Tras la repentina muerte de su esposa el millonario empresario Trevor Argall se encierra en un mundo de total soledad, aislado en una vida totalmente diferente a la que llevaba, convirtiéndolo en un hombre arrogante y desinteresado por las cosas del...
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Tomo en mis manos el plato con algunas galletas con chispas de chocolate que he preparado para nuestra merienda. Trevor ha estado toda la tarde junto a Estella terminando algunas cosas de su casa de princesas.
O como ella lo llama "el castillo de las princesas"
- Aquí están - sonrío mientras mis pasos me acercan al jardín en dónde se encuentran.
- ¡Mami! - exclama ella corriendo hasta donde me encuentro para abrazarme por las piernas-. Mira, papi me ha enseñado a hacer uno caliescopo.
Estella menea en sus manos aquel cachivache.
Suelto una risa.
- Es caleidoscopio - le respondo con dulzura-. Y te ha quedado muy bonito cariño.
- Papá ha dicho que así podré ver y llevar las estrellas a todos lados.
- Así es - tomo su pequeña nariz en mis dedos y la tomo de su mano para ir hasta donde Trevor se ha quedado a esperarnos.
- ¿Te acuerdas de esto? - pregunta él mientras mantiene aquel viejo cachivache que le unos años atrás.
- Por supuesto - me siento a su lado mientras Estella me imita metiéndose en el medio de los dos-. Fue el primer regalo que te di.
- Así es, siempre tendrá un significado especial para mí, tu madre me dió este caleidoscopio hace un tiempo Estella y ahora he querido que tú tengas uno igual.
- El de mami es más bonito y con muchas... Estrellas - levanta sus manos para exagerar.
- Podemos hacer los caleidoscopios que quieras bebé - me abrazo a ella para dejarle un beso en la cabeza.
Estella es una niña muy calmada y muy inteligente a su corta edad, es curiosa y le gusta hacer un sin fin de preguntas y sobretodo es una muy niña amorosa.
Ella es lo más hermoso y perfecto de nuestras vidas porque es la muestra de la felicidad después del dolor.
- ¿Por qué lloras mami? - siento su suave mano limpiar mi mejilla.
- Es que me he acordado de algo muy bonito cariño - le respondo.
- No quiero que llores mami - se abraza a mi dándome besos.
- También se llora por cosas felices bebé - le respondo dándole besos.
Trevor fija su vista en la mía y después en la de nuestra pequeña.
- Nena ¿porque no pruebas que tal ha quedado la casa de princesas que hemos hecho? - le pregunta y ella asiente con su cabecita.
- ¡Si! - chilla de alegría-. ¡Neptuno, ven! - llama al perro que sale disparado hasta donde ella está.
Ambos se meten dentro de la casa para jugar juntos.
- ¿Que sucede? ¿Porque has llorado? - pregunta Trevor mientras me rodea la cintura con sus brazos.