—¿Alitas? —dijo Jungkook con sus ojos brillando y su estómago rugiendo ante la cena. Caminaba hacia el sillón mientras frotaba una toalla en su cabello.
Taehyung ya estaba cambiado esperándolo para cenar.
—Si, recordé que hace como dos días dijiste que tenías antojos de alitas. Quise sorprenderte —respondió su mejor amigo con una bonita y cálida sonrisa.
Jungkook sonrió.
No ayudas mucho con lo que estoy lidiando, Tae, pensó. ¿Puedes dejar de ser malditamente lindo por un segundo?
—Gracias, hyung —dijo en su lugar.
Jungkook dejó la toalla en la silla del comedor y regresó a sentarse junto a Tae quien empezó a desempacar la comida.
—¿Te importa si vemos una película? No tengo ánimos de videojuegos ahora que lo pienso bien.
Jungkook se mordió el labio, nervioso. No le sorprendía la confesión de su mejor amigo; habían estado jugando en la consola demasiado últimamente. Era lo que más hacían cuando Tae se quedaba en su apartamento y que optaban por descansar en el sillón.
La cuestión era que Jungkook había intentado lo mejor que pudo en esquivar las noches de películas. Esas noches Tae se ponía muy... mimoso. Le encantaba acurrucarse junto a Jungkook y exigir cariños como que le acariciara el cabello, o le rascara suavemente la espalda o incluso que le dejara esconderse en el cuello de Jungkook. Algunas ocasiones era Jungkook quien era el receptor de los mimos de Tae cuando este tenía ganas.
Era pura tortura gloriosa para Jungkook, pero tortura a fin de cuentas, pues era cuando su mente se dejaba llevar con mucho mas ímpetu hacia todos los escenarios que podía llevarse a cabo. Y Jungkook lo odiaba
Odiaba sentirse imponente y ahogado en sus propios anhelos. Se sentía miserable y tan enfermo por sentirse de esa forma por su mejor amigo omega, por quien solo había sido la persona que más lo había apoyado y querido, además de su madre.
Evidentemente Jungkook había querido evitar ese tipo de encuentros porque solo le hacían sentir mal.
Le hacía sentir mal que el estar abrazado a Taehyung se sintiera perfectamente bien.
—Por favor, Jungkookie.
Ahí estaba la mirada y el tono suave que se había convertido en la debilidad de Jungkook desde hace mucho tiempo.
—No lo sé... Estábamos por pasar de nivel, ¿sabes? —Intentó convencerlo.
—Jugaremos mañana, lo prometo. Hoy solo quiero relajarme, ha sido una noche algo pesada —expresó dejándose caer más en el respaldo del sillón con un fuerte suspiro.
—¿Sucedió algo importante? —quiso saber, pretendiendo que no se sentía demasiado cómodo cuando Tae dejó caer la cabeza en su hombro.
—No, pero creo que sucederá —empezó a explicar—. Por alguna razón mi padre HyungBin me estuvo insistiendo demasiado, por no decir que me obligó, en interactuar con el hijo del presidente del grupo PY.
Jungkook levantó las cejas ante la mención del padre alfa de su mejor amigo.
—¿Con el que tu padre ha querido fusionarse desde hace como... toda la vida?
Taehyung asintió.
—Supongo que quiere ganar puntos si nosotros nos volvemos amigos o algo así.
Jungkook frunció el ceño, mirando a la pantalla apagada frente a ellos.
—¿Seguro que eso es todo lo que planea? —preguntó.
Taehyung levantó la cabeza de su hombro, dándole una mirada curiosa.
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Deliverance ❧KookTae❧
FanfictionLo unico que Jungkook sabía era que probablemente estaba enamorado de su mejor amigo y que, ademas, odiaba ser omega. Así que cuando Tae le pide que finga ser su novio, se vuelve más dificil para Jungkook trazar los limites de su amistad. Porque co...
