38. De Regreso A Casa

756 109 109
                                        

Danzo y Yamato observaban detenidamente la pantalla de la computadora, al otro lado del escritorio en la oficina se encontraban Hashirama y Madara, el castaño con una dulce sonrisa mientras que el Uchiha mantenía una expresión seria.

Cuando el vídeo en la pantalla terminó, Danzo se recostó en el respaldo de la silla en completo silencio. Lo sucedido en la grabación de la cámara de seguridad coincidía muy bien con lo que Obito le contó anteriormente. Kurenai le dió una pastilla para que pudiera dormir, en la cámara de la enfermería se podía observar a la perfección cómo aquella mujer tomaba las llaves la habitación 325 que estaban en el bolsillo de Obito.

Luego de eso, otras cámaras enfocaron el momento en que ella entró a la habitación de Kakashi para poder hablar con él, ¿por qué nadie lo notó antes y lo reportó?

—Bueno, las pruebas son válidas —comentó Yamato.

—Sí —afirmó Danzo—. Dejen salir a ese chico.

—Sí, señor —Yamato hizo una pequeña reverencia hacia su superior, luego se retiró de la oficina para dar la orden.

—Bueno, entonces supongo que nosotros dos podemos retirarnos —habló Hashirama con un tono sereno, se dio media vuelta para empezar a caminar hacia la salida—. Con permiso.

Madara imitó la acción del castaño, sin embargo Danzo lo detuvo alzando un poco la voz.

—Madara —llamó el moreno, el Uchiha se detuvo y se giró para dirigirle la mirada.

Hashirama se quedó quieto, con la mano posada en la perilla de la puerta, observó sobre su hombro a Danzo, con una mirada algo seria, la situación le parecía extraña, ¿qué quería ese tipo con Madara? Se supone que las cosas ya deberían estar resueltas.

—Dije "Madara" —comentó Danzo, el Senju entendió muy bien a lo que se refería.

"Estoy de más en esta habitación" pensó Hashirama con el ceño fruncido, aunque claro no permitió que Danzo lo notara. Sólo se despidió cordialmente y abrió la puerta de la oficina para retirarse.

Ahora Madara y Danzo estaban a solas.

—¿Qué quieres? —preguntó el Uchiha, de manera cortante-. No tengo todo el día.

—Sólo quiero aclararte algo, ya que después de todo eres familiar de Obito... —respondió mientras se cruzaba de brazos, notó que tenía toda la atención de Madara gracias al silencio. Danzo es un hombre firme y serio, sin embargo la mirada fría del Uchiha siempre lo hace sentir inferior, lo cual odia con toda su alma—. Lo dejaré libre, pero estaremos muy al pendiente de él, de cada movimiento. No podemos confiar mucho en un...

—Uchiha -interrumpió Madara, terminando la oración del Shimura.

—Así es.

Madara alzó una ceja sin sentir ninguna pizca de amenaza o inseguridad, ni siquiera se inmutó por aquellas palabras.

—Haga lo que quiera, no me importa —respondió Madara, luego de eso se retiró de la habitación. No es la primera vez que alguien desconfía de un Uchiha, por el simple hecho de ser un Uchiha.

Es como un desayuno para toda la familia, nada de otro mundo.

Danzo observó sentado en la silla, como se retiraba aquel hombre exitoso. Madara no ha cambiado en nada, es como una piedra. Ese tipo de comportamiento molesta mucho al Shimura, siempre ha tenido la habilidad de llevar las riendas de una conversación, de manipular a las personas o de infundir miedo.

Pero nunca ha logrado hacer eso con un Uchiha.

Dios, son tan extraños que no parecen humanos, una familia muy irritante. Y sabe que no es el único que piensa de esa forma.

Paciente 325 | KakaObiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora