tuvo una infancia muy dura, sólo vivía con su padre en un barrio pobre, lleno de delincuencia y peligro. Tenían varios problemas económicos sumando el hecho de que recibía bullying en la escuela.

Paciente 325 | KakaObiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora