Resultó ser que Yuta tenía razón.
Nadie que se quisiera lo suficiente iría por ahí a decirle a sus seres queridos y amigos que, tras haber regalado su primera vez a quien al parecer era un maldito idiota, dicho idiota dejaría de buscarlo inmediatamente.
Quería, en serio quería pensar que estaba siendo paranoico, pero ya habían pasado cuarenta horas de la última vez que habló con el mayor y, desde entonces, no se había molestado en responder ninguno de sus mensajes ni llamadas.
Quería llorar. Quería hacer algo pero no sabía qué.
Lo único que se le ocurría era hablar con su amigo, quien también se notaba malhumorado desde el día anterior.
Tal vez no estaba solo.
- Oye – llamó en voz baja. El otro le miró con el ceño fruncido - ¿Estás bien? – preguntó, intentando ser discreto.
Su amigo rió sin humor.
- ¿Se me nota mucho? –
- ¿Qué sucedió? –
- Es sólo que... - suspiró pesado – es Yuta –
Bingo.
- ¿Pelearon? –
El mayor hizo una mueca.
- Se puso extraño desde la cabaña –
- ¿En serio? –
- Sí – se acercó para susurrarle – nosotros lo hicimos –
- Oh, no – se acercó también – él ya no va a hablarte –
Chenle lo miró horrorizado.
- ¿Por qué dices eso? – reclamó – Yuta nunca haría algo así –
- No tienes por qué sentirte mal – trató de ayudar – puede pasarle a cualquiera, no es tu culpa, ni mía, ni de nadie más que de ellos –
- Jisung... -
La vibración de un teléfono llamó su atención.
Bufando, el chino respondió la llamada.
- ¿Hola? – frunció los labios – nada, estaba hablando con Jisung –
Escuchó atentamente y rodó los ojos.
- No estoy enojado contigo – colocó el alta voz – solamente estoy confundido –
- Amor, podemos hablar sobre eso más tarde ¿bien? Te lo diré todo, te lo prometo –
- Okay – se dejó caer en el respaldo de su asiento - ¿vas a venir a recogerme a la escuela? –
- Sí, ¿recuerdas esos muffin que te gustaron mucho? La chica que los vende está en el campus ¿arándano está bien? –
- ¿Puedes traer uno de arándano y dos de chocolate? – guiñó el ojo a su amigo – te los pagaré –
- Es para Jisung ¿no? No me molesta – rió – te veo en un ratito. Te amo –
- Yo también te amo – canturreó antes de colgar la llamada.
Jisung estaba perplejo.
Bien, al perecer sí estaba solo.
- Ponte en mi lugar – pidió el menor, cruzándose de brazos - ¿cómo te sentirías tú? –
Yuta lo miraba enternecido mientras hacía lo que parecía el berrinche de un bebé a sus ojos. No podían culparlo. Chenle estaba lleno de las migajas del muffin que le había entregado hacía un rato.
- Lo entiendo – besó su frente – pero no es como que quisiera rechazarte, ya te lo expliqué –
- Sólo quiero que reconozcas que mi reacción fue completamente natural – hizo un puchero - ¿cómo se supone que actúe si mi chico no quiere hacerlo conmigo y no me explica por qué? –
- Lo sé – murmuró.
No quería hablar de ello con nadie. Le producía una sensación incómodamente cercana a la vergüenza. Pero quería decirle a Chenle. Sólo con él podía hablar.
– Me dio pánico – dijo finalmente – pensé que ibas a dejarme y... -
- ¿Por qué lo haría? – interrumpió el menor, extrañado.
El japonés suspiró pesado.
Porque eso es lo que hago yo.
- No sé – se limitó a responder – ¿puedes perdonarme? –
- Eso depende – hizo una mueca.
- ¿De qué? – lo abrazó por la cintura.
- ¿Cuándo vamos a formalizar? –
La pregunta lo descolocó.
- Creí que lo éramos ya –
- No – rió – tú no me has preguntado nada –
Bueno, habría que ser justos.
Esta era la primera vez en que Yuta estaba jugando contra sus propias reglas.
No sabía qué se suponía que debía proceder.
Se acostaban ¿y luego?
Desconociendo totalmente el protocolo, se puso sobre su rodilla.
Chenle rió enternecido y se arrodilló también.
- No tienes idea de lo que estás haciendo ¿verdad? –
- No – admitió – Chenle Zhong... -
- Sí – rodó los ojos – pero quiero que conozcas a mis papás –
- Hecho –
- Y que te presentes con mis amigos como mi novio. Todos creen que estás usándome –
- Ni en sueños – lo besó con ternura – entonces ¿somos novios? –
- Por ahora –
El mayor sonrió aliviado.
No lo admitiría nunca en voz alta, pero el pánico que le provocó la pequeña broma de su novio al recordarle que la recién relación podría terminarse en cualquier momento y sin ningún aviso, le hizo considerar que tal vez no era muy pronto para un anillo.
No, mierda, no.
Sólo estaba enamorado y ya estaba dejándose llevar.
¿Cómo pasó en primer lugar?
Si retrocedía en sus pasos, culparía a la actitud del menor.
No supo en qué momento comenzaba a extrañarlo cuando se despedían. Quería abrazarlo y oler su cuello.
De pronto el sexo dejó de importar y todo lo que quería era que el otro lo apapachara y le diera cariño.
¿Muy meloso? Tal vez.
¿Le importaba? En absoluto.
Cediendo a sus impulsos, los levantó a ambos y besó al menor con gratitud y cariño.
Su parte favorita era que podía tener tanto de eso como quisiera.
Y definitivamente lo quería.
Ya caíste desgraciado ❤️
Ok ya te perdoné.
ESTÁS LEYENDO
Love, love, love
Fiksi PenggemarWho gets it? Ship principal: KunSung (por petición) ⚠️ ADVERTENCIAS ⚠️ - Es posible que haya lemon que incluya a PJS. Si no es de su agrado, sugiero que no se lea. - Se trata con temas mpreg (también por que nos lo pidieron). De igual manera, si n...
