Makoto miraba a la casa que estaba frente a él, no era muy grande, de hecho, podría decir que al menos a simple vista su tamaño era promedio, como la suya. Lo que era muy extraño, ¿por qué? Simple, esta era la casa de la famosísima modelo juvenil Junko Enoshima y su hermana, Mukuro Ikusaba.
El imaginaba que sería sumamente ostentosa hasta el punto de notarse con solo un vistazo. Y tal parecía ser que estaba equivocado.
Makoto y Mukuro habían acordado reunirse el día de hoy que tenían libre para practicar algunos temas de estudios misceláneos en los cuales Makoto no estaba lo suficientemente preparado, como matemáticas por ejemplo.
El no podía permitirse faltar a la cita, tanto como porque nuevos exámenes se acercaban además de que no podía negarlo; Makoto quería ver a Mukuro siempre que pudiera.
No había caso en negar sus sentimientos, a él, Makoto Naegi, le gustaba Mukuro Ikusaba, eso estaba tan claro como el hecho de que Junko estaba loca. Pero había un grandísimo problema:
Mukuro YA se había confesado a él, y no solo eso, sino que no le había permitido dar una respuesta coherente, obligándolo a que "se tomara su tiempo".
Desde el minuto uno Makoto quería corresponderle, pero no pudo hacerlo gracias a la propia Mukuro, había pasado ya un tiempo desde aquello y no habría otra cosa que le gustase más que darle una respuesta a la pelinegra.
Su propia timidez se lo impedía, ya que aun a sabiendas de que sería aceptado por la mercenaria se sentía muy inseguro de sacar el tema a colación. A pesar de ser una tontería, temía esa pequeña probabilidad de que Mukuro le rechazase.
Muchos pensamientos corrían por su cabeza, ¿y si fue Junko la que la hizo decir eso? ¿Y si solo era una broma? ¿Y si se aburría de él rápidamente? ¿Y si había perdido el intereses en el debido al periodo de tiempo en el que tardó en dar una respuesta?
Eran dudas estúpidas y sin sentido, pero Makoto, un chico normal, con inseguridades como cualquier otra persona, no podía simplemente hacerlas a un lado como si nada.
Tragó saliva, para luego agitar la cabeza y sacar esos pensamientos de su mente. Por lo que después de unos cuantos momentos de silencio, decidió pasar por la entrada, una vez llegado a la puerta tocó repetidas veces.
Silencio.
.
.
.
Los minutos pasaron con rapidez, nadie abría la puerta, por lo que el afortunado se preguntaba si la casa estaría vacía. ¿Tal vez había llegado muy temprano? ¿O tal vez a ellas se les habría presentado alguna situación y no estaban en casa?
Era lo más probable, sin duda, por lo que decidió desistir de seguir llamando, dándose la media vuelta para marcharse. Siempre podría hablar con ellas para venir otro día, pero antes de que el pudiera alejarse mucho...
"Puedes pasar, Makoto." Escuchó una voz de repente que lo hizo sobresaltar. "¡Lo siento~, me estaba cambiando!"
"¿¡Eh!?" Exclamo el con sorpresa mientras se giraba de nuevo hacia la puerta, mirando a todos lados intentando determinar de dónde provenía aquella voz, sin éxito.
"¿Sucede algo?" La voz volvió a preguntar, y esta vez Makoto se dio cuenta de que provenía desde al lado de la puerta, específicamente de la pared.
El Afortunado colocó una mueca sorprendida "... ¿Una pared que habla?"
.
.
ESTÁS LEYENDO
Danganronpa Re: IF
FanfictionUna clase de estudiantes es encerrada en el Instituto Kibougamine, sin recuerdos e instigados a matarse entre sí para poder salir, si uno de estos estudiantes recuperara la memoria por cuestiones del destino, ¿Podría detener el calvario que ocurrirí...
