Capítulo 20

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La reunión de padres había dado inicio. En el fondo, Minho quería creer que la castaña no sería capaz de llegar tan lejos, de hacer algo tan vil. Mientras los padres se encontraban en los salones tomando la junta, los alumnos de último año se encontraban en una asamblea en el gimnasio. El director daba una pequeña charla sobre cómo debían mejorar sus calificaciones para la universidad, y la preocupante cantidad de deserción escolar de los últimos años. Proyectaban toda la información en una gran pantalla.

—Ahora, nuestra mejor estudiante. Con calificaciones perfectas desde primer año, dará un pequeño discurso... ¡Kwon Eunbi!—todos aplaudieron. Minho y Jisung se encontraban sentados a varios metros de distancia. Debido a que sus clases eran diferentes. Sentados entre decenas de estudiantes, se buscaban con la mirada. Mentirían si dijeran que no se encontraban tensos a más no poder, pero lo afrontarían juntos.

Fuera lo que fuera.

—Queridos estudiantes. La deserción escolar es un tema que está afectando gravemente nuestra nación, como estudiante de excelencia no diría que ese problema me afecta, sin embargo empatizo contra los jóvenes que no poseen las mismas habilidades —siguió hablando y presentaba esquemas y gráficas en la gran pantalla—. Ideé un plan para prevenir la deserción escolar, elaboré un detallado programa par-

Se vio interrumpida por un par de fotos que aparecieron de repente en la pantalla. Eunbi era una gran actriz, ya que hizo parecer que alguien más había irrumpido en su presentación, jugando su papel de sorprendida lo mejor que pudo.

Había fotos de Minho, con rayas rojas y letras donde se leía la palabra

"homosexual"

"Maricón"

"Anormal"

Y cientos de adjetivos despectivos hacia su persona. De la nada apareció un video. Minho reconoció inmediatamente la fachada de su casa.

Eran él y Jisung compartiendo su primer beso.

Jisung bajó la mirada intentando retener las lágrimas. Minho se encontraba paralizado en su asiento y sentía su labio inferior temblar.

En el video, Jisung estaba de espaldas, así que no se podía ver bien su rostro, en cambio el de Minho se veía claramente. Como sostenía las mejillas del menor.

Diablos.

El estómago de ambos dolía. Las personas a su alrededor se mantenían murmurando por lo bajo. Todas las miradas estaban puestas en Minho. Algunas eran de repulsión, otras de lástima y otras de sorpresa.

—¡También lo mandaron al grupo de padres! —murmuraban todos. En ese momento Minho sintió su teléfono vibrar. Efectivamente, el video que acababan de visualizar lo habían enviado también al grupo donde estaban sus padres.

Minho hizo contacto visual con Eunbi desde las gradas. La castaña lucía una mueca de satisfacción. Minho sentía su sangre hervir del coraje que lo estaba invadiendo.

No sé sentía como sí mismo cuando se bajó de las gradas y caminó a la tarima en dirección a la castaña. Sentía que era el espectador de su propio cuerpo.
Se sentía tan fuera de sí cuando tomó el micrófono.

—Efectivamente, me gustan los hombres, y en este momento estoy perdidamente enamorado de uno en específico, que luce más o menos como una ardilla muy linda —Jisung y sus amigos sabían a quien se refería, y obviamente se puso más rojo que un tomate.

Minho buscó a Jisung en las gradas, compartieron miradas y el pelinegro le sonreía tímidamente, en ese momento el director interrumpió arrebatándole el micrófono.

Carraspeo antes de hablar.

—Jóvenes, el almuerzo se adelantará. Pueden retirarse.

Todos se dirigieron hasta el comedor, Minho buscó a Jisung entre la multitud y en cuanto lo encontró fue corriendo a tomar su mano.

Una vez en el comedor, se sentaron en una mesa. Todos hablaban en voz alta y se escuchaba un gran murmullo.

—¡Y miren a quien tenemos aquí! Al gran Lee Minho con el estúpido de su novio Han Jisung. ¿No les resulta asqueroso? —siseó Eunbi junto a ellos, mirándolos con desagrado y elevando la voz. Todos guardaron silencio.

Jeongin decidió romper el silencio mientras los demás se escogían en su asiento.

—A mí también me gustan los hombres, pero eso qué, no veo porque las personas deberían gritar sus preferencias a los cinco vientos. Me parece absurdo que usen la orientación sexual de alguien como insulto o para rebajarlo, simplemente me parece patético y no viene al caso —la tensión era tanta, que asfixiaba. Todos sus amigos lo miraron con admiración.

Después de unos minutos en silencio, más gente comenzó a "salir del clóset" algunos
apoyaban a Eunbi, pero la gran mayoría comenzó a abuchearla y lanzarle comida.

—Nos importa una mierda que les guste el pene.

—Son gustos de cada quien.

—Nos importa un carajo Eunbi, cada quien es libre de amar a quien se le de la jodida gana. Ahora déjanos disfrutar nuestro almuerzo en paz.

—No nos importa Jeongin, bien por ti.

—Me alegro mucho por ti, ahora cállate.

Todos discutían y hablaban. Todos en la cafetería intentaban dar su punto de vista. En ese momento el director ingresó a la sala, provocando que todos se callaran de golpe.

—Señorita Kwon Eunbi. Debo informarle que queda expulsada de esta institución. Se descubrió que fue usted quien humilló y acosó a alumnos. Usted no tenía por qué exponerlos delante de toda la escuela, por ningún motivo voy a aceptar personas con esa clase de mentalidad en mi escuela. Se lo digo enfrente de todos, para que sea consciente de sus actos. No sabe el daño que puede llegar a provocar en las personas con sus acciones —todos contenían el aliento. El rostro triunfante de Eunbi se deformó dando lugar a uno lleno de pánico.

—P-pero señor, estamos a nada de graduarnos...

—Eso hubiera pensado antes de cometer semejantes actos —los aplausos se hicieron presentes. Eunbi salió cabizbaja seguida del director.

[...]


El resto del día no tuvieron clases. La junta de padres había finalizado, Minho huía de sus padres evitando cruzarse con ellos. Temía por su reacción, sin embargo Jisung acariciaba su mano, lo cual lo reconfortaba. Propinó un casto beso en la mejilla del menor y revolvió su cabello.
En ese momento su teléfono vibró con un mensaje de su madre.

《En casa hablamos》

Minho tragó duro.

—¡Jeongin, estuviste genial, te veías tan increíble! Oh por dios, no sé cómo tuviste el valor de decir todo eso frente a todos —exclamó Hyunjin emocionado, abrazando el cuerpo del pelinegro. Jeongin sólo se encogió de hombros y se sonrojó fuertemente.

Minho sentía que tenía un peso menos con el cual lidiar. Pero aún quedaba otro con el que tenía que cargar.

Tenía miedo de llegar a casa...

Embarrassment || MINSUNGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora