Trevor.
¿Cómo describir a Trevor?
Trevor es un hombre que trasmite todo con su mirada, pero es tan impredecible que se te es incapaz de saber lo que se le cruza por la mente, es callado y reservado para hablar de su vida, es misterioso y a la vez llamativo, es arrogante cuando se lo propone y es divertido cuando menos lo piensas.
Y aun así, era la única persona cercana a mí en estos momentos que me había ayudado.
Cuando no debería haberlo hecho.
Y no lo digo porque no este agradecida por su ayuda, de hecho estaba sumamente agradecida por encontrarme aquella noche.
A pesar de que había pasado un límite con él.
Y las palabras de aquel hombre se repiten en mi cabeza.
— Su esposa murió, no ha habla mucho desde eso.
¿Tanto dolor guarda en su corazón?
No puedo saberlo, no puedo conocerlo.
Suspire.
Me removí en la cama de un lado a otro. No conseguía poder dormir con tranquilidad, aquellos días habían sido los peores, creía ver la imagen de Renzo en todos lados observándome.
¿Paranoica?
Empezaba a creer que me estaba volviendo loca.
Me levanté de la cama, pasé mis manos por mis cabellos, los desordené y me encaminé hasta la cocina para tomar un vaso con agua.
Aun podía escuchar los ruidos de aquella noche, las imágenes dispersas que divagaban en mi mente como un rompe cabezas.
Dejé caer el vaso de agua a mis pies cuando escuché un ruido.Le temía a Renzo, le temía mucho.
— Contrólate Alena, puedes manejarlo —me apoyé en una pared cuando sentí que el mismo aire se me cortaba.
Me quedé en una esquina sin moverme, tomando un cuchillo en mis manos.Si Renzo se atrevía a entrar de nuevo en mi casa, aquello no terminaría bien para ninguno de los dos, me defendería con lo que tuviera en mis manos.
Cerré mis ojos esperando verlo.
Sentí una nariz húmeda olfatearme.
— ¿Neptuno? —pregunté.
El perro movió la cola. Dio pequeños saltitos en el aire y después volvió a olfatearme.
— ¿Qué haces aquí? Trevor se pondrá furioso, si ve que te has salido.
El me miro y se echó en el suelo de madera. No estaba dispuesto a irse.
— Quizás tienes hambre —pase mis manos por su lomo, consintiéndolo.
El perro me siguió cuando me acerque a la cocina en busca de algo de comer.
— No tengo comida para perros, pero puede que encuentre algo para ti.
Neptuno emitió unos cuantos ladridos mientras daba vueltas por todo el lugar.
— Shh..., vas a despertar a Trevor, si no quieres que venga por ti será mejor que te quedes calladito.
Demoré unos cuantos minutos en la cocina preparando algo para Neptuno. Eran apenas las doce y tenía aun un largo tiempo para poder regresar a mi cama y dormirme.
— ¿Te ha gustado? —levanté el plato con algunas migas de carne.
Sonreí porque ahora no me sentía sola. Poco a poco la imagen de Renzo despareció de mi cabeza y me olvidé por completo del asunto.
ESTÁS LEYENDO
Bajo tu Piel
RomanceTras la repentina muerte de su esposa el millonario empresario Trevor Argall se encierra en un mundo de total soledad, aislado en una vida totalmente diferente a la que llevaba, convirtiéndolo en un hombre arrogante y desinteresado por las cosas del...
