Los altavoces resonaron con la voz del capitán anunciando que pronto llegarían a su destino.
Jungkook estuvo callado gran parte del vuelo, notó Taehyung. A su mejor amigo le había tocado asiento junto a la ventana y tal parecía que lo que había afuera era demasiado interesante para apenas despegar su mirada. Además, Jungkook tampoco se había quitado los auriculares en las dos horas del vuelo. No quería hablar, lo captaba.
Sus padres iban sentados frente a ellos. Habían optado por usar el jet privado de la empresa de HyunBin, aquel que los estaba dirigiendo hacia Osaka, Japón. Por supuesto, no solamente eran vacaciones familiares, su padre alfa tenía asuntos de trabajo en la sede de ese país.
Joohin estaba recostado en su asiento con los ojos cerrados, mientras que HyunBin estaba, como siempre, en su tablet con la mirada concentrada. Debió sentir sus ojos puestos en él pues levanto los suyos, observando con poca disimulada aversión a Jungkook.
Entonces la mano de Jungkook tomó la suya y las entrelazó.
Tae sintió que corazón daba un vuelco, pensando en que su mejor amigo no se había distanciado como él sentía, que estaba tratando de apaciguar el estado intranquilo que había entre ellos; pero al mirarlo, descubrió que Jungkook le devolvía una mirada tranquila a su padre, apretando su agarre como una muestra de rebeldía ante el mal escudriño de HyunBin.
Claro. Solo lo hacía por la falsa. Había notado que Jungkook mostraba cierta hostilidad cuando de HyunBin se trataba desde lo sucedido en la fiesta de Joohin, por lo que no debía sorprenderle que hubiera incluso más tensión entre su padre y su mejor amigo.
Aun así, Tae intentó no suspirar decepcionado por esperar algo distinto y prefirió simplemente no pensar más en ello. Jungkook no lo soltó, pero incluso con sus manos tomadas y ambos estando cerca el uno del otro, Tae no se había sentido tan lejos de él como en ese momento. Cerró sus ojos y esperó a que el viaje terminara.
❧❧❧
Yoongi tocó el timbre repetidas veces. Golpeó la suela de su tenis contra el suelo impacientemente hasta que el portón se abrió y un hombre de mediana edad apareció tras el.
—Te he dicho que no me molestes los viernes en la mañana. Estoy hasta el tope de trabajos por calificar —le dijo el hombre en cuanto reconoció de quién se trataba.
—Se dice: me alegra verte también sobrino, ¿gustas un poco de café? —ironizó el pelinegro.
El mayor puso los ojos en blanco, pero el fantasma de una sonrisa se asomó en sus labios mientras abría más la puerta.
—Entra sensiblero. ¿Quieres un poco de galletitas también?
—Eso ni se pregunta. —Yoongi cruzó el portón y ambos atravesaron el patio hasta adentrarse a la hogareña y bonita casa que le trajo recuerdos de su infancia. Siempre que volvía al lugar donde había crecido sentía la misma calidez, incluso si no lo visitaba muy seguido últimamente. Tenía otros asuntos tomando mucho de su atención.
—¿Qué te trae un viernes tan temprano? Pensé que estarías trabajando... ¿Jungkook está bien? —agregó la pregunta al final, su rostro girándose unos segundos para verlo en lo que se dirigían a la cocina.
Yoongi le envió una mirada significativa antes de asentir. Tomó lugar en el taburete frente a la isla.
—Si, él está bien Woo, vengo por otro asunto.
—Te he dicho que dejes de llamarme por mi apellido. Solo mis alumnos lo hacen y es raro viniendo de ti —dijo su tío mientras llenaba unas tazas de café.
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Deliverance ❧KookTae❧
FanfictionLo unico que Jungkook sabía era que probablemente estaba enamorado de su mejor amigo y que, ademas, odiaba ser omega. Así que cuando Tae le pide que finga ser su novio, se vuelve más dificil para Jungkook trazar los limites de su amistad. Porque co...
