El sábado por la tarde Lily fue capaz de encontrar a Severus en el colegio. Lo había acompañado a la enfermería para que la Señora Pomfrey, la enfermera, le diera un tónico para los nervios. Una vez que estuvo relajado, Lily explicó a Severus que lo que había pasado en Hogsmeade había sido una broma orquestada por los Merodeadores, que no había ningún espíritu en aquella casa. Al oír esas palabras, el rostro de Severus se había transformado en una máscara de odio.
-Me las van a pagar.-declaró amenazadoramente.
-Sev,-intentó tranquilizarlo Lily-no hagas nada de lo que puedas arrepentirte.
Pero Severus ya no la escuchaba.
Se hizo la hora de la cena. Los alumnos entraron al Gran Comedor atravesando las dobles puertas doradas de la derecha del vestíbulo. Pronto se dio paso a la algarabía de las conversaciones.
-¿No nos habremos pasado un poco?-preguntó Remus, mirando hacia la mesa de Slytherin.
-No te preocupes, Lunático.-respondió Sirius, trinchando un muslo de pavo para acompañar la ensalada.
-Fue solo una broma, Remus.-añadió James, llevándose a la boca un pedazo de faisán asado.
Un chico de tercer curso se levantó de la mesa de Gryffindor y se acercó a la mesa de Hufflepuff.
-¿Basil Hawthorne? Me han pedido que te entregue esto.-dijo, tendiéndole un trozo de pergamino a un estudiante de segundo año.
El chico de Hufflepuff tomó la nota, y el Gryffindor volvió a su mesa.
-¿Qué dice?-preguntó uno de los amigos, cuando el joven abrió el mensaje, sorprendido.
-Es de los Merodeadores.-respondió.-Dice que me esperan esta noche en el interior del Bosque Prohibido.
-No creo que debas ir, Basil.-intervino una joven castaña de su misma edad.
-Cállate, McMillan.-espetó el otro chico.-Basil, ¿puedo ir contigo? Me muero por conocerlos.
El chico llamado Basil miró a su amigo a los ojos y lo vio muy ilusionado.
-Claro, Oliver.-respondió.
Después de la cena, los alumnos se dirigieron hacia las Salas Comunes de las diferentes casas, tomando caminos separados al llegar a la Gran Escalera.
-¿Jugamos a algo?-preguntó pícaramente Mary en el dormitorio de las chicas.
-¡Vale!-respondieron Lily, Arista y Marlene entusiasmadas.
Las cuatro se habían cambiado la ropa del colegio por el camisón de dormir. El de Lily era blanco, haciendo que su cabellera roja destacara más, Marlene vestía uno a juego con el color de sus ojos, el de Arista era de color rojo bermellón y el de Mary de color gris perla.
Mary se dirigió hacia su cama, se agachó y abrió su baúl. Del interior extrajo una botella alargada con un líquido de color transparente y cuatro vasitos de cristal.
-Vodka.-explicó ella, viendo las caras de desconocimiento de Arista y Marlene.
-Es alcohol que se bebe en el mundo muggle.-añadió Lily.
-Oh, ya veo.-dijo Marlene, sonriendo.-Pero mejor esto otro, ¿no?
Ella también se agachó y sacó de su baúl una botella de whisky de fuego. Las otras tres la miraron con cara de incredulidad.
-¿De dónde la has sacado?-preguntó Arista.
-Se dice la poción pero no el pocionista.-contestó Marlene, guiñándoles un ojo.
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Amato animo animato animagus |Lily y los Merodeadores. Año Quinto|
Fan-FictionHogwarts, 1975. Lily, los Merodeadores y Snape comienzan su quinto año de estudios en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Un año que se antoja complicado, con los TIMOS por un lado y por otro, protegidos pero no ajenos a las noticias del mund...
