13 ‹ deception

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Hay un par de toques a su puerta. Es de mañana, el piano suena dulcemente en notas que sus amaestrados dedos pueden hacer con naturalidad y en la televisión las primeras noticias del día corren silenciadas.

Cree que ha escuchado mal, pero vuelven a escucharse. Son muy tímidos, toques que no buscan molestarle pero si dar aviso de que está intentando llamar su atención.

Se levanta y camina con algo de pereza, arrastrando sus pantuflas y tomando de paso un vaso con un café helado que pidió por servicio a domicilio, aunque la afamada cafetería de cadena estuviese a la salida del residencial.

Detrás de la puerta está su vecino, que le sonríe tan dulce como un caramelo de miel, la misma tonalidad de sus ojos ocultos por sus mejillas sonrojadas. Tiene el cabello teñido de un tono fantasía; un tono menta muy bajito.

Extiende frente a él un pie de manzana que huele a gloria. Su glotón estómago ruge cuando explica de qué está hecho.

— Lo hice en especialmente para ti, Yoonie. Me encanta cuando tocas piano por las mañanas.

Jimin es un omega muy cálido. Derrite su corazón helado con tan solo una risita que emite al momento de invitarle a pasar y se disculpa por el desorden de partituras regadas por su sofá.

— Hoy Namjoon partió a Daegu pero me dijo que podría pasar la tarde haciéndote compañía.

— ¿No le molesta que te quedes aquí?

— En lo absoluto —Una de muchas llama su atención— ¿Cómo se llama?

— First Love —Yoongi toca varias teclas que emiten el principio de la melodía.

— ¿Es... romántica?

— Si enamorarte del piano cuenta, entonces sí.

El omega se acomoda y Yoongi exhala una risa seca, algo oxidada. Lo cierto es que disfrutaba sentir que era el abuelo de un niño mimado que adoraba la narración de su pasado. Visualizaba a Jimin como un hermano menor, encariñándose de su compañía percibida como una bendición de mediodía. 

— Mi sueño siempre fue ser músico —Sus dedos acarician las teclas, melancólico. Es un enamorado que añora el cariño ajeno— Ahora es un pasatiempo. Crecí y me di cuenta de que no todos podemos cumplir nuestros deseos. ¿Cuál es tu sueño, Jimin?

— Tengo muchos —El omega se levanta, dando una ojeada a las pinturas desperdigadas en una de sus paredes— Principalmente, me gustaría ser un bailarín. Tú puedes escribir historias por medio de versos, pero yo puedo interpretarlas con la gracia de mi cuerpo. Nos complementamos.

— Namjoon me habló sobre las incontables veces que has bailado mis canciones en el pasillo de tu casa.

Se ríe con algo de vergüenza, pero logra tomar asiento a su lado. Su dedo toca una de las teclas con indecisión.

— ¿Por qué no perseguiste tus sueños, Yoon?

El silencio es desmotivante, pero no halla cómo explicarle. Los recuerdos son una maroma de sacrilegios a su moral. Su garganta está repentinamente seca y sus recuerdos son como un whiskey de baja calidad, provocándole jaqueca.

— Las cosas no salieron como esperaba. Mi hermano menor murió hace unos años. Compartimos ese sueño hasta que la ambición nos llevó a la desgracia.

Hate Me (Kookmin).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora