Capitulo 22

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—Date la vuelta.

Bright se cruzó de brazos y me vió raro.

—Mew, literalmente crecimos juntos.

—¿Y? Es MI privacidad, estúpido.

—¡Te he visto un millón de veces desnudo e incluso nos hemos duchado juntos!

—¡Shh! El amor de mi vida podría escucharte y pensará mal.

—Te odia.

—¡Cállate! ¡No entiendes nuestro amor!

Cerré la puerta del baño antes de que Bright siga hablando.

Gulf claro que me ama, nomás no se ha dado cuenta.

Y se casará conmigo, pero aún no lo sabe.

¡Le di un pollo! Eso es una clara señal de amor, si no, pregúntele a Lan Wanji que robó gallinas por Wei wuxian.

También le habría robado gallinas
Pero no estoy listo para terminar en la cárcel.

Estúpido siglo XXI y su poco romanticismo.

Me metí al chorro de agua, tarde me di cuenta que esa basura estaba a menos dos grados.

Si no muero por algún asesino en esta casa desconocida, seguro muero por hipotermia.

En minutos terminé de ducharme y bueno, no llevé toalla.

—¡Bright!—grité temblando.

—¡Dime!

—¡Pásame la toalla, no la traje!

—¡Dile al amor de tu vida que te pase la toalla!

—¡Vachirawit!

Se escuchó una risa y al minuto abrió la puerta y me lanzó la toalla en la cara.

—Te ves del carajo—se apoyó en el marco de la puerta cruzando los brazos mientras me secaba y amarraba la toalla a las caderas.

—Tambien te quiero, idiot ¡Achú!

El me miró preocupado y tomó otra toalla para comenzar a secarme el cabello.

—No, enserio, te ves muy mal, ve y envuelvete en mantas y trata de entrar en calor, salgo en un rato,  en esta casa debe haber al menos un té o pastillas para el probable resfriado que pescaste por andar coqueteando en la lluvia.

—Tambien estás mojado genio, ve y date un baño, no podemos estar los dos resfriados, mamá me mataría a mi por ser el mayor y no cuidar de su mocoso.

El se metió al baño y yo busqué algo que ponerme, el señor dijo que podía tomar lo que necesite y voy a tomar al pie de la letra sus palabras.

Encontré un juego de pijamas que espero nos queden.

Me vestí y me ví en el espejo.

Si me quedó a mí, le queda a Bright, así que dejé el otro juego en la cama para brillitos y salí de la pieza.

Bajé al living y gulf ya estaba ahí junto a win cuchicheando algo.

—¿Entonces? ¿Que hacemos?—pregunté caminando hacia ellos—el cielo se está cayendo ahí afuera.

Win y gulf dejaron de susurrarse cosas y el conejo me tiró una sonrisa y mirada rara, mientras que gulf tenía un notable sonrojo.

Cómo vecina chismosa que soy, iba a preguntar qué tanto hablaban.

Gulf probablemente notó mi intención así que habló primero

—Me estoy cagando de hambre, y la cocina es a gas, no sé tú pero no quiero morir con 3 pendejos por una explosión.

Su hermoso léxico me enamora tanto.

Y el pijama que lleva le queda grande.

Dejando a la vista parte de su pecho.

¡Oh Dios! ¡Tiene lunares!

Lo llevaré a casa con mamá y chopper.

Gulf al ver que me quedé en el aire viéndolo comenzó a chasquear los dedos frente a mí.

—Chale, ya se nos fue—habló win al lado de gulf.

Gulf seguía chasqueando los dedos y vió con una ceja alzada a win.

—Eso si no, es el único que tiene pinta de saber encender esa cosa, cuando me quedo en el aire así, mamá me voltea la jeta con una cachetada de telenovela, es mi momento.

Kanawut besó la palma de su mano y me volteó la cara con una cachetada.

—¡Mierda! ¡¿eso por qué fué?!—me quejé con una mano en mi cara.

Carajo, tiene mano dura, nota mental, jamás hacerlo enojar si quiero seguir viviendo.

—Te quedaste en el aire pensando en pájaros preñados—se encogió de hombros restándole importancia— ¿Siquiera escuchaste lo que dije?

—Claro, dijiste que querías morir por una explosión aquí con los 3 porqué nos amas.

Gulf rodó los ojos y me tomó la muñeca guiandome a la cocina.

—¿Sabes cómo encender esa cosa? En casa la cocina es electrica porqué  quemé un mantel y parte de la mesa, no preguntes.

—Aún recuerdo cómo todos corríamos en círculos y la abuela Marta tomó el garrafón de agua y apagó tu cagada, fué epico—Win, quien nos había seguido comentó.

—Mi heroína—gulf suspiró con una mano en el corazón.

—Si, y luego te arrojó el garrafón vacío por pendejo—completó win.

—Tambien me arrojó unos tomates porqué no los encontraba para hacer la ensalada—suspiró—si, la abuela es algo violenta, pero así la amo.

—Bueno, en lo que ustedes hablaban sobre abuelitas yo descubrí como encender esto—señalé la hornalla.

—¿Ah sí? Y ¿como se enciende?—Gulf se cruzó de brazos y esperó.

Muy bien mew, es tu momento para impresionar a tu Crush con tus habilidades.

—Es muy sencillo, win—el conejo me miró—pasáme los cerillos—estiré la mano con los ojos cerrados, esperando.

—Los tienes en tus narices—escuché como tomaba la caja de cerillos y la ponía en mi mano.

Con una sonrisa y confiado hasta la médula abrí una de las hornallas para que salga el gas y encendí el cerillo.

El cerillo se apagó.

Reí nervioso.

—Es solo cuestión de práctica—encendí otro cerillo y esta vez si funcionó—¿Ven? Fue muy fácil.

el Ego se me fue hasta allá arriba con San Pedro.

Gulf estaba abriendo la boca para agradecerme y decirme cuan guapo, inteligente y perfecto soy, cuando todas las luces de la casa se apagaron.

—Eres un idiota, te dije que nos iban a matar—escuché en la oscuridad la voz de gulf.

Bueno, pero al menos encendí la hornalla, ese mérito nadie me lo quita.





¿Tienes Queso de Cabra? [Mewgulf]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora