Thirty

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Taehyung se estremeció con la voz de Jungkook en su piel.

No sabía por qué se había aferrado a quedarse, tal vez era la genuina preocupación por su mejor amigo; Jungkook siempre decía lo poco agradable que eran sus celos, consecuencias de su situación hormonal, así que, ¿por qué no intentar ayudarlo y resolver el problema juntos?

Pero en el fondo, Taehyung sabía, oh lo sabía, que desde el momento en que Jungkook empezó a liberar feromonas, su cabeza, esa que jugaba con su propio raciocino confundiéndolo y haciéndolo sentir un fenómeno, reaccionó ante el aroma de Jungkook. Ese peculiar olor que solo le hacía responder de una forma en que se suponía no era normal. No con su mejor amigo omega.

Lo mareaba de una forma que simplemente deseaba más, su mente empezaba a alejar todos esos pensamientos de lo erróneo que podría parecer esto, y simplemente se dejaba arrastrar por el anhelo desconocido.

Lo que Taehyung probablemente no diferenciaba en esos momentos, es que el único juez y critico de lo que parecía erróneo era él mismo, pues al contrario, su lobo parecía dispuesto, frenético por un poco más.

A este punto, su mente se nublaba por el deseo y no le importaba si eran omegas, era su mejor amigo, Taehyung lo había necesitado antes, y ahora Jungkook parecía necesitarlo también, ¿Por qué no habría de hacerlo?

Taehyung amaba sentirse lleno, adoraba la sensación de sentirse resbaladizo y que algo lo estirara por dentro; pero si Jungkook necesitaba lo mismo, entonces él podría hacerlo, era su mejor amigo, era Jungkook.

No obstante, se vio sorprendido cuando Jungkook lo tumbó en la cama, mostrando un aspecto que jamás había conocido de él, con su mirada pesada y excitada, un claro ejemplo de que realmente estaba en celo. Su espeso y rico aroma estaba envolviendo cada vez más a Taehyung, y no fue ningún problema que su cuerpo empezara a responder, sintiéndose un poco resbaladizo y su erección creciendo cada vez más.

—Por favor... No creo que pueda dejarte ir una vez más, por favor si no sabes lo que pides, vete —pidió Jungkook junto a su cuello.

Taehyung tuvo la necesidad de exponerlo más ante él, pero la vergüenza de su acción le impidió hacerlo. A diferencia de la ultima vez, Taehyung no se sentía tan enredado en las hormonas de su celo, o al menos lo que pareció uno pues aun no estaba seguro que realmente lo fuera.

No, esta vez estaba más consciente de todo lo que hacía, y pensaba dos veces antes de hacer algo. Por lo tanto, se vio sorprendido consigo mismo cuando terminó diciendo:

—Estoy para ti, Jungkookie.

Porque lo estaba. Porque tal vez lo deseaba. Porque incluso cuando tenía miedo de sus anhelos, intentó mandar ese miedo lejos mientras se enfocaba en el presente, en su mejor amigo.

—Entonces serás mío.

Las palabras del menor fueron tan súbitas que sin esperarlo, un jadeo salió de los labios de Tae, pues esas tres palabras habían golpeado algo muy profundo en él, sintiéndose tan de acuerdo con ello pese que era Jungkook quien necesitaba de alivio.

Si, por favor, por favor...

No pudo expresarlo en voz alta, pero tal vez no fue necesario, porque cuando Jungkook salió de su escondite en su cuello, solo bastó una mirada de ambos para que Jungkook fuera directo a su boca.

Y Taehyung realmente estaba preparado para recibirlo con ansias, devorando su boca con un deseo que no pensó haber sentido antes, sus brazos rodeando el cuello de Jungkook y un gemido compartido entre los dos cuando el menor finalmente se rindió en sostener su peso y terminó juntando sus cuerpos. La forma en que ambas erecciones se encontraron le afectó de una forma que no vio venir. Su cabeza empezó a dar vueltas y sintió la necesidad de rodear la cintura de su mejor amigo con sus piernas y generar más fricción entre sus entrepiernas.

Deliverance ❧KookTae❧Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora