Camino sin mirar atrás, un poco por orgullo, pero más que nada porque no quiero que Légolas se dé cuenta de las lágrimas que caen por mis mejillas. No puedo creer que se haya puesto así, ¿Quién se cree para cuestionarme cuando el mismo se va a casar? Sigo sin entender, si sentía algo por mí, ¿por qué jamás lo dijo? ¿Por qué tiene que ser hasta ahora cuando se le ocurra? Y encima de todo, ni siquiera lo dijo porque le naciera del corazón, dijo esto solo porque lo corroen los celos. Creo que tenemos que hablar de esto antes de que se vuelva más grande. La verdad de todo es que no sé qué hacer, y aquí no tengo nadie en quien confíe de verdad. Creo que el único es el rey. Pediré su consejo. De todas formas no puedo perder nada. Haciéndome de toda la fuerza de voluntad que tengo me pongo en camino hasta el despacho del rey pero al llegar noto que no se encuentra nadie. Sigo caminando hasta encontrarme con mi nana quien se ve muy preocupada.
- Vania, ¿Qué ocurre?
- La corte del rey estaba reunida, junto con muchos invitados, cuando Tauriel, la prometida del príncipe entro a la habitación sin permiso y anuncio a todos que no se casaría con Légolas por lo que llamo una traición de Lothlorien
- ¿no puede ser? Tengo que ir a ver al rey
Me cambio de ropa de prisa y corro hasta la enorme habitación, donde ruego a los guardias que me dejen entrar, ellos me dicen que no pueden porque se está realizando una reunión del consejo con Légolas, y el rey pidió que nadie entrara, en un acto de total desobediencia irrumpo en la habitación, todas las miradas del consejo se clavan en mí. El Rey me dirige la palabra;
- Señorita Norie, esta es una reunión del consejo, es privada
- Me disculpo enormemente, pero parece que lo que pasa aquí si me concierne
- ¿Qué es lo que según usted pasa aquí?
- Que Tauriel no va a casarse con el príncipe, y se dice es por culpa mía, estoy aquí solamente para explicar que fue lo que paso, entiendo completamente que el hecho de que ella no quiera casarse pone en duda la autoridad y soberanía que tiene en el reino su palabra, Rey Thranduil. Y es algo que no quiero que ocurra, y menos me permitiría que ocurriera por un error mío.
- Norie, aunque es cierto que Tauriel se excusó en que fue por su culpa, no es problema de usted, ni repercutirá en la relación que tiene mi reino con el de Galadriel. Esto es al final de cuentas culpa de mi hijo por elegir mal a la que sería su esposa, y por ello pagara el castigo correspondiente.
- No es justo si yo no hubiera llegado…
- Ahora es usted la que pone en duda mi justicia
- De ninguna manera rey Thranduil, jamás lo haría.
- Entonces le pido no interfiera en mi castigo, Légolas tiene que aprender que las malas decisiones tienen malas consecuencias, así se fijara mejor la siguiente vez.
- Debe de haber alguna otra forma en la que la palabra del rey no sea puesta en duda, y en la que su hijo no sufra por una mala decisión. ¿Me permitiría ofrecer alguna solución?
- Adelante
- ¿saben los demás reinos con quien iba a casarse el príncipe?
- No, no lo saben, no me tome las molestias de decirles que mi hijo se casaría con una plebeya cualquiera. Esperaría hasta la boda para que se enteraran.
- No quiero parecer oportunista, pero si me acepta y de ese modo ayudo a que usted no sea motivo de burlas, me gustaría ser esa esposa para Légolas.
- Norie, ¿estas segura?- pregunta Thranduil, definitivamente le gusto mi propuesta.
- No lo hará- dice Légolas en tono autoritario.
- ¿Por qué no? – pregunto
- Porque no es correcto. No lo hare y punto- concluye Légolas sin si quiera mirarme
- Lo siento Norie, mi hijo es un ingrato, como puede usted ver, retírese por favor
- Está bien.
Corro hasta mi habitación, mis lágrimas caen como un rio hasta el piso, no puedo creer que me haya rechazado así, soy una tonta. Me vi como una urgida, de verdad doy vergüenza. Debo regresar a Lothlorien, ya no quiero estar aquí, definitivamente no quiero, cuanta tristeza siento dentro de mí, creí que todo sería diferente. Ahora solo quiero ver a Galadriel, necesito su consejo, su sabiduría.
(Mientras tanto en el palacio de Thranduil)
- Légolas eres un idiota, cómo pudiste rechazar la oferta de Norie, era la oportunidad perfecta para que Lothlorien y nosotros fuéramos uno solo. Tú más que nadie sabe que nuestro ejército ha menguado bastante, nos hace falta apoyo, Lothlorien era nuestra salvación. Lo que es peor, quizá y por este rechazo Galadriel también nos dé la espalda.
- No padre, no dejare que Norie se case conmigo tan solo por obligación, es una mujer honorable, y la estimo mucho, pero en todos los años que llevamos conociéndonos hemos dejado muy claro que no existe nada entre nosotros que no sea un amistad. No la obligare a casarse conmigo si no hay amor.
- Hijo mío, eres la criatura más tonta que jamás había visto. Esa chica siempre te ha amado, acaso no lo miras en sus ojos. Largo de mí vi vista, antes de que te asesine yo mismo.
- Está bien, me retiro padre. .
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"Sin decir una palabra"
RomanceLegolas y Tauriel van a casarse, pero un antiguo amor aparece... Podrá el príncipe del bosque negro cumplir con su compromiso, o dejara que un amor adolescente lo consuma?
