Capítulo 1
Me dolía la espalda, maldita silla de escritorio.
Había pasado toda la noche terminando la segunda parte de mi tesis para la carrera de Lenguas que, con gran esfuerzo ya estaba por culminar.
Me levante y no sentía el trasero. Tomé mi celular 3:07 am.
Bajé a la cocina a beber leche. Una fuerte y cegadora luz se filtró por la ventana.
Troy empezó a ladrar. Me asomé y vi un camión de mudanzas estacionado al lado derecho de mi casa.
—Qué idiota se muda a las tres de la madrugada —murmuré
Solo escuchaba risas y pláticas que nunca logré descifrar porque no he desarrollado ese don de mi madre. Bueno, no aún
Me fui a acostar. Tendría que estar en la universidad de siheung campus a las diez de la mañana, para entregar mi tesis y sustentarla
Una voz lejana
—Liz llegarás tarde.
Mi mente no se conectaba aún con la realidad, desperté dando un brinco. La almohada, impregnada con mi saliva.
—mi madre: siquiera despiertas, apúrate, te llevaré hasta la universidad
Cepille mis dientes y me duche. Estaba nerviosa; no encontraba mi zapato derecho
—Mamá, ¿has visto mis tenis negros? —replique, revolviendo medio cuarto
— Liz, tienes montón de zapatos y siempre te pones los mismos. por lo menos hoy llévate otros; si yo estoy cansada de verte con ellos, no me imagino tus profesores y compañeros
-Jajajajaja, qué graciosa — bufé
Me sentía ahogada en ese traje elegante. El cuello de la camisa no se quedaba quieto. Tomé mi maleta y baje con los tacones en mano
— mírate nomás, ¿no planchaste la camisa? ¿ y porque llevas tenis?
-me pondré los tacones en el camino. Estoy algo nerviosa mamá.
-solo respira tres veces, habla claro y tómate unas pausas ligeras para liberar la tensión. Te irá bien. confío en ti
-Mi mamá arrancó en reversa, soltando un:
— ¿sí sabes que tenemos nuevos vecinos? cuando salí a comprar algo para la migraña, vi un joven muy apuesto pintando la puerta de color negro. Por cierto, llegaré esta noche algo tarde; tengo una reunión y luego un cóctel
-mi alma había escapado de mi cuerpo; me movía por inercia. Me quite los tenis y los guardé en mi maleta, abrochando mis tacones.
Me despedí de mamá y me dirigí al salón múltiple. El profesor comenzó a llamar lista
— okey, alumnos, llegó la hora divertida. Este año, yo el profesor Jung san, diré el orden de sustentación de su tesis en Lenguas extranjeras
Mi amiga Kalani fue la quinta en exponer, y a decir verdad, le fue excelente: respondió cada una de las preguntas de los profesores invitados.
Estaba distraída cuando oí, fuerte y claro, ese crudo señorita Rhee Liz, puede dar inicio a su presentación.
-no quería levantarme. Quería huir. Pero necesitaba darle fin a este proceso. Me dirigí al escritorio, tomé el computador y conecté la USB acomodé el proyector y inicié:
Buenos días a todos los presentes. Mi nombre es RHEE Liz. Mi proyecto final para: Lenguas extranjeras con énfasis en Japonés y alemán, lo bauticé "la libertad de expresión como instrumento fundamental en el aprendizaje de las lenguas extranjeras"
— logre desenvolverme rápido, y aunque tenía pequeñas gotas de sudor en mi frente. El profesor Jung San lanzó su pregunta con tono serio:
—¿por que deberías ser una licenciada en lenguas extranjeras? ¿Que novedad o aporte tienes para destacar entre los demás?
—No le temo a los retos, ni a la belleza oculta entre las palabras de otros idiomas. Hablar otra lengua es sentir desde otra mirada. Mi camino se enfoca en entender conectar mundos distintos a través del lenguaje. Eso me define como una amante de las lenguas extranjeras.
Gracias a los aplausos, mi pulso volvió a la normalidad. Aceptaron mi tesis y me brindaron un grato alivio al escuchar: "nos vemos en la ceremonia de graduación"
Mi amigo Lay Zhang nos estaba esperando en la puerta principal. salí con kalani, Felices por fin conoceríamos una noche libre de tareas.
Me dejaron dos cuadras abajo de mi casa.
Hacia frio, mis manos estaban tan heladas que apenas podía sentirlas. Llegando a mi casa, vi un hombre de pie frente al jardín de mi madre, lo cual me incomodó.
Al escuchar mis pasos, volteo a verme.
- oh, hola, disculpa. No quería asustarte. Vives aquí, ¿verdad?
-yo simplemente me dediqué a mirarle
— Qué poco caballero soy, mi nombre es ...
ESTÁS LEYENDO
Veintiún fetiches
Vampir✨ Veintiún fetiches ✨ Escrita por: Otálvaro Liz ⸻ Todos los personajes que aparecen en esta novela ocultan algo. Verás que todo lo que brilla no siempre es oro; notarás una presencia invadir tu cuarto todas las noches: un amor obsesivo y compulsivo...
