Capítulo 25

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Fue cuando sintió una mirada clavada con intensidad en su espalda, cuando decidió darse la vuelta de repente.

El chico que iba detrás de él se sobresaltó, mirándolo como si fuera un fantasma.

Sus ojos estaban redondos como platos.

—¿Minho? —preguntó.

Minho se estremeció al ver aquel rostro tan familiar, y no sabía si huir, quedarse de pie solo mirándolo, o intentar entablar conversación.

Sus manos comenzaron a temblar pero no de frío, y él no sabía que hacer.

—¿H-Hyunjin...? —éste estaba boquiabierto, como si no pudiera creer que estuviera ahí, como si estuviera viendo un espectro o a un muerto.

—¿En serio eres tú?, ¿has vuelto?

—¿Sí...?

Hyunjin se dirigió hacia él corriendo, y Minho se quedó paralizado en su lugar. Hyunjin, sin pensarlo mucho, soltó una patada en su espinilla, haciéndolo encogerse de dolor, para posteriormente salir corriendo.

Minho lo miraba alejarse con una ceja alzada, mientras sobaba su pierna.

《¿Qué carajos? —pensó— Aunque supongo que me lo merezco...》

《Espera... Sí ese era Hyunjin, quiere decir que... ¡Jisung probablemente también esté por aquí!》

Comenzó a entrar en pánico y su respiración empezó a fallar de repente.

Quizás solo estaba exagerando. Tampoco es como si estuvieran obligados a estar en la misma universidad... ¿O sí?

A quién engañaba. Lo más probable era que sí. Recordaba que los dos eran inseparables y no le cabía en la cabeza que la idea de ellos estudiando separados.

Aunque quizás si estaba un poco paranoico.




[...]



—¡Jeongin! ¡Jeongin! —lo llamó a lo lejos, abalanzándose contra él y murmurando en su oído—: Tenías razón, Minho está aquí, Yang Jeongin, ¡Minho está aquí!

—¡¿Qué?! ¿Entonces no estaba alucinando? —murmuró por lo bajo también.

—Sí, ¿qué hacemos?

—Rezarle a todos los dioses para que las cosas no se salgan de control...

—¡Yang!

—Perdón..., ¿no creo que sea muy probable que se crucen... o sí? O bueno, al menos Jisung no se acordará de él al menos que sepa que es Minho..., y Seungmin... pues, creo que si lo reconocería... Diablos.

—Que jodido está todo...

—¿Pero por qué demonios volvió? ¿Crees que haya hecho todo esto apropósito?

—No lo sé. No tendría sentido volver ahora..., ha pasado mucho tiempo.

—Que imbécil. Lee Minho es un imbécil —susurró Jeongin enojado.

—No te preocupes, en cuanto lo vi le tiré una patada karateca en la tibia. Hubieras visto como se retorcía de dolor.

Jeongin sonrió con autosuficiencia, sintiéndose orgulloso de Hyunjin.

—Le hubieras dado en las bolas. Se lo merece. ¿Qué pierna le pateaste? Si me lo llego a encontrar, le patearé la otra para que le duelan ambas al caminar —compartió miradas maquiavelicas con Hyunjin.

Embarrassment || MINSUNGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora