Una organización había llegado a Los Santos y eso le comenzaba a preocupar a la policia y al FBI.
Debido a esto, la LSPD, LSPD y el FBI decidieron hacer una reunión para poder dar toda la información que tenía cada facción y así unir cabos.
Todos los altos rangos estaban reunidos en la sala de estar de la casa del ruso. Habían acordado que ese sería un buen lugar para hablar de este tipo de cosas ya que estaba alejado de la ciudad.
Luego de horas intercambiando información y detalles, el federal abrió la boca.
—Mmm... creo que podría localizarlos con todo esto. Solo debería hacer algunas llamadas e infiltrarme en algunas zonas.
—Cuidado tu con la infiltración, "mago" —bromeó Collins a su lado.
—Oh, tu no te metas chino falso. —Le golpeó en su costado con el codo. —En fin, lo que si voy a necesitar es que alguien se infiltre conmigo.
De pronto algunos agentes miraron hacia otro lado.
—Mire capi, saltó un código tres, seguro es a tiros, vamos. —Comentó Ford llevándose a Miller y Collins con él.
—Barbudo traidor. —susurró mirándo como salían por la puerta.
Poco a poco los demás se fueron de la casa con excusas muy obvias. Él único que quedó ahí fue Volkov. Claro era su casa, no tenía a donde irse. El moreno suspiró y se levantó del sofá. Estaba por irse pero una voz lo detuvo.
—¿Por qué no se infiltra con algunos de sus agentes? —Preguntó el ruso mirando al federal.
—Volkov, ellos son cadetes, unos novatos que han entrado hace unas semanas al cuerpo. Ni loco haría que se infiltren conmigo, es demasiado peligroso.
A veces Horacio era muy sobreprotector con los cadetes o la gente que conocía, pero esta vez no iba a cambiar de opinión. Nunca mandaría a unos novatos a morir. Prefería morir él a que muera un cadete por su culpa. No dejaría que alguien pasase por lo mismo que él.
—Oh, supongo que entiendo. —contestó pensativo. —Si quiere puedo infiltrarme con usted.
Horacio alzó una ceja sorprendido. Se acercó a él y llevó sus manos a los bolsillos.
—¿Estás seguro de esto? Espera, ¿siquiera sabes infiltrarte? —El ruso frunció el ceño, se dio la vuelta y se dirigió a la cocina. —Oye, pero no te enojes, era solo una broma. —El moreno lo siguió mientras hablaba.
—¿Quiere mi ayuda o no? —El menor asintió con la boca cerrada. —Pues entonces cuénteme el plan.
Asintió y se sentó en un taburete de la barra.
—A ver no tengo un plan en concreto así que todavía lo sigo pensando, pero lo que dijo Kovacs fue muy importante. —El ruso lo miró interrogante al no recordar lo que había dicho. La razón a eso puede que su atención estuviese en otro lado. —¿Enserio no le prestaste atención a la reunión?
Puede que solo tengan relación únicamente para el trabajo, pero ambos se conocían a la perfección debido a su pasado. Volkov negó con la cabeza avergonzado.
—Uy, ¿el jefe distraído? —Preguntó el moreno bromeando. Aunque sea sorprendente, ambos bromeaban entre sí. Habían establecido una buena relación entre ellos.
Horacio se levantó del taburete para ir a sacar un vaso. Luego de llenarlo de agua, apoyó sus codos en la encimera.
—A ver, volviendo al tema. —Dio un sorbo antes de seguir. —Lo que dijo Kovacs fue algo de un laberinto. Bien, este laberinto lo he escuchado bastante por algunos lugares. He estado investigando y creo saber donde podría estar.
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Some Volkacio And Something Else
RomansaRecopilación de Oneshots Volkacio que he publicado en Twitter. (@HalfCorvus)
