El esfuerzo diario nos había dejado exhaustos; las pruebas seguían siendo duras, aunque ahora eran menos. Ya no lidiaba tanto con asesinatos directos, y deshacerme de los zombies me resultaba menos culpable, aunque escuchar el nombre de Mia me heló la sangre.
—Mia Johnson, campamento tres, causa de muerte —Joe me miró—. Suicidio.
Guardamos silencio respetando que ya no se encontraba con nosotros, nos habían indicado que podíamos continuar con el descanso, este era el último día, se podía ver quienes podían permanecer en el programa en la pizarra.
No tenía ganas de hacernada, antes de que nos retiráramos un guardia se acercó a Joe mencionando quetenían otro aviso, una muerte más, era una pena que otra persona hubieramuerto, pero no tenía ganas de quedarme.
—Campamento 5, causa de muerte, una bala en la cabeza, Ethan black.
Escuchar su nombre hizo que me detuviera en seco. ¿Había escuchado bien? ¿Estábamos hablando del mismo chico? ¿Ethan? ¿Mi Ethan?
Me giré para mirar a Joe, pude leer sus labios pronunciado «lo siento» Alex se acercó a mí, evitó que cayera porque de momento a otro había perdido las fuerzas como para mantenerme en pie. La cabeza me daba vueltas, todo comenzaba a verse borroso, me sentía abrumada, derrotada. Mi respiración se había acelerado al igual que los latidos de mi corazón, estaba en shock. ¿Cómo había sucedido esto?
—Rachel, Rachel, háblame.
Alex me sostenía entre sus brazos, su voz se escuchaba lejana, el nudo en mi garganta estaba ahí, solo que las lágrimas no salían, una puñalada al corazón hubiera dolido menos y no sabía qué hacer, cómo expresar lo que sentía o que pensar.
Escuché su voz en mi mente, tan viva que me erizó la piel, apenas podía asimilarlo.
«Te prometo que no te dejaré sola»
«Siempre lucharé por nosotros»
«Para ti, siempre»
«No iré a ningún lado»
«Te amo»
El olor a alcohol me obligó a abrir los ojos. Estaba en la cabaña; Alex y Joe a mi lado. Él me ayudó a incorporarme, sosteniéndome mientras trataba de recuperar el control.
—¿Qué pasó? —llevé la mano a mi cabeza, mareada.
—Te desmayaste —dijo Alex—, así que te trajimos aquí.
—Creo que no asimilaste bien la noticia —comentó Joe y lo miré molesta—. Obviamente que no ibas a poder hacerlo.
—Joe, ¿cuál es la probabilidad de que un campamento haya dos personas con el mismo nombre?
—Rachel —interrumpió Alex.
—Déjala. Su esperanza la ha mantenido con vida. Lo lamento, Rachel, Ethan sí se encontraba en el campamento cinco.
—Significa que él en verdad está...
No podía aceptarlo, no tan fácil, debía ver su cuerpo, necesitaba pruebas de que lo que se anunció sobre su muerte era real.
—Todo estará bien, sé que es difícil, pero no pienses en eso. Joe tiene razón al decir que tu esperanza te ha mantenido con vida, aférrate un poco más ella.
Parecía tan sencillo para él decirlo.
—No lo entiendes, Alex. No puedo. Ya no tengo nada que perder, no tengo nada a que aferrarme.
Me sostuvo la mirada, creí que iba a decir algo que cambiara todo, pero entonces añadió:
—Y sé que no debería decírtelo ahora, pero hay otra noticia. Layla dijo que tenía instrucciones de más arriba, al parecer de la persona que se quedó como primer fundador y hoy mismo en la noche saldremos del campo.
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PROGRAMA F3 Libro I y II
Science FictionLa ciudad estaba en completa oscuridad, pero ellos no se encontraban solos, Rachel, Ethan y Zach, 3 desconocidos con una cosa en común: el miedo a morir. Deberán sobrevivir a las criaturas de la noche y llegar al domo, un lugar que promete ser su s...
