Los personajes de Bleach son de Tite Kubo.
Historia inspirada en la película mexicana “Negro es mi color” (1951)
Advertencia: AU, contiene OoC.
EL AMOR NO TIENE COLOR.
CAPÍTULO OCHO. ― KISUKE URAHARA.
Definitivamente sería un gran día, si no lloviera tanto y a ella no se le hubiera olvidado su sombrilla. Iba empapada de pies a cabeza, lo bueno que sólo le faltaban dos cuadras para llegar al hospital.
Rukia caminaba con la mirada en el piso, pues se fijaba por donde pisaba para no tener un accidente, no fuera a resbalarse o a caer por una coladera abierta. Los relámpagos y truenos la hacían sobresaltar cada vez que se producían. Desde pequeña le daban miedo y aún no había podido superarlo.
Comenzó a caminar más rápido para poder llegar al hospital, tenía tiempo de sobra pero quería protegerse de los truenos, no imaginó que por no mirar al frente chocaría contra una persona.
―¡Ah! ― gritó Rukia asustada mientras caía hacia atrás, de pronto sintió unos brazos que la rodearon por la cintura y un segundo después estaba siendo atraída hacia el pecho de la persona con que chocó.
―¿Estás bien? ―escuchó una cálida voz preguntarle, mientras seguía siendo abrazada por ese hombre, lo sabía por la voz masculina que le había hablado. De pronto se escuchó un fuerte trueno, Rukia se asustó y se aferró fuerte a la camisa del hombre. Él al sentir que temblaba la abrazó más fuerte.
A pesar de que ya se había calmado no se movió, seguía recargada en el pecho de esa persona, aunque quería zafarse no podía, su cuerpo no respondía. Se sentía tan bien entre sus brazos, se sentía protegida y cálida, sentía un agradable aroma. Y no entendía porque pero todo eso lo sentía conocido, como si en el pasado lo hubiera experimentado.
―No te preocupes, ya pasó todo. ―le dijo el hombre apartándola y acariciándole la cabeza.
―Gracias. ―respondió apenada, levantado la vista. ―¿Usted? ―preguntó sorprendida al ver delante de ella a un hombre de cabello rubio alborotado y de ojos grises. ¡Era el otro hombre que la iba a atropellar!
―¡Ah! ―exclamó el hombre con una sonrisa y tallándose la nuca. ―de haber sabido que eras tú no te hubiera soltado. ―le dijo, provocando en ella un sonrojo involuntario.
―(“Estúpido cuerpo”) ―pensó enojada por no poder controlarse. Se había prometido no volver a sonrojarse, emocionarse, alegrarse o nada parecido por los comentarios de los hombres, total todos eran mentira. Pero ahí estaba ella, toda alterada por la cercanía de ese tipo que sentía familiar.
―Pero que descortés soy. ―habló Urahara ignorante de lo que había provocado en Rukia. ―Estoy haciendo que te mojes más. ―dijo y recogió el paraguas que había soltado para poder abrazar a Rukia y evitar que cayera. Luego lo puso sobre ella para evitar que se mojara. ―Te acompaño a donde vayas. ―le comentó Urahara.
―Gracias, pero no es necesario. ―respondió ella recuperando la compostura. ―Ya me he mojado lo suficiente y además el hospital está cerca.
―¿Trabajas en el hospital de Ukitake? ―preguntó sorprendido.
―Sí. ―le respondió seria. ―Muchas gracias por su ayuda, debo irme. ―le dijo y comenzó a caminar.
―¡Ah!, se fue y no le pregunté su nombre. ―murmuró él mientras la veía alejarse. Después suspiró. ―De verdad que me recuerda mucho a ella. ―mencionó con nostalgia.
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El amor no tiene color
ФанфикшнRukia tras sufrir un fuerte engaño jura vengarse. Ichigo se enamora de ella sin conocer sus verdaderas intenciones. Cuando la verdad surja ¿Podrá Ichigo seguir a su lado? ¿Podrá Rukia desistir de su venganza?
