EXTRA I

387 18 0
                                        


Un año después de que me había convertido en miembro oficial del Concejo habían pasado muchas cosas. Eduardo, después de unas semanas, le había propuesto matrimonio a la princesa Alexandra, tenían sus altas y bajas, pero por el momento iban muy bien, es más, estaban en la dulce espera.

Flashback

¿Ocupada?- me preguntó Eduardo

Un poco- ví la cara de preocupación de Eduardo- ¿Que sucede?

Me encontraba en la biblioteca, trataba de encontrar información para un caso que tenía el Concejo

Alexandra- me miró, alcé ambas cejas sin entender- Alexandra está embarazada

Wow- sonreí ante la noticia- ¡Felicidades, Eduardo! Debes de estar muy feliz

Estoy asustado- dijo el castaño

Supongo que es normal, serás padre- le sonreí- Es bueno estar asustado, significa que te importa

¿Tú crees?- preguntó

Por supuesto- le sonreí

Tú y Gilbert...- habló

No te hablaré de eso, pero no- le dije- Es todo lo que diré

Eduardo bajó la mirada con algo de vergüenza

Debo irme, quiero resolver este caso antes de irme a mi casa- le sonreí a Eduardo- Estoy feliz por ti y Alexandra

Gracias, Lizzie- agradeció el príncipe

Le regalé una última sonrisa al castaño antes de salir de la biblioteca

Fin del Flashback

Alexandra llevaba cinco meses de embarazo, aunque la compadecía por todo lo que debía de pasar con Victoria de suegra, no era nada fácil. A veces creía que Victoria sentía algún tipo de odio hacia ella.

Cambiando de tema, en dos días es Navidad y después de tanto hablarlo con el resto de mi familia, habíamos decidido regresar a Avonlea por primera vez desde que nos fuimos, para poder pasar las fiestas allá. Lo mejor de todo, los chicos regresarían y estarían allá. La señorita Stacy estaba feliz de que nos podamos reunir todos de nuevo, especialmente yo, ya que había faltado a todas las reuniones que habían hecho anteriormente. Ser miembro del Concejo no era nada fácil.

Si sigues sin hablar creeré que no estás aquí- me dijo Eric, haciéndome recordar aquella vez que vinimos hace seis años, justo después de que mamá muriera

Estábamos en el tren que nos llevaba de Charlottetown hasta Avonlea

Estoy nerviosa- le dije- Hace tiempo que no venimos. ¿Qué pasa si los chicos no me reconocen? He cambiado mucho y no solo físicamente

Como todos tus amigos, Lizzie- me dijo papá- Te van a reconocer, no has cambiado tanto como para que no lo hagan

Tu papá tiene razón- señaló Amy- Son tus amigos, es imposible que no sepan quién eres

ELIZABETH | Gilbert Blythe Donde viven las historias. Descúbrelo ahora