XII

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Mis hermanos, Dorotea, Amy, Eduardo y yo caminábamos con dirección a la escuela. Mi papá estaría trabajando y mi abuela fue a visitar a la señorita Barry a su casa, por lo tanto, ni Eduardo ni Amy tenían que hacer mientras nosotros estábamos en la escuela. Así que se nos ocurrió que mientras nosotros estudiábamos, ellos y Dorotea podía pasear por Avonlea, para que ambos ingleses la conozcan

¿Que se supone que les diga?- una nerviosa Dorotea me preguntó sobre el príncipe y la dama

Son como nosotros, Dorotea, trátalos normal- le dije, miré hacia atrás, en donde ellos se encontraban platicando con Eric y jugando con Leo- eso es lo que más quieren. Muchos piensan que al ser parte de la familia real o tener un cargo importante en la corona, no tienen una vida difícil, pues si la llevan. Mi padre, mis hermanos y yo somos la prueba de eso

Está bien- me regaló una sonrisa- ¿Venimos a la salida?

Solo si ellos quieren- le respondí, al ver que aún seguía algo nerviosa, la abracé- Tranquila...

Llegamos a la escuela y a pesar de qué tratamos de despedirnos lo más rápido posible de Eduardo y Amy, no pudimos, ya que los chicos los vieron y armaron un alboroto alrededor de ellos

Yo llevaré a Leo- me dijo Eric dejándome sola con toda la multitud. "Cobarde" pensé

Dios... eres el príncipe, eres...- la primera en hablar fue Josie, pero las palabras no salían de su boca

Lizzie, no puedo-  me dijo Dorotea mientras salía de la multitud

Cambio de planes, no los traigas en la salida- le avisé y ella asintió de acuerdo

A ver...- decía- chicos, por favor, el príncipe va a dar un paseo por Avonlea y necesita retirarse de una vez

Si no fuera porque estoy esperando que alguien más se me declare, te diría que lo hagas ahora mismo- decía Ruby

Amy, ven- llegó Eric para ayudarme, cuando la rubia fue algo aturdida hacia donde estaba, me dijo- tú encárgate de Eduardo

Te odio- achiné mis ojos para verlo

Me amas- me sonrió para irse a un costado y ayudar a Dorotea a que respire bien, ya que seguía algo preocupada

Chicos, por favor- seguía diciendo. Eduardo al ver mis intentos fallidos, decidió ayudarme

Enserio gracias por la bienvenida, pero debo irme- le dijo a mis amigos y ellos se alejaron un poco de él- Espero que no sea la última vez que los vea. Avonlea es un lugar precioso

¿Regresarás?- preguntó Tillie

Me encantaría- sonrió Eduardo con esa sonrisa que derretiría a cualquiera

¡¿Regresarás?!- pregunté horrorizada cuando pudo salir del gran grupo que habían formado

Solo si tú quieres- me dijo cambiando de opinión

Es que prefiero que lo que te queda de estadía la pasaras tranquilo- le dije

Estoy bien, no es nada nuevo para mí todo esto- me dijo

Viniste a Avonlea para estar tranquilo y eso es lo que harás- afirmé- si puedes, ayuda a Dorotea cuando se te acerquen personas en el pueblo- le dije

Si, no te preocupes- me sonrió. Otra vez esa maldita sonrisa, yo solo asentí al sentir mis mejillas arder

Vamos, Eduardo- le dijo Amy para ella después despedirse de Eric con un beso

Nos vemos más tardes- me dijo el príncipe para luego dejar en beso en mi mejilla

Al ver como desaparecían por los árboles, decidimos entrar al salón y ver cómo todos estaban alborotados por lo que acababa de pasar y por la llegada de la nueva maestra

ELIZABETH | Gilbert Blythe Donde viven las historias. Descúbrelo ahora