La sala común de Hufflepuff se encontraba desierta cuando Basil Hawthorne, un estudiante de segundo año, salió de la puerta que daba al dormitorio de los chicos. Era un chico de unos doce años, de pelo castaño, de aspecto larguirucho y nariz alargada. Le seguía un compañero de casa de su mismo curso, Oliver Yuck, un chico moreno y de ojos claros. Basil se llevó un dedo a los labios para pedir silencio.
La sala común de Hufflepuff tenía forma circular. De las ventanas con forma de claraboya situadas en la parte alta de la estancia penetraba la luz de la luna y las gitanillas, fucsias, ficus y verbenas, desbordantes de los floreros que levitaban en el aire o colgaban de los pebeteros llenaban la sala con sus aromas.
Oliver y Basil se dirigieron a la salida de la sala común.
-¿A dónde os creéis que vais?-preguntó una voz a sus espaldas.
Los chicos se dieron la vuelta y vieron a una chica de pelo castaño muy abundante que venía hacia ellos.
-Cállate, McMillan.-dijo cortante Oliver.-Vas a hacer que nos descubran.
-Pues os estaría bien empleado.-respondió la chica con voz de mandona.-Vais a hacer que perdamos los puntos que yo he conseguido en Herbología, y no estoy dispuesta a...
-Vámonos.-la cortó Oliver, y dio tres toques con su varita a la pared que tenía delante.
La pared se hizo a un lado, descubriendo una abertura por la que salieron los chicos. Pasaron al lado de unos barriles y se encontraron en el pasillo de las cocinas, situadas al fondo del pasillo tras un tapiz de frutas.
Los chicos se dispusieron a subir por las escaleras.
-Yo que vosotros no lo haría.-oyeron detrás de ellos.
Era la chica que les había hablado en la sala común.
-Pues delátanos, si quieres.-respondió Oliver.
-Eso haré. Pero como no quiero meterme en problemas, ahora me iré a la cama.-contestó.
Pero cuando se dio la vuelta se encontró con que el agujero de entrada a la sala común ya se había cerrado.
-Ven con nosotros, si quieres.-dijo Basil.
A su lado, Oliver lo miró como si se hubiera vuelto loco.
-¿Pretendes que nos acompañe Ariadne McMillan?-preguntó, como si la sola idea fuese una locura. Basil asintió.
-Está bien.-dijo la chica llamada Ariadne.-Así si nos encontramos con algún miembro del personal yo podré decir que os había seguido para deteneros y que me quedé fuera de la sala común.
Oliver puso los ojos en blanco. Los tres se pusieron en marcha y ascendieron por las escaleras hasta llegar a la Gran Escalinata de mármol. Allí oyeron unos gemidos que hicieron que los tres jóvenes echaran a correr despavoridos. Una vez llegaron al vestíbulo de entrada, bajaron por la escalera y, dejando los grandes relojes que marcaban las puntuaciones a la derecha, abrieron con cuidado las pesadas puertas de roble y salieron a los jardines.
La luz de la luna bañaba los terrenos del colegio dando un color blanquecino. Los tres Hufflepuff tomaron la dirección hacia el Bosque Prohibido, pero se quedaron en las inmediaciones, temerosos.
-¿Entramos?-preguntó Basil, asustado.
-La nota decía que los Merodeadores estarían dentro.-dijo Oliver, decidido.
-¿Cómo haremos para volver?-repuso Basil.
-Dejadme a mí.-dijo Ariadne.
La joven extrajo la varita de su túnica y la agitó en el aire.
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Amato animo animato animagus |Lily y los Merodeadores. Año Quinto|
FanficHogwarts, 1975. Lily, los Merodeadores y Snape comienzan su quinto año de estudios en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Un año que se antoja complicado, con los TIMOS por un lado y por otro, protegidos pero no ajenos a las noticias del mund...
