No te voy a mentir, esto enfadado, colérico y en llamas.
No puedes prender la mecha y salir corriendo.
Dejar que me vaya consumiendo
poco
a
poco.
Hasta que al final, no quede nada.
Hasta ahora he seguido el plan tal y como acordamos:
Quemando páginas y olvidándonos.
Olvidándonos
de todo
de nada
de las cenas
de las noches
de las canciones
de los atardeceres
de los aeropuertos
de las nodespedidas
de las conversaciones
de las idas y venidas
de los amaneceres
de los whatsapps
de los poemas
de los regalos
de las flores
de los dos
Todo va según lo previsto, y aún así sigo enfadado conmigo mismo. Me está matando esto de arder sin poder darte calor, incluso sin poder quemarte, aunque por lo visto, es la única manera de que no te marches. Siempre y cuando notes que no yo no falte, y sigas teniendo excusas para odiarme.
