Acaricié su pelo mientras él descansaba su cabeza en mi cuello, así nos quedamos un par de minutos hasta que se apartó, mirándome sonriente. Yo le sonreí y él puso un mechón de pelo detrás de mi oreja.
-Alison, gracias.
-¿Por qué? - Pregunté extrañada.
-Por no haberme presionado.
-Nunca lo haría Kevin. Sé que es duro para ti. - Puse mi mano en su mejilla y se la acaricié. Sus manos se pusieron en mi cintura y juntó sus labios con los míos, note como me acariciaba los muslos mientras me besaba con dulzura, subió su mano un poco más haciendo contacto con mi culo pero el sonido de su móvil nos interrumpió. Al mirar la pantalla frunció el ceño.
-¿Qué?... Si... ¿Cómo?... Voy para allá. - Me miró y noté la preocupación en sus ojos. - Luego te cuento Ali, ¿te dejo en casa?
-Oh, claro.
(***)
Habían pasado un par de horas sin saber nada de Kevin, yo estaba en mi cama boca abajo con las piernas en la pared mientras pensaba.
Mi madre siempre me había dicho que era rara por hacer eso, pero a mí me gustaba.
Tras revisar mi móvil por última vez me bajé al salón y me hice una ensalada para cenar, Aria llegó tarde y se cogió un poco de queso, sentándose a mi lado.
-¿Qué hay hermanita? - Dijo con una gran sonrisa, yo fruncí el ceño y me giré a mirarla.
-Aria, ¿qué te ha pasado? - Dije.
-Nada... - Su cara decía lo contrario, tenía una gran sonrisa en el rostro y los ojos brillantes.
-Aria...
-Vale vale bien, hoy vi a un chico.
-¿Mamá o la tía saben eso? - Le pregunté seria, ella rodó los ojos y negó.
-Tampoco ellas sabían lo de Kevin, y a saber qué haces con él cuando no estamos. - Le di un tortazo en la cabeza y ella se quejó. - Estúpida.
-No hago nada con él imbécil.
-Se llama Andrew, es del instituto y es guapísimo. - Dijo pestañeando mucho y de manera muy exagerada.
Ay no, la perdimos...
No lo sabes tú bien.
-¿Y le gustas?
-Creo que si, ay Alison es tan perfecto.
-Aria me preocupas. - Ella se giró con una ceja enarcada y yo rodé mis ojos. - Tienes apenas 12 años.
-En 2 semanas cumplo 14 imbécil. - Dijo ella fulminándome con la mirada.
-Lo que sea, eres muy pequeña.
-Pero me gusta. - Dijo ella haciendo mohín y me recordó a cuando a mi me empezó a gustar Wallas, tendría más o menos su edad.
-Bueno, solo ten cuidado.
-¿Para que no me pase como a ti? - Fruncí el ceño y le miré. - Ya sabes, te tiraste 2 años detrás de Wallas.
-Eh, claro. - Ella me sonrió, besó mi mejilla y se fue dando pequeños botes. Yo me quedé en estado de shock ante su comportamiento.
Espero que ese tal Andrew le trate bien.
Y si no le pateamos las bolas.
Alto ahí fiera.
Eres aburrida.
Ignoré a mi estúpida consciencia y fregué todo lo que tenía por fregar, en vez de irme a la cama como de costumbre salí al porche y encendí la hoguera, me senté en uno de los sofás y me puse a mirar al cielo, las estrellas se veían de maravilla y me relajaba verlas.
Estaba tan sumida en mis pensamientos que no me di cuenta de que un par de ojos azules me miraban con curiosidad.
-Kevin. - Dije incorporándome.
-Hola angelito. - Dijo él sentándose a mi lado. - Perdón por no haberte contestado antes, estaba muy liado y no podía.
-Tranquilo. ¿Qué ha pasado? - Su sonrisa desapareció y negó con la cabeza.
-Nada angelito, quiero proponerte algo.
-¿El qué?
-Una cita. - Dijo rascándose la nuca.
-¿Una cita? - Dije, a la vez que una sonrisa se asomaba por mi rostro.
-Nunca te he pedido una cita en serio, creo que va siendo hora.
-Claro, ¿cuando?
-El sábado que viene, te recogeré a las ocho en punto aquí mismo.
-¿En la hoguera? - Dije riendo, él negó con la cabeza.
-Sabes a lo que me refiero. - Toqué su nariz con mi dedo índice y él soltó una pequeña carcajada. - ¿Qué hacías aquí fuera sola? Son las 12 nena.
-No sé, estaba agusto.
Él sonrió y me empezó a acariciar la pierna, yo apoyé mi cara en su hombro mientras dejaba que me acariciase.
-Deberías ir a dormir pronto. - Susurró.
-¿Tienes planes en dos semanas? - Dije cambiando de tema.
-Creo que no. - Dijo en un tono muy bajo.
-Es el cumple de mi hermana, mis padres ni siquiera se molestarán en pasarse por allí así que solo seremos mi tía y yo, bueno y puede que el nuevo ligue de Aria, un tal Andrew. - Eso hizo que Kevin soltase una risa ronca. Ay virgencita, sálvame de esta. - ¿Te apetecería venir?
-Pues claro, y me tendrás que presentar a ese tal Andrew.
-Primero que me lo presente ella. - Dije soltando una pequeña carcajada.
Era increíble lo agusto que me sentía con Kevin.
-Preciosa, deberías dormir. - Negué con la cabeza como una niña pequeña pero él no se dio por vencido. - A la cama...
-No. - Dije cruzándome de brazos.
-Tú lo has querido. - Me cogió pasando un brazo por mis piernas y otro por mi cintura, yo me agarré a su cuello y me llevó así hasta mi cama.
Al llegar me dejó allí y me tapó como si fuese una niña, dejó un beso en mi frente y me sonrió.
-Buenas noches angelito. - Dijo él apagando la luz.
ESTÁS LEYENDO
La Última Noche
RomanceIdiota, prepotente, egocéntrico y estúpido. Podría pasarme todo el día hablando mal de él, va por ahí con sus aires de superioridad creyendo que va a impresionar. Kevin Frost es la definición de todo lo que está mal, pero por alguna extraña razón no...
