Habían pasado ya unas cuantas semanas luego de la pérdida de memoria. Sin embargo, Volkov no había recordado nada aún.
Si bien la psicóloga lo estaba ayudando en toda esa situación, eso no quería decir que ya había recuperado la memoria.
Era demasiado estresante para él.
Sentía como si le hubiesen robado todos aquellos recuerdos y lo hubiesen encerrado en una cajita con llave.
Necesitaba encontrar aquella llave y recuperar todo lo que amaba.
Volkov tuvo que dejar de lado su pensamientos para prestar atención a lo que decía su jefe por radio.
Se encontraban en un operativo para poder rescatar a uno de sus compañeros que había sido secuestrado y, aunque Horacio no estaba muy convencido de esto, el ruso estaba participando en ella.
El moreno decidió que lo pondría en una posición lejos del peligro por lo que al más alto le tocó manejar y vigilar los alrededores del lugar.
Escuchaba la radio mientras enderezaba su espalda. Por alguna extraña razón, se encontraba tenso y con un pequeño dolor de cabeza pero aún así, continuó con su trabajo.
Había pasado al menos dos horas conduciendo sin ver nada sospechoso pero aquella sensación que sentía lo mantenía atento.
El dolor de cabeza seguía ahí y poco a poco se iba volviendo más intenso.
Pestañeó un par de veces y siguió pasando por las calles que rodeaban el aeropuerto abandonado en donde se estaba realizando el operativo.
Bajó un poco la velocidad del coche y observó de reojo el hangar. Sentía que conocía aquél lugar pero… no lo recordaba.
Apretó los dientes sintiendo una gran punzada en su cabeza haciendo que detenga el vehículo en medio de la carretera. Llevó una mano a su frente y cerró los ojos con fuerza comenzando a quejarse.
—¿Volkov? ¿Pasó algo? ¿¡Volkov!? —escuchó la voz del moreno como si estuviese muy lejos de él—. ¡Volkov, contesta por favor! ¿Estás bien? —cada vez lo escuchaba menos y aquel dolor se estaba volviendo más insoportable, pero aún así tomó la radio para responderle.
—E-estoy bien solo… me duele la cabe-
No pudo terminar la frase al sentir como un coche impactaba con el suyo provocando que este mismo diera vueltas y se volcara.
—¿Volkov? ¡Volkov! —fue lo último que logró escuchar antes de quedar inconsciente.
[...]
Salió rápidamente del patrulla al saber la ubicación y corrió desesperado hacía donde la dirección de donde venían los gritos.
Comenzó a quedarse sin aire. Los nervios, el miedo, la desesperación… sentía que en cualquier momento podría desmayarse. Aún así, continuó corriendo hasta que llegó a aquel lugar.
Un hombre estaba de rodillas abrazando a un cuerpo lleno de sangre.
No sabía de quién se trataba pero aún así tuvo el impulso de correr y arrodillarse en frente suya. Tomó su rostro y le rogó que despertase.
¿Quién era? ¿Por qué le estaba llorando a esa persona?
La angustia de no saber de quién se trataba, envolvía su pecho hasta el punto de no dejarlo respirar.
Comenzó a ver borroso pero continuó gritando por el agente muerto.
Poco a poco dejó de sentir sus manos pero continuó llorando por aquel desconocido.
ESTÁS LEYENDO
Some Volkacio And Something Else
RomanceRecopilación de Oneshots Volkacio que he publicado en Twitter. (@HalfCorvus)
