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Los acontecimientos suceden paulatinamente, desencadenando una ola de incertidumbre que oscurece el ambiente dentro de la oficina nacional policiaca. El agobio descansa en la boca de sus estómagos conforme los rumores de la desaparición del detective estrella se esparcen entre las calles. Los medios pendientes a cada suspiro de los integrantes de seguridad nacional.

Esa mañana hay bajas temperaturas y se prevee la entrada de un frente frío. Sus tacones de aguja hacen eco cuando camina emanando ondas agigantadas de feromonas agrias, indicando su claro descontento con la situación. Se detiene frente al escritorio del oficial Jaebum, quien le mira desde abajo con sumo nerviosismo. Una gota de sudor recorre su frente cuando los ojos verdes de la omega se plantan filosamente en él, antes de que golpee la mesa y coloque frente a él una hoja de periódico donde aparece el rostro del detective Park en grande.

— ¿Dónde está él? —Exige casi en un rugido. Jaebum se encoge en su sitio— Te he hecho una pregunta, Im, ¿Dónde está Park Jimin?

— Y-Yo... E-Estamos trabajando en ello, señora —Responde, la mujer emite una risa seca.

— Entonces es verdad... —Arrugando la hoja del periódico y lanzándosela en su rostro, se gira, colocando sus brazos tras su espalda descubierta— ¿Sabes la que se ha liado, Im? El gobierno de Seúl exige respuestas del por qué no hemos hecho cesar los asesinatos. Y ahora quieren saber dónde está su detective estrella. ¿Cómo les decimos que Usagi lo ha puto secuestrado y ninguno de ustedes ha impedido que se lo llevaran? ¡¿Quieren explicarme, bola de inútiles?! 

Un grueso silencio inunda la sala. Todos rígidos en su sitio, incapaces de encarar la furia de la pelirroja que les mira con rabia. Sus ojos verdes tornándose de un fuerte color azul turquesa, ojos felinos acechándolos al pertenecer a su animal interior, un tigre blanco.

Si bien la mayoría de personas son licántropos, también existen algunos híbridos. Su existencia es rara, se les había considerado extintos hasta que comenzaron a darse casos de felinos atacando gente.

Una de las oficiales, que se mantenía en línea, se adelanta unos pasos y, con el rostro en alto, exige la atención de la inspectora con un carraspeo. Al tener lo deseado, entonces estipula con elegancia: — El agente Im hace todo lo posible por rastrear a Park Jimin, señorita Shin, sin embargo creemos que los acontecimientos previos que involucraban al detective nos dejan saber que ya tenían todo calculado. Sabían que esa noche Park estaría en el edificio y tomaron la oportunidad. Para esto, suponemos que hay un infiltrado.

— Hay algo que aún no termina de cuadrar —Interrumpe entonces Hoseok, quien había permanecido en silencio durante toda la escena— ¿Por qué irse contra él directamente? Considero que su acción fue impulsiva pese a que pudieron manejarla perfectamente. Usagi es muy cuidadoso, sabe cómo jugar. No tiene lógica alguna que se lanzaran por él mientras estaba aquí. Jimin —Pausa— Perdón, el detective Park pudo fácilmente haber alertado a todo el edificio. Un movimiento muy arriesgado, ¿no lo creen? Muchos cabos sueltos.

En la sala revolotean los murmullos, un caos incierto cuando las opiniones se dividen y dejan al aire suposiciones que podrían atinar a ser cercanas a un desenlace. Sin embargo, la inspectora se mantiene neutra, mandando a callar a los de su alrededor cuando una omega que conoce perfectamente se abre paso entre los uniformados.

— Actuaron impulsivamente porque se vieron obligados —Sentencia, mirando entre los oficiales que habían declarado y la inspectora—Es cierto, sí, llevaban siguiendo al detective Park desde hace semanas, incluso, pero la razón de tener que reaccionar de esta forma, es porque quizás Jimin descubrió la identidad de Usagi.

Hate Me (Kookmin).Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora