Amigos

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Me encuentro en la oficina, ya es tarde, supongo que esto se me tomará como horas extra, o es algún tipo de castigo por enfrentarme a Kurtis, no importa en realidad, lo importante es que Adara está bien y conmigo, desde hace un rato está dormida, la estancia ya cerró. 

- Lexa solo falta que me diga como le hará para ir al aniversario sin su hija

- La dejaré con una niñera supongo 

- A Marieta le ha caído bien, nunca antes me habían dejado por un hijo, supongo que eso le agradó a ella, ya que Marieta es muy maternal, entonces me dijo que si usted quería nuestra niñera podría cuidar de Adara, igual podría quedarse con mi hijo 

- Gracias, es muy amable de su parte, me disculpo por lo que pasó en la tarde 

- Es lo que haría cualquier padre de familia  

- No, no todos los padres dejan todo por sus hijos, pero ese no es un tema del que debamos hablar ahora, ¿le parece si seguimos trabajando?

- Lexa usted, digo, se ve muy joven como para tener una vida bien armada, la he investigado y no tiene redes sociales o circulo de amigos, lo que me hace desconfiar, además de que ya ha tenido un altercado con Regina 

- Bien, yo he tenido una vida difícil señor Guillén y si se la cuento ya no sería una relación jefe - empleada, tendríamos que ser amigos y una amistad entre un hombre y una mujer es casi imposible 

- Lo sé, pero aún nos falta bastante trabajo, quiero estudiar bien este negocio y la propuesta para mis socios, así que tardaremos un rato 

- Bien, no sé por donde empezar ¿ Qué es lo que quiere saber de mi? 

- Lexa, primero que nada como es que es madre siendo joven y sin una pareja aparente 

- Adara, es mi motor de vida, no es algo que yo planeara, cuando tuve a mi hija sentí que debía vivir si o si, no había espacio para lloriquear o dejarla de lado, es la única que me ha dado aliento, la que me impulsa, así de simple }

- ¿ Y el padre? 

- No lo necesitamos 

- ¿ Sabe quién es? 

- No, no sé quién es y no me hace falta saberlo 

- Parece que es un tema del que no desea hablar 

- No es relevante la forma en la que ella fue concebida 

- Vale, supongo que no debí preguntar eso 

- Sí, supone bien 

- Lo siento, no quise ser entrometido 

- No, para nada, nadie quiere entrometerse y terminamos en algo así, pero bueno, sigamos, no tengo amigos por qué de donde vengo no puedes confiar en nadie, tienes que dormir con un ojo abierto y una pistola debajo de la almohada, de lo contrario podrías morir y no saberlo 

- Debió tener una infancia difícil

- No, hasta eso, fue una infancia agradable, hasta que llegué a la juventud, ahí se puso algo dura la vida, pero aquí voy, no he muerto 

- Parece que lo dice como si fuese un triunfo 

- Lo es a decir verdad

- ¿ Por qué? 

- Usted tiene tres hermanos ¿ Cierto? 

- Así es 

- Bien y ¿ qué sentiría si uno de sus hermanos lo traicionara? 

- Yo...ellos no serían capaces - lo dice algo pensativo 

Sé por qué lo dice así O'connell  no es un hombre de confianza, no entiendo por qué ahora son muy unidos 

- Lo dijo inseguro 

- Sí, me sentiría mal, usado 

- Ahora dígame como se sentiría si uno de sus hermanos lo culpa de algo que no hizo 

- Me sentiría mal, creo que buscaría todas las maneras posibles para esclarecer las cosas 

- Bien, ahora dígame ¿ Cómo se sentiría si su propio hermano quisiera matarlo?

- Tendría miedo - responde 

- Bien, ahora dígame ¿ Cómo se sentiría si de pronto ya no tiene en quién confiar? ¿ Qué pasaría si la única persona en la que confía le da la espalda? 

- Me sentiría solo, sentiría que....tal vez me dejaría morir 

- ¿ Y si la vida no lo quiere muerto? ¿ Y si por más que lo ha intentado no puede encontrar la muerte ? ¿ Y si de pronto usted se siente acorralado? ¿ Y si todas las personas a las que ama lo quieren matar? ¿ soportaría el rechazo? 

- Tal vez no, pero no entiendo todas esas preguntas 

- Algún día la entenderemos ambos, solo quería profundizar el asunto 

Me mira algo extrañado, pareciera ser que está reflexionando. 

- Hace un tiempo - dice después de unos minutos, despego la mirada de los papeles que leía - yo no ayudé a alguien importante, creo que debía hacerlo, pero de pronto las cosas cambian su curso y nos hacen dudar, yo le fallé a esa persona, sé que pude hacer más, pero ella no era la mejor, creo que hubiese estado mal ayudarla, pero también tenía una familia que proteger, Marieta y mi hijo son todo para mi y eran ellos o ella 

- ¿Una amante? - pregunto 

- No, amantes hay muchas, he tenido varias, pero a ella la amaba, ella me hacía sentir bien, no era la mejor, pero su rostro, ese fue el único problema 

- ¿Era fea ?

- No, era hermosa, pero sufrió un accidente y bueno, terminó mal, la abandoné 

- ¿ Y si ahora la tuviese en frente qué le diría? 

- Le diría que si desea castigarme no haría nada por defenderme, que nunca pensé que esto llegaría lejos, que debí protegerla más, que aunque estuviera mal debí confiar en su palabra y no perseguirla tanto, que no debí intentar matarla, no sé muchas cosas

- Ella está mejor, ella está descansando en algún lugar 

- ¿Eso crees? 

- Tal vez necesitaba descansar - respondo 

Kurtis se queda en silencio, se levanta del escritorio, se acerca hasta mi y se sienta a un lado mío y me abraza, es una posición un tanto incómoda, pero creo que lo necesita, siento algo de nostalgia, algún día entenderá como me he sentido estos últimos años, eso espero. 

- Supongo que ya son amigos 

Deshago el abrazo, veo en la puerta a Marieta. 

- Señora Guillén yo no, no es lo que parece - digo 

- A mi me parece que si, ese abrazo se ve muy efusivo 

- No Marieta, Lexa tiene razón, no es lo que parece, sabes de sobra como soy con mis amantes o candidatas a amante 

- ¿ Entonces? 

- Ella solo me daba palabras de aliento, me hacía reflexionar

- Pues yo también quiero que me de palabras de aliento, que me haga reflexionar 

- Bien, puedo hacerlo señora 

- ¿ Te estás burlando de mi? - dice enojada 

- No señora, no me burlo de usted, pero si quisiera a su marido hubiese mostrado mis intenciones desde un principio, no estaría aquí en la oficina hablando, además mi hija está aquí, no follaría con mi hija presente - respondo 

Su mirada se suaviza, creo que entiende mi punto. 

- Deberías dejar tus paranoias 

- No son paranoias, sabes de sobra que motivos hay para que exista esta desconfianza 

- Pero Lexa no ha dado motivos 

- Te creo, no sueles defenderte o tratar de esclarecer algo cuando es evidente, supongo que lo he mal interpretado - dice ella 

- Esto no se volverá a repetir señora Guillén, lo lamento, tengo que irme  y no, el señor Guillén y yo no somos amigos

Vecino..... ¿ Tiempos Extra?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora