Capítulo 5

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Aún seguía teniendo presente el día en que recibió la noticia.

A pesar de que lo sentía así no estaba lloviendo, el doctor estaba frente a ella con una noticia negativa y los resultados entre sus manos. — Anastasia, tus probabilidades de quedar embarazada son bajas, casi nulas. Eres prácticamente infértil

Dichas palabras le cayeron como un repentino balde de agua fría.

No había pasado mucho tiempo desde entonces, seguía siendo joven y aún a su edad había intentado todo lo posible para formar su propia familia, no importaba qué método usara ni cuánto deseara creer que las palabras de aquel doctor no eran ciertas y su diagnóstico fue incorrecto; todo apuntaba a que ella realmente no podía tener hijos.

No solamente podía recordar el dolor que sintió tras la noticia, sino que en su memoria también se guardaba la perfecta imagen de quien la acompañó: Lucas, el predecesor de Félix.

— No tienes que preocuparte por eso, existen muchos otros métodos, podemos adoptar o alquilar un vientre. — En ese momento él la abrazó, tratando de consolarla — Hay muchos niños allá afuera deseando ser adoptados ¿Acaso no es esta una clara señal de lo que debemos hacer?

Anastasia creyó que él tenía razón, llegándose incluso a sentir egoísta por la manera en que había reaccionado ante la noticia de su baja fertilidad y admirando la forma en que Lucas hacía las cosas.

Sin embargo jamás se esperó lo que él terminaría haciendo.

— Ana, ella es Cinthia. Va a alquilarnos su útero para que podamos tener a nuestro bebé. — Lucas le presentó a una mujer rubia, de cabello ondulado y estatura mediana con una brillante sonrisa.

Anastasia se quedó fuera de lugar.

— ¿Perdón? — No pudo evitar preguntar. — ¿Podemos hablar en privado, Lucas?

— ¿Qué sucede?

— ¡¿Acaso estás demente?! ¿Por qué trajiste a una mujer para que nos alquilara su útero?! Habíamos acordado ir al centro de adopción en dos semanas, Lucas, DOS SEMANAS. Además ¡Ni siquiera se parece a mí! Dijimos que si rentábamos un útero tú buscarías a una mujer semejante a mí, Lucas.

Pero él simplemente negó con la cabeza, tan relajado como siempre, al punto en que comenzaba a ser un dolor de cabeza para Anastasia.

— Todo estará bien, ella necesita dinero para pagar el medicamento de su madre enferma ¿Acaso no es esta la oportunidad que buscábamos?

Lucas de nuevo hablando sobre oportunidades únicas logró convencerla.

Pero definitivamente por mucho que lo repitiera las cosas no anduvieron bien.

Conforme los meses pasaron las cosas en aquel departamento fueron cuesta abajo, Cinthia, que se habia mudado con ellos a petición de Lucas, se había convertido en una piedra en el zapato desde el momento en que quedó embarazada y la facilidad con la que lo hizo.

El lugar de Anastasia en el corazón de Lucas perdió valor cada vez más, llegando a un punto en que su presencia dentro de la casa se volvió un cero a la izquierda, Lucas había caído completamente ante Cinthia desde el momento en que supo que estaba embarazada.

Y muy pronto las miradas de amor que solamente eran para Anastasia se volvieron en miradas llenas de lástima y odio hasta que un día, cuando regresó a casa después de un miserable día trabajando como mesera se encontró con Lucas esperando a la puerta, no para darle la bienvenida, tenía sus maletas con sus cosas afuera.

Esposa del CEO 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora