AVISO: Este capítulo contiene parte de una escena canónica de las novelas del capítulo "La historia del príncipe", de Las Reliquias de la Muerte. La he modificado un poco, manteniendo la esencia. Como todo el fanfic, los personajes pertenecen a J.K.Rowling, y los derechos a Warner Bros. y a J.K.Rowling.
Dicho esto, os dejo con el capítulo. ¡Disfrutadlo!
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James dio un paso hacia Snape, que seguía sosteniendo en alto su varita, mirándolo con una aversión como nunca antes lo había hecho.
—¡No te acerques, Potter!—bramó Snape.
James se detuvo en seco, atónito. Pero apenas tuvo tiempo para intentar comprender, pues de la varita de Snape surgió un chorro de luz verde que obligó a James a lanzarse a un lado para esquivarlo.
—¿Estás loco?—preguntó James, estupefacto.
James también había sacado su varita, y miraba a Snape de hito en hito. El cetrino rostro de Snape se asemejaba más que nunca a una máscara de odio. James todavía no se había levantado del suelo, y Snape aprovechó para acercarse a él, con la varita en ristre, listo para atacar.
—¡Cruc...!
—¡Expulso!—gritó James desde el suelo, agitando la varita como un desaforado.
Un haz de luz azul golpeó de lleno a Snape en el pecho, desplazándolo por los aires varios metros para caer de espaldas contra la crecida hierba de los jardines. James consiguió ponerse en pie y se acercó lentamente hacia donde yacía Snape, manteniendo la precaución.
—Acabo de salvarte la vida, imbécil.—le espetó, y le tendió una mano para ayudarlo a levantarse.
Pero Snape se revolvió en el suelo, apuntó a James con la varita, y este último fue alzado en el aire como si una cuerda invisible tirase de su tobillo, y se le cayeron las gafas sobre la hierba. Snape se acercó a ellas y las pisó con toda la intención. Se oyó un crujido cuando la montura se partió en dos. Ahora James solo distinguía una sombra con dos cortinas a los lados que se acercaba a él.
—Vuestra broma ha sido muy graciosa.—le susurró Snape al oído peligrosamente—: Yo que vosotros empezaría a hacer las maletas esta noche, porque os van a expulsar.
—Snape.—dijo James con dificultad, pues la sangre empezaba a bajarle a la cabeza.—No lo comprendes.
—Comprendo más de lo que crees, Potter.—siseó él, llenándolo de saliva y enseñando con fiereza los amarillentos dientes.
Snape dio un paso atrás y se regodeó con la vista de su mayor enemigo totalmente indefenso.
—Qué pena para ti.—dijo entonces, con una falsa voz de tristeza.—No podrás volver a ver a Lily.
Snape alzó de nuevo la varita, dispuesto a dar el golpe de gracia, cuando un haz de luz roja pasó justo a su lado. Snape giró sobre sus talones para ver quién lo estaba atacando, y vio a Sirius y a Peter que corrían hacia él.
—¡Aléjate de él, Quejicus!—gritó Sirius.
Snape miró de manera calculadora con sus ojos negros al joven Black, y con un ligero asentimiento de cabeza, aceptó el duelo. Levantó la varita y apuntó a Pettigrew.
—¡Tarantallegra!—exclamó.
—¡Salvio hexia!—gritó a su vez Sirius.
Peter se había quedado quieto, arrodillado, con los ojos cerrados. Los dos hechizos se encontraron, y el haz de luz que había salido de la varita de Snape fue desviado por el maleficio de Sirius.
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Amato animo animato animagus |Lily y los Merodeadores. Año Quinto|
FanfictionHogwarts, 1975. Lily, los Merodeadores y Snape comienzan su quinto año de estudios en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Un año que se antoja complicado, con los TIMOS por un lado y por otro, protegidos pero no ajenos a las noticias del mund...
