treinta y seis

952 91 6
                                        

"muchos dicen saber quién soy tan solo con verme "

"muchos dicen saber quién soy tan solo con verme "

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

— Mauro, tengo que ir a un lado — me acerqué a el, dejo su celular a un lado y ne miró.

—¿querés que te acompañe?— yo negué — boeno, anda con cuidado.

— sabes que sí — sonreí — nos vemo' mas tarde.

al salir de su casa me encontré con su madre, quien llegaba con las compras.

— Sibelita ¿saldrás?— preguntó

— Sí, tengo que ir hacer un par de cositas— respondí.

— Anda con cuidado corazón. Y no llegues tan tarde — yo asentí

— Señora — la llamé y ella me miro — Gracias por preocuparse por mi, yo la quiero mucho y jamás olvidaré lo que hizo por mi.

— Vos haces feliz a mi hijo, y ese es suficiente agradecimiento, además que te queremos un montón.

— nos vemos después —  dije y caminé fuera de ahí.



suspiré cuando vi mi casa, o bueno, la casa de mis padres. Nunca logré decir que era mi hogar porque jamás se sintió así.

Tome aire y golpeé la puerta.

Minutos después la cara de sorpresa de mi madre se hizo presente.

— ¿podemos hablar? — murmuré y ella asintió.

—Sentate donde vos queras— murmuró.
— Perdón — fue lo primero que dijo. — Yo sé que un perdón no soluciona las cosas tan fácilmente y que te hice sentir muy mal.
Pero mereces una disculpa.

— Sí, si la merezco y me hiciste mucho mal. Y tampoco me quería presionar para perdonarte.  No podía ni puedo meterme en tu cabeza,  y revisar tu forma de ver la vida. No puedo analizar en que estabas pensando  meses atrás cuando ne lastimaste. Y entiendo que no solamente eres eso que paso y que al igual que yo no trajiste instructivo a este mundo. — suspiré

— No merecías nada de lo que paso, y toda mi vida me arrepentiré de eso. — me miró triste

— ya no importa — suspiré y la abrace, a estas alturas ya nada importaba y nada marcaría la diferencia.

estuve un par de horas con mi madre y después me despedí.

— prométeme que volverás— me abrazo — de verdad podemos cambiar esta historia.

— cada herida de esta historia la hace mas interesante al momento de recordarla — murmuré

— quédate el tiempo que queras con mauro, estoy agradecida con ellos por no dejarte sola. — yo asentí — anda con cuidado Sibel.

— No pasa na', hasta luego. — sonreí y salí de la casa.

la paz que sentí de haber cerrado ese ciclo no se podía explicar. Era lo que me faltaba para poder sentir que estaba tranquila, o al menos creerlo.

No podía seguir con todo sabiendo que lo mas duro aún no lo habia sanado.

,
camine despacio, sin prisa. Viendo el atardecer. Nunca había valorado lo bonito que era ver el sol desvanecerse poco a poco.

O el viento golpear las hojas de los árboles.

—¿ Sibel?— escuché una voz y me gire a verlo.

— Alejandro — murmuré.

— Casi no te reconozco con tu cambio de look — sonrió — se te ve muy lindo.

— gracias — sonreí.

— quiero disculparme por como actúe la última vez que nos vimos — murmuró — no puedo perdonarme tratar mal a alguien que quería mucho, que quiero mucho.

— ya no pasa nada Alejandro. Gracias a vos por ayudarme lo más que pudiste y discúlpame por no tomarme las cosas mas a posta — lo miré — estamos bien

— que alegría — sonrió — te ves mas feliz ¿por mauro?— yo asentí.

— llego como ese rayito de luz a mi vida, no se que habría Sido de mi sin el. — suspiré

 — suspiré

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

— estoy nervioso vieja — miré a mi madre — mira si me rechaza y se aleja de mi ahora que se ve mas tranquila y feliz.

— no te va a rechazar maurito, ella te quiere muchísimo. — me tranquilizó.

— tengo un re plan, podés venir a festejar con nosotros si queres.

— no, ella merece distraerse, a tenido bastantes malos ratos y los amigos ayudan a sanar la vida. — sonrió

— la otra vez que fuimos a una compe, me preguntó que que pasarías si fuera famoso, Y supe que queria decirle todo porque solo pensaba en que ella viviera todo este proceso conmigo.

— y así va a ser hijo — me abrazó.

jamás podré explicar con palabras reales lo que siento por esa piba.

Depressive; Lit Killah || terminada ||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora