Habían dejado la entrada atrás no hace mucho para pasar al sofá de la sala, ahí ambas parcas se dedicaban a darse todos los besos que durante un tiempo quedaron en espera.
-- Will~ -- Ronroneo Grell mientras recargaba su frente con la de William, no podía creer lo que estaba pasando.
-- Deja de llorar -- Pasó una de sus manos por la humedecida mejilla del carmín -- Una vez dijiste que llorar te hincha los ojos.
-- Lo sé pero... -- Respingo -- No sé... Simplemente no puedo evitarlo.
Las manos de Grell apretaron levemente la espalda de Will, en la posición en la que estaba no lo necesitaba pero ella quería sentirlo cerca. William besó la comisura de sus labios pidiendo permiso para otro beso que no fue negado para nada.
Lentos, sutiles pero muy demandantes, estaba tan concentrada en todas las sensaciones que su boca tenía que ni siquiera se dio cuenta de en que momento empezó a jalar el cuerpo de William hacia el suyo a tal punto que estaba empezando a quedar recostada en el sofá.
-- Dejaste de llorar -- Dijo cuando finalmente estuvo totalmente recostada, él suspiro -- No haré nada, no hasta que me digas que estarás bien.
Grell sonrió levemente al escuchar esto, estiró sus manos hacia las mejillas de William y las enmarco con las mismas, eran cálidas y estaban ligeramente sonrojadas, su mirada parecía honesta aunque también daba a relucir un poco de ansiedad, no le importaba, este era el rostro del hombre del que se enamoró.
-- Esta bien -- Dijo sonriendo -- Sabes que siempre estaré bien si se trata de ti.
Era nuevo y extraño lo que sucedía, nunca antes habían tenido estos momentos tan dulces antes de hacerlo, se sentía hasta como si fuera la primera vez, tal vez porque esta vez lo hacían no por acuerdo o por simple lujuria, tal vez en esta ocasión había algo más de trasfondo.
Tal vez en esta ocasión ambos sentían amor...
-- Estás muy frío... -- Tiembla como nunca antes lo había hecho ante el tacto de las manos ya desnudas de Will en su zona íntima -- ¡Frío~!
Él respira agitado por todo lo que sus sentidos sienten al ver a Grell arqueandose de placer cuando lo prepara pero también por las constantes caricias que recibe su nuca y pecho de parte del carmín. Traga saliva, una mano traviesa de Grell se ha colado a su camisa, puede sentirla bajar lentamente erizando cada centímetro de su piel hasta llegar a su abdomen.
-- ¿N-No vas a detenerme? -- Dijo entre jadeos -- Aquí es dónde siempre me detenías, ¿Lo recuerdas?
Sí y era por buenas razones o al menos eso creía, Grell se detuvo en la hebilla del pantalón y con su mano libre la desabrocha. Ahora puede notar mucho mejor la ansiedad de William en esa parte, Grell no pudo evitar sonreír algo nerviosa.
-- Suficiente... -- Susurra Grell entre jadeos -- Es suficiente William... N-No necesito más preparación~
William ignoro esto, tal vez Grell dijera estar preparado pero su cuerpo no lo parecía. Gimió con sorpresa al sentir como los dedos empezaban a moverse como si fueran embestidas, se sentía bien, demasiado bien pero... ¿Y William?
-- Ya no ¡William~! -- Pataleo con las piernas temblorosas -- ¡Tu también deberías~... ! ¡Ahh~!
William que en todo momento estuvo haciendo lo mejor que pudo para aguantar un poco más por fin dejó en paz el cuerpo del pelirrojo, se bajó más la bragueta y colocó las piernas de Grell lado a lado de su cadera para empezar a meterse lentamente en su cuerpo.
Grell de inmediato pegó un grito de sorpresa cuando esto pasó, no sabía si era porque después de un año sin nada se había desacostumbrado a esto o simplemente ya había olvidado el tamaño de William, sea como sea, con todo y preparación le estaba doliendo.
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Diagnosis: False Parasite
FanfictionEn un intento desesperado de sus superiores para hacer frente a la amenaza demoníaca, Othello tendrá en sus manos un proyecto muy importante para el cual necesitara ayuda de su colega legendario, Adrián Crevan, pero la llegada de este solo abrirá vi...
