Le dolía la cabeza como si lo estuvieran golpeando con un martillo.
Taehyung soltó un jadeo y empezó a despertarse poco a poco. Bastaron varios minutos para que lograra deshacerse de las sabanas y que sus pies finalmente tocaran el piso. Arrastró sus pasos hasta el baño de su habitación y se encerró para tomarse una ducha merecida.
Cuando salió con una bata puesta y una toalla para secar su cabello, salió de su cuarto y se encontró directamente con su mejor amigo que salía del baño de invitados, también recién duchado y con ropa cómoda puesta que seguramente había dejado en el departamento de Tae.
—Buenos días, Jungkookie —saludó Tae mientras continuaba secándose el cabello—. ¿Alguna razón por la que siento que tengo un chichón en mi cabeza? Duele.
Jungkook sonrió con un atisbo de nerviosismo, empezó a alejarse hacia la cocina y el peliclaro lo siguió curioso.
—Te desmayase en el club —explicó el omega—. Digamos que no alcancé a atraparte.
Taehyung alzó las cejas, tenía leves recuerdos de ellos bailando, pero estaban un poco borrosos. Era de esperar si tomó tanto al punto de desmayarse en media pista. Qué vergüenza.
—Pero tienes buenísimos reflejos.
Jungkook se encogió de hombros, girándose para abrir el refrigerador. Taehyung percibía algo extraño de él. Su mejor amigo estaba evitando demasiado el contacto visual.
—Planeaba hacer desayuno, pero apenas tienes algo aquí. Oye, ¿recuerdas lo que me dijiste anoche? —Jungkook cerró el refrigerador y sacó su celular de bolsillo—. Creo que deberíamos pedir algo. ¿O quieres bajar a la cafetería de enfrente?
Taehyung parpadeó aturdido por el repentino ataque constante de palabras que apenas logró procesar.
—¿Que anoche yo qué?
—Me dijiste algo antes de desmayarte. ¿Qué tal comida china? Hace mucho no ordenamos.
—Jungkook, puedes dejar de hablar de comida china y explicarme de lo que estás hablando.
—Cierto, es demasiado temprano. Pediré algunos sándwiches y batidos.
—Jungkook.
El peliazul levantó la mano para señalarle que le diera un momento mientras hacía una llamada para ordenar el desayuno. Taehyung lo miró con sus ojos entrecerrados, pero al final solo suspiró y se fue a acostar en el sofá de su sala de estar.
Frunció el ceño y empezó a hacer memoria de anoche. Recordaba con un sentimiento agridulce la pequeña discusión que tuvieron, pero también sabía que lo habían arreglado medio borrachos con abrazos y lloriqueos. No estaba seguro si Jungkook se refería a eso. ¿Qué pudo haberle dicho?
Sus mejillas se tiñeron de rosa cuando también le vino a la mente lo mimoso que se había puesto mientras le decía a su mejor amigo que extrañaba sus cariños. Jesús, ¿Por qué lo había hecho? Ahora se apenaba demasiado.
Es decir, si los extrañaba, pero Taehyung había decidido dejar ese pensamiento para sí mismo porque se sentía como infantil y pegajoso. Tal vez en los años pasados se habían acostumbrado a ser muy cercanos físicamente y con el paso del tiempo Jungkook empezó a volverse más reservado en ese aspecto, pero ahora tenían veintiún años, por el amor de dios, se sentía un poco ridículo por querer ser todavía tan pegoste con su mejor amigo, ya no eran niños.
Jungkook volvió poco después y se sentó en el otro extremo a los pies de Taehyung, tomó el control remoto y encendió la tele para buscar en una aplicación de paga algo para ver.
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Deliverance ❧KookTae❧
FanfictionLo unico que Jungkook sabía era que probablemente estaba enamorado de su mejor amigo y que, ademas, odiaba ser omega. Así que cuando Tae le pide que finga ser su novio, se vuelve más dificil para Jungkook trazar los limites de su amistad. Porque co...
