Ruffus se mantenía expetante de la construcción y ampliación del arsenal y el astillero en la costa Este de Lorel. Si le hubieran dicho hace tres años que estaría supervisando el negocio de su nueva nieta y que además gozaría de amplias ganancias, no lo hubiera creído.
Cedric acompañaba a Sunday a cada región aledaña a Lorel y regiones remotas de otros continentes o ciudades abandonadas por la mano de dios, para ganarse a los líderes y lugareños. Dulces promesas de cambio y riquezas, alentaban las alianzas y contratos con la empresa Pontiac Butterfly que lentamente, se estaba adueñando de todo lo que veía a espaldas de reyes y emperadores.
A nadie se le ocurrió tratar a los extranjeros o las tribus vecinas debido a la xenofobia reinante, hasta que Sunday tomo la iniciativa de jugar en contra.
Un mes después de terminar de instalarse en Lorel y comprar todo el puerto, viajó al otro lado del mar para entablar una relación comercial con las tribus y el rey de los piratas en Velmont.
Les entregó una oferta por la participación mayoritaria en los astilleros y el libre ingreso a Lorel. Si bien el cacique Wang aceptó con la promesa de ser tratados como iguales y libres de transitar o comerciar, el rey pirata Bane dudó e incluso trató de estúpido a Cedric intimándolo a irse de su barco si no deseaba la muerte.
Mayor fue la sorpresa de Bane cuando este se negó a bajar y en cambio, dejó a Sunday terminar el trato. La niña hablaba como alguien que conocía del tema y consideraba todos los puntos a negociar. Cada palabra lo hacía repensar si estaba perdiéndose la mejor oportunidad de su vida.
-En mis tierras además de construir y reparar embarcaciones, su gente será bienvenida como ciudadanos libres. No serán piratas sino más bien empleados que prestarán servicios para Pontiac Butterfly. También podrán seguir robando a los incautos en altamar para financiar las construcciones y sus excesos, sin ser cuestionados-
-Suena demasiado descabellado. Acaso Lorel, ¿no está bajo el régimen de la realeza de Rubins?-
-Al considerarse una tierra sin ley ni dueño, los soñadores como nosotros, nos vemos en la obligación de impulsar a los demás a querer ser parte de esta gran máquina de riquezas. Los Rubins no pintan ni su sombra en este juego-
-Jeh! Solo quieres que mi gente fabrique estructuras metal-mecánicas para producir una línea propia de buques militares y comerciales. A cambio, tú me das la mitad del control del arsenal y los astilleros para que en el futuro, termine en mis manos...interesante-
-Nadie me ha dicho que no, salvo tú. Es natural la desconfianza pero espero reconsideres que al unirse a nosotros, podrán avanzar para aniquilar a sus enemigos con la mejor y más destructiva arma del mundo-
-Y cuál ese arma tan maravillosa de la que te jactas?-
-Dinero.-
Sunday le entregó a Bane el contrato por los puertos, dándole la titularidad y el control completo a más tardar en diez años. Los piratas anclados en los demás navíos, esperaban la decisión final de su rey. Bane se dió cuenta que el cerebro tras todo este nefasto negocio, era la niña sentada frente a él. Sin dudar, asintió y con eso se formó la alianza marítima por el control de los 5 mares del mundo.
**
Los ciudadanos de Lorel, miraban llegar embarcaciones diversas de la que bajaban personajes pintorescos y hasta extraños. Los extranjeros habían llegado para quedarse.
Los insultos y reclamos no tardaron pero cuando Cedric bajó, del barco exclamó que había puestos de trabajo para aquel que quisiera ganar dinero y que debían hacerlo junto con los extranjeros sin quejarse. Una burla se extendió entre la gente pobre que se negaba a creer semejante declaración pero al escuchar el monto del salario más bajo, quedaron boquiabiertos.
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Dulce Domingo
FantasySunday Pontiac despertó una noche y terminó por entender su situación. -Voy a hacer lo que se me canta- Y con eso dicho comenzó un plan de salvataje y venganza. -Milady recapacite, si hace eso será tratada de loca- -Tienen razón, así que mejor...t...
