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Había pasado un año desde la muerte de mi abuela y desde que Eduardo se me había declarado, iniciando así una relación. Lo quería mucho, pero había algo que no me permitía amarlo y no sabía que era

Regresando a la actualidad, me encontraba corriendo mientras reía por el pequeño laberinto de arbustos que había en el jardín del castillo de Inglaterra. Me encontraba acá desde hace una semana, porque me tocaba presentarme ante la reina y el Concejo Real como postulante a aprendiz de este último

¡Eduardo para!- le grité mientras reía cuando vi que no tenía salida. El príncipe se rió mientras se acercaba para poder abrazarme y luego dejar un beso en mis labios- La presentación es en una hora y estoy toda despeinada

Para mí te ves hermosa así- me dijo mientras aún estaba abrazada a él

No creo que eso baste para los del Concejo- le dije- Además, tú tienes que ir a tus clases y yo a ver cómo arreglo este desastre. ¿Sabes donde puede estar Amy?

Con mi hermana- me sonrió- Me gusta tu cabello

¿Así de desordenado?- me reí

No, se ha aclarado- me dijo y tenía razón, desde un buen tiempo mi cabello anteriormente castaño ahora era de un rubio dorado- Se te ve bien, resalta tus ojos- yo le sonreí

¿Eduardo?- escuchamos que lo llamaban

Es tu mamá- le susurré

Lo sé- me dijo- Tenemos que ir- me agarró de la mano para luego ir a donde estaba su mamá. Yo traté de arreglarme el cabello como pude

Su majestad/Madre- saludamos los dos con una pequeña reverencia

Elizabeth- me sonrió- Hoy es tu gran día. Estoy esperando con ansias ver tu presentación. La de tu hermano, la semana pasada, fue espectacular

Planeo algo similar. Quizás mejor- le sonreí

Sorpréndeme- me dijo con una sonrisa- Eduardo, tu profesor está esperando

Claro, madre- le dio una reverencia y luego se volteó para hablarme- Nos vemos luego. Brilla- me dijo en un susurro para luego dejar un beso en mi mejilla y adentrarse al castillo

Su majestad, con su permiso, iré a arreglarme para mi presentación- le dije

Elizabeth, llámame Victoria- me dijo- Somos casi familia, tú y mi hijo son pareja desde hace un buen tiempo, no le veo sentido a que sigas teniendo esas formalidades conmigo

¿Cómo cree?- le dije- Usted es la reina

No importa, yo digo que me tutees- me dijo- Es una orden- yo sonreí

Está bien, Victoria- sonreí

Así está mejor- me dijo- Amy te estaba buscando, debe estar en el salón principal esperándote

Gracias- le dije mientras le hacía una reverencia y me iba a donde me había indicado

¡Liz!- me llamó Amy cuando me vio- Dios, ¿que te pasó?

Estuve un rato con Eduardo- le dije inocente

¿Por qué no me lo imaginé?- se rió- Vamos a arreglarte- me dijo para que fuéramos a mi habitación asignada en la que me quedaba

(....)

¿Llegué a tiempo?- oí la voz de Eduardo atrás de mí

¿Y tus clases?- le pregunté

El profesor me dio un pequeño descanso- me dijo- Tenía que verte- yo le sonreí

En ese momento salió el vocero del Concejo

ELIZABETH | Gilbert Blythe Donde viven las historias. Descúbrelo ahora