Mukuro dio un mortal hacia atrás, esquivando a un Monokuma que intento decapitarla, y rodando hacia un lado una vez aterrizo en el piso, la batalla se había alargado más de lo que a ella le hubiera gustado, sin embargo aún estaba en buena forma para poder seguir.
"¡No te preocupes, niña!" Gritó un Monokuma. "Prometo que no dejare que Naegi muera."
La Mercenaria esquivo a otro Monokuma, contraatacando con una patada y enviándolo lejos, no importaba cuantos Osos ella destruyera, más y más aparecían para tomar su lugar, era esencialmente una batalla sin fin.
"¡Mientras Naegi y los demás estén vivos puedo borrar sus recuerdos cuanto quiera!" Dijo otro Monokuma, Mukuro se tensó ante esto, pero la sorpresa no menguo sus defensas en lo absoluto.
La pelinegra saltó, mientras giraba verticalmente con todo su cuerpo en el aire para aterrizar asestando una mortífera patada a un Monokuma, destruyendo el cuerpo del robot por la fuerza de sus piernas.
Chispas saltaron, y Mukuro no perdió el tiempo para pasar de modo ofensivo a evasivo, mientras comenzaba a esquivar a los diferentes robots que la atacaban desde varios flancos.
"¡Mukuro!" Escuchó un gritó e inmediatamente reconoció la voz como la de su hermana, Junko Enoshima.
Pero ella lo ignoró.
La Mercenaria no ostentaba su título solo por ser una experta en el uso de armas, sino que como cual soldado ejemplar, ella podía controlar sus sentimientos mucho mejor que cualquier persona normal.
Tal como lo hacía ahora, que a pesar de escuchar la voz de su hermana, quien hasta hace poco tiempo era su persona más preciada, ella no sucumbió a sus emociones.
Varios Monokumas se lanzaron por sobre ella, pero la pelinegra, con un tiempo de reacción muy pequeño, se agacho con rapidez y tal cual bailarín de Break Dance, apoyo su cabeza en el suelo e inmediatamente después impulso sus piernas como las astas de un helicóptero para comenzar a girar, pateando a todos los osos que intentaban acercarse a ella.
Mukuro luego de su ataque giratorio, se levantó de un salto, mientras miraba a su alrededor; Había formado una buena distancia de los Monokuma, si bien aún estaba rodeada por todos lados.
Ella apretó los dientes con fuerza, y tensando sus músculos salto de nuevo para luchar.
"¡Esquívalo, Mukuro!" La Mercenaria escuchó la voz de Makoto Naegi.
Abrió los ojos con suma sorpresa cuando lo escucho, no estaba por ningún lado, pero le tomo menos de un segundo darse cuenta que era una grabación de Junko con el objetivo de hacer que bajara la guardia.
Y lo logro sin problemas.
Al instante siguiente de que Mukuro hubiera escuchado esa grabación, se encontró cayendo al suelo; varios Monokumas la habían tomado de una de sus piernas.
"Ugh." Gimió ella cuando cayó duramente contra el suelo.
Más y más robots se sumaron, sujetándola de todas sus extremidades, y a pesar de cualquier cosa, estos en multitud eran sumamente fuertes, incluso con este tipo de situación adversa, la expresión de Mukuro no mostro indicio de temor.
Un Monokuma salto y se sentó en su pecho, mirándola con una sonrisa divertida a sus vanos intentos de liberarse.
"Jo... Sentarme aquí es como sentarme en una mesa..." Dijo Monokuma con burla. "Puedes tener unas buenas piernas, pero por delante eres una tabla, aunque que lo tengas todo ya sería demasiada buena suerte para Naegi."
". . ." La pelinegra no respondió, pero tampoco se inmuto ante las bromas y burlas de Monokuma.
"¿Qué debería hacer contigo? ¿Matarte? ¿Traer a un pulpo que te destroce por todos los ángulos? O tal vez... ¿Dejarte salir con Naegi?"
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Danganronpa Re: IF
FanfictionUna clase de estudiantes es encerrada en el Instituto Kibougamine, sin recuerdos e instigados a matarse entre sí para poder salir, si uno de estos estudiantes recuperara la memoria por cuestiones del destino, ¿Podría detener el calvario que ocurrirí...
