Five

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Jimin entró junto a Hoseok a Rendezvouz en el centro de Gangnam. No habían planeado ir precisamente esa noche por lo que no habían reservado una mesa, y por muy fácil que podía ser conseguir una en cinco minutos, esta vez tenían humor para algo más relajado.

Se acercaron al área del bar y no tardaron en encontrar un rostro conocido.

—¿Por qué no me sorprende? Es su qué, ¿tercer viernes ya? —Jungkook les dijo apenas tomaron asiento en los taburetes.

—Huelo a perro envidioso desde acá, Kook. —Jimin sonrió haciendo poner los ojos en blanco a su acompañante.

Jungkook levantó la ceja cuando escuchó la palabra "perro".

—¿Envidia? Más bien le tengo compasión a Hobi, mira que aguantarte...

—Nunca van a cambiar ustedes, ¿verdad? —Hoseok negó con una sonrisa divertida—. Miré a un par de compañeros de mi clase, iré a saludarlos rápido. Avísenme cuando puedan estar dos minutos sin sus tontas peleas.

—Ya espantaste a mi cita, idiota —espetó el rubio mirando al beta alejarse.

Jungkook solo rio un poco, limpiando un par de vasos con un trapo.

—Tu hiciste todo el trabajo amigo, yo apenas tuve algo que ver —se burló antes de empezar a preparar una bebida para el alfa sin necesidad que esté pidiera o especificará cual—. ¿Entonces finalmente le pediste una cita?

—Pues... No precisamente —respondió Jimin rascándose la nuca con tensión.

Jungkook rodó los ojos.

—¿No se supone que ustedes deberían estar emparejados a esta altura? Es lo que tu madre y su padre quieren, ¿no?

El alfa se encogió de hombros, tomando el vaso de whiskey que le ofreció Jungkook.

—Probablemente ese es el problema —murmuró Jimin de repente necesitando desahogarse. Incluso si tenía que hacerlo con el omega—. Hemos estado prácticamente comprometidos desde que estábamos en el vientre.

—¿Y? ¿No se supone que te gusta?

—Ese es el punto. No sé si me gusta porque me condicionaron a verlo como mi beta... o porque genuinamente me gusta —confesó dando un rápido sorbo. Jungkook lo miraba con la ceja inclinada apoyado en la barra—. No me malinterpretes. Quiero muchísimo a Hobi, y es precisamente la amistad que tenemos que me da miedo dar el siguiente paso.

Quería ofrecerle a Jimin algunas palabras de apoyo, de verdad que sí. Empatizaba con él, pero es que no podía desperdiciar el momento. Ya estaba siendo demasiado extraño la inesperada conversación tranquila entre ellos. No eran así.

—Bonito y todo, pero deberías estar hablando esto con él, no conmigo.

Jimin entrecerró los ojos, mirándolo con aire poco amistoso.

—¿Entonces para qué me preguntas en primer lugar maldito pitufo?

Jungkook suspiró antes de voltear a ver a un cliente que pedía de su servicio.

—Amor al chisme. Ya regreso.

En realidad, ni Jungkook ni Jimin no se tomaban demasiado en serio nada de esas peleas por mucho que pareciera lo contrario para los demás. Su relación con Jimin era como una especie de enemistad, dos personas que se preocupaban y se apreciaban el uno al otro pero que jamás iban a admitirlo, aunque les costara la vida. Eso y que ambos tenían en común una persona que les importaba mucho.

El fruto de esa enemistad nació cuando él y Taehyung entraron a la universidad, al Tae ingresar en Negocios Internaciones y Jungkook yéndose casi al otro lado del edificio en el área de Ciencias, sus clases no coincidían mucho por lo que naturalmente tuvieron que conocer más personas y crear pequeños lazos cuando no pudieran estar juntos.

Deliverance ❧KookTae❧Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora