Me encuentro en mi habitación, preparándome para ir a mi primer día de trabajo. ¿Donde voy a trabajar...? Bueno, dejenme decirles que: Esa, es una excelente pregunta.
Voy a trabajar en el manicomio más grande de Konoha, el cuál se llama "Manicomio de Konoha". Gran título, ¿No creen?. Pero no es público, por si pensaron eso...
Hace unos meses me gradué en la profesión de psicología. Es un trabajo que no muchos toman, desde mi punto de vista claro. La mayoría prefiere diferentes trabajos como maestros, abogados, policías... Pero, al no saber que rayos hacer con mi vida, decidí elegir una profesión no tan... ¿Como decirlo? ¿Popular?.
Di un pequeño bostezo mientras caminaba hacia el espejo para ver si voy bien.
Levantarse temprano y llegar a tiempo a los lugares no es fácil chicos, NO ES FÁCIL.
O al menos para mí, un chico que siempre llegaba tarde a las clases, a su propia casa, a reuniones, fiestas, ¿Ya dije las clases?. ¡Pero no es mi culpa! Lo hacía porque ayudaba abuelitas con sus bolsas o a cruzar las calles, el gobierno debería darme un premio por eso.
Salí de mi casa, comencé a caminar para llegar a mi trabajo. ¿Quién necesita un auto cuándo tienes pies y piernas? ¿Quién necesita un auto cuándo puedes caminar?.
Trato de disimular la pobreza, no me juzguen.
(...)
Me tardé una media hora en llegar al manicomio, antes de atravesar esa amplia puerta de cristal, solté un pequeño suspiro para relajarme y así espantar los nervios.
No se que clase de cosas me voy a encontrar ahí adentro, es un lugar lleno de enfermos mentales ¿Qué es lo peor que puede pasar?.
Bueno... Tampoco puedo quejarme, yo fui quien decidió tomar esta profesión.
Entré y me dirigí a la recepción, ahí se encontraba una muchacha, le calculo mas o menos mi edad. Estaba sentada junto a un amplio escritorio, escribiendo de forma rápida en la computadora.
Debo admitir que, me quedé embobado viéndola. Dios, es una maravilla. Su pelo es corto, liso y castaño, brilla levemente. Se mira que su piel es tan suave como la seda...
— ¡Buenos días! ¿En qué puedo ayudarte? — Dejó de escribir y volteo a verme, sonriendo... Su sonrisa es tan resplandeciente y hermosa, al igual que sus ojos. — Eh... ¡Vaya! Debes ser el chico nuevo ¿No? Lo digo por tu ropa.
Salí de mis pensamientos en ese instante ¿Cuánto tiempo me quedé viéndola?. Agh... Que vergüenza.
— E-Eh... S-Sí... Soy Obito Uchiha — Respondí de forma nerviosa. ¿Qué puede ser peor que parecer un tonto frente a una chica linda?. Desvíe mi mirada levemente.
— Yo soy Rin Nohara, un gusto conocerte — Extendió su mano aún con su sonrisa.
— El gusto es mío — Tomé su mano sonriendo de forma emocionada. Si voy a verla todos los días en el trabajo... ¡Juro que mi asistencia será perfecta!.
Tomó unos papeles que tenía en el escritorio, luego se levantó.
— La señora Chiyo me contó sobre ti, dijo que tuviste unas buenas notas, de seguro eres alguien muy inteligente. — Pobrecita... Si tan solo viera las notas que saqué en primaria y secundaria. Me extendió los papeles y los tomé. — Lee estos papeles, son las reglas del manicomio.
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Paciente 325 | KakaObi
FanfictionEl amor puede perpetrar pecados; pero también puede hacer que te arrepientas de ellos. Sabía que debía pararlo desde el inicio, pero me embriagaba ante el reflejo de su alma que pasaba en sus cristales rotos llenos de penumbra. Sabía que no era lo...
