Sueño Olvidado [EXTRA]

104 20 10
                                    


   Después del trabajo, lo único que quería Fargan era pasar tiempo de calidad con su novio. Había tenido un día cansador en una persecución que le dejó un pequeño recuerdo en su delicada piel.

   Al entrar a casa de Willy con la llave que le había regalado, se quitó su abrigo y se dirigía a la habitación para buscar ropa y cambiarse.

   Ninguna de sus sudaderas que había dejado en la casa ajena estaba limpia, por lo que optó por robarle la ropa a su novio, esperando que no le molestase. Mientras iba de camino al baño, se encontró con el susodicho que lo encaró inmediatamente.

—¡Fargan! ¿Qué te ha pasado en la cara?—se acercó para quitarle la pequeña gasa que tenía en su pómulo derecho y ver qué había debajo—¿Y por qué te llevas mi ropa al baño?—su cara compuso una mueca de confusión.

—No es nada, una herida qué me hice intentando atrapar a un sujeto. A lo más va a dejar una cicatriz—respondió casualmente retirando la mano contraria para que no le quitase la venda—y lo de tu ropa...es que olvidé lavar la mía y necesito quitarme este uniforme ya. ¿No te molesta, cierto?

—Qué va, me emociona verte con mis prendas, aunque no te van a quedar tan bien como a mí—se rio—pero al menos déjame ver esa herida—volvió a acercar su mano, y esta vez el contrario lo dejó ser. Estaba impaciente por ducharse pero sabía que no podría hasta que el otro estuviese tranquilo.

   Al despegar la gasa de la morena piel, se podía apreciar una grande herida hecha con algún objeto cortante. Incluso la fina pero profunda línea amenazaba con llegar a la comisura del ojo de Fargan. Esto le preocupó al albino quien no esperaba que fuese un corte tan largo.

—¿Cómo que no es nada? ¡Si casi te sacan el ojo!—Quizás estaba exagerando un poco, pero el corte era bastante feo a sus parecer. Intentaba moverle un poco la mejilla para ver la profundidad, causándole dolor al contrario.

—¡Auch!—quejó—Más cuidado, que duele.

—Perdón, perdón—Willy alejó su mano y continuó observando la herida—¿Qué que te hicieron? ¿A quién debo matar? Y no, no me importa si tú mismo me tienes que arrestar por haber matado a tu atacante—dijo con total seriedad que atrajo una carcajada por parte de Fargan.

—Te me calmas un poco, ¿eh?—decía aún entre risas, era tierna su reacción—te cuento todo después de la ducha, que estoy todo sudado y necesito cambiarme. Paciencia.

   Willy hizo un puchero, ya quería saber quien había dañado a Fargan, pero se resignó a esperarlo fuera mientras el susodicho entraba y cerraba la puerta. Nunca se lo había dicho, pero había una parte de sí que le disgustaba su trabajo, pero solamente porque temía que algún día no volviese a casa. La primera vez que le habían disparado al castaño, le había desgarrado emocionalmente, se preocupó demasiado, y ahora que estaban en una relación se preocupaba aún más. El sólo pensar que cualquier cosa le podía pasar le ponía los pelos de punta. No era algo que le gustaba admitir, ya que sabía lo que significaba el ser policía a Fargan, amaba su trabajo a pesar de lo estresante que pudiese ser, y era la persona indicada para proteger a los demás. No quería arruinarle su felicidad por imponerle sus pensamientos de preocupación a su novio, pero verlo herido despertaba lo peor de su lado sobreprotector hacia él.

   Una vez Fargan salió del baño vestido con el pijama de Willy, se dirigió a la sala de estar para sentarse junto a él y poder contarle sobre su aventura del día. Lo besó en la mejilla antes de posicionarse en el sofá y pasó su brazo por detrás de él para abrazarlo a medias mientras cruzaba sus piernas para ponerse cómodo.

—Primero que todo, voy a buscar algo para curarte eso, se ve horrible, voy y vuelvo—Willy se zafó del agarre contrario, haciendo que Fargan diera vuelta sus ojos y levantara su cabeza en forma de protesta, pues se había acomodado para estar junto a él y se va.

El Momento Exacto [Willgan AU]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora