No podía ser verdad. Esto no estaba pasando. ¿Cómo estaba vivo? Cuando llegué al domo, todo era caos, se supone que vi a mi padre desangrarse, hasta hace unos días no podía aceptarlo. Ahora, tenerlo frente a mí me llenaba de miedo y confusión.
En cada expediente el nombre de mi padre sobresalía, no había sido una coincidencia el haberlo visto aquel día en la carretera, me había encontrado. Todo este tiempo había estado fingiendo que no recordaba nada cuando, en realidad, él era el causante de todo esto.
Creí que más personas además de mi madre habían sido cómplices, pero Ethan y Alex se encontraban tan sorprendidos como yo.
—No entiendo nada —sentí como si el cuerpo me pesara lo suficiente como para impedir que me levantara.
—Es más sencillo de lo que crees, hija. El momento de revelar mi identidad como primer fundador aún no había llegado. Tu madre estaba tan sorprendida como tú. Me dijeron que escapaste del domo para buscarme —fingió que aquello lo había conmovido—. No podía enviar a nadie más; debía salvarte yo. Tu subconsciente no me detectaría como amenaza y confiarías en mí desde el principio.
—Todo este tiempo, ¿mentiste? ¿Qué no hubiera sido más sencillo decirme la verdad desde el momento en que me encontraste? ¡Todo hubiera sido diferente!
—¡No me habrías creído!
—¿Y cómo diablos sabes eso?
—Apenas confiabas en Ethan, habías perdido tus recuerdos, ¿eso que esperanza me daba?
—Porque tu estúpida lluvia causó que no lo recordara.
Mi cabeza daba vueltas. Zach, un sobreviviente como nosotros y ahora esto, mi propio padre.
—Pronto entenderás que todo lo que hice fue por un bien mayor. Tuve que fingir mi muerte y dar instrucciones de que te alejaran de Ethan porque de otra forma no hubieras alcanzado tu potencial.
—¿Mi potencial?
—¿No viste acaso tus resultados en las simulaciones? Te llevamos al límite en tus pruebas y aun así superaste mis expectativas, bueno, con uno que otro inconveniente —miró de reojo a Alex.
Entonces sí eras él la persona que vi marcharse en mi primera simulación. Todo tenía sentido ahora. No creí que mi padre fuera la pieza faltante de todo esto.
—Sabía que serías el ejemplo de muchos. Solo los más capacitados podrían ser clave para erradicar el virus causado por el fallo de la vacuna.
—Pues te equivocaste —dije con rabia—. Del grupo en el cual me pusiste como líder, al menos cinco integrantes murieron al momento de bajar de la camioneta. Veo que tus entrenamientos no fueron muy útiles.
—No supervisé cada campamento, de lo contrario habrías tenido solo al mejor equipo, pero pueden deshacerse de todas esas criaturas, tú mejor que nadie sabe lo letales que pueden ser.
—No todos son así —murmuré mirando a Jack.
—Oh, claro —interrumpió Layla—. Olvidaba el pequeño descubrimiento que hiciste con la anestesia.
—No parecen muy sorprendidos —papá desvió la mirada—. No están sorprendidos porque ustedes ya lo sabían, ¿no es así?
Saben que existe una cura, al menos algo que los vuelve humanos de nuevo por un par de horas. Las bolsas con anestesia que encontré en el bosque no estaban ahí porque ya no sirvieran, ellos saben que las personas tienen una oportunidad para volver a ser humanos y no quieren hacer nada al respecto.
—¿Por qué no los quieren ayudar? —no obtendría respuestas de papá era un hecho, así que miré a Layla—. Tienen esperanza, mamá.
—Te lo dije, nuestra función es matarlos, no encontrar una cura para ellos. Desarrollar el resto de componentes que la anestesia necesita para que ellos vuelvan a ser personas normales tomará años y el mundo ya tuvo suficiente caos. No lucharemos por una causa perdida.
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PROGRAMA F3 Libro I y II
Science FictionLa ciudad estaba en completa oscuridad, pero ellos no se encontraban solos, Rachel, Ethan y Zach, 3 desconocidos con una cosa en común: el miedo a morir. Deberán sobrevivir a las criaturas de la noche y llegar al domo, un lugar que promete ser su s...
