Desperté con un olor extraño en mis sábanas; mi almohada se encontraba impregnada de aquel aroma. Salí retirando las cobijas enredadas en mis piernas, notando un rasguño en mi muslo derecho. Me levanté y me acerqué a la ventana para poder mirarlo detalladamente.
—No recuerdo haberme hecho un rasguño estos días; ayer en la mañana no lo tenía.
Dije buscando la crema en los cajones, aplicándola sobre el rasguño.
—Le hallé la culpa a Troy; estos días ha estado más inquieto de lo normal. —Me estiré y tomé el celular; tenía un mensaje de mamá y otro de Kalani. Desactivé el modo silencioso de mi teléfono y acomodé el volumen del mismo.
Abrí el mensaje de mamá.
"Cariño, estoy en casa de tu abuela, no te preocupes, llegaré en unas horas. 👩👧❤️"
—La hora de envío de mensaje era a las 10:13 pm; observe las manecillas del reloj, las 8:04 am, aún es temprano —dije abriendo el mensaje de Kalani.
"Necesito hablar contigo; ya estoy en la ciudad, please, llámame. 🤪🤓"
Le marqué a mamá primero, sosteniendo el celular entre mi mejilla y mi hombro, abriendo aquel velo azul claro de mis cortinas.
—Aló —contestó mi madre con su voz bastante adormilada
—Hola, mami, ¿cómo estás? Hasta ahora miro tu mensaje.
—Hola, amor, estaba durmiendo; anoche trasnoché con tu abuela recordando los viejos tiempos.
—Me hubieras llevado, mamá —reclamé yo aquí como una tonta sola esperándote.
—No tenía pensado venir a Seúl; lo que sucede es que tuve que venir de último momento. Estoy con Sun Hee, ¿te acuerdas de ella?
—No sé quién es —dije mirando a Troy, que se subió sobre la silla mirando por la ventana.
—¿Cómo que no? Liz, la conociste el día que fuiste a la empresa; el caso es que viajé con ella en cuestión laboral. Cuando llegue, te cuento.
—La próxima vez avísame —dije algo seria mientras pensaba; ella no me contará nada, no lo ha vuelto a hacer.
—Escúchame, llegaré en la tarde; tenía planeado madrugar, pero no alcanzo a llegar. Te llevaré algo para que dejes ese tono tan frío conmigo—soplo entre risas
—Dale un abrazo a mi abuelita y dile que la quiero; iré a visitarla sola —dije riendo.
—Bueno, amor, yo le digo, cuídate mucho.
—Adiós.
Colgué suspirando, dándole quejas a Troy.
—Ya escuchaste, viajaron a Seúl sin nosotros; tú y yo haremos un viaje la próxima semana —dije besando sus orejitas crespitas.
Le marqué a Kalani.
—Diga.
—Resucitaste —dije tratando de molestarla.
—Por Dios, casi me matas de un infarto; apenas escuché el celular, brinqué. Estoy comprando unas cosas y estoy cerca de tu casa, ¿puedo pasar?
—Sí, te espero, pero apúrate, no tengo todo el maldito día.
—Espero que no me dejes afuera esperando como la última vez, abre rápido la puerta —río fuerte.
—Te espero —colgué.
Inhalé, dirigiéndome al baño a cepillar mis dientes y lavar mi cara; al salir, volví a toparme con ese olor.
—¿Qué es ese olor? —dije acercándome a mi cama.
Tomé la almohada y la apreté contra mi nariz, tratando de descifrar el aroma. ¿Sangre? Dije asustada, corriendo las cobijas buscando alguna mancha: "No estoy enferma", dije tomando mis nalgas. Troy, me acerqué a él buscando alguna herida dentro de su pelo; no tenía manchas.
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Veintiún fetiches
Vampire✨ Veintiún fetiches ✨ Escrita por: Otálvaro Liz ⸻ Todos los personajes que aparecen en esta novela ocultan algo. Verás que todo lo que brilla no siempre es oro; notarás una presencia invadir tu cuarto todas las noches: un amor obsesivo y compulsivo...
