Capitulo 21: Propuesta inesperada
Lo primero que Sakura hizo cuando regresó a su apartamento de Tokio fue llamar a Naruto. Cuando escuchó una voz femenina, dudó y se disculpó.
—Lo siento, debo de haberme equivocado de número.
—¿Sakura? —le preguntó la mujer —Soy Hinata.
—¿Hinata? —repitió ella, confusa— ¿Cómo estás? ¿Cómo has pasado las fiestas? —añadió, rápidamente.
—La respuesta a ambas preguntas es muy bien. Naruto-kun me dijo que tú te marchaste a casa de tus padres. ¿Te lo pasaste bien?
—Sí. Siempre resulta muy agradable regresar a mi hogar.
—Espera un momento. Voy a llamarlo.
—Oh, bueno, yo no...
La voz de Naruto interrumpió sus protestas. Sakura se disculpó inmediatamente y le dijo que llamaría más tarde.
—No seas tonta, Sakura-chan. Hinata sólo está ayudándome a ordenar mis viejas revistas de fotografía.
A Sakura se le ocurrió que la relación de Naruto y Hinata debía de estar progresando a la velocidad de la luz para que el rubio le permitiera a la joven tocar sus valiosas revistas.
—Sólo quería que supieras que ya he regresado —dijo ella —Por si surge algo...
—Mmm, bueno, supongo que deberías ponerte en contacto con Neji —contestó Naruto —. Aún sigues contratada por él. ¿Por qué no lo llamas?
—Creo que no debo preocuparme al respecto —comentó ella, tratando de mantener un tono casual—. Le dije que regresaría después de Año Nuevo. Él ya sabe dónde encontrarme.
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Pasaron varios días antes de que Neji se pusiera en contacto con Sakura. Ella pasó gran parte de ese tiempo en su casa a causa de la nieve, que parecía caer incesantemente sobre la ciudad. Aquel confinamiento, después de regresar de los espacios abiertos de su hogar, causó estragos en sus nervios. No hacía más que observar desde la ventana las aceras cubiertas de nieve.
Una tarde, justo cuando el cielo dejaba caer el regalo poco bienvenido de la lluvia, Tenten llamó para cenar y pasar unas horas en compañía de Sakura.
De pie en la cocina, estaba preparando un poco de lechuga cuando sonó el teléfono. Como tenía las manos mojadas, le pidió a Tenten que contestara.
Ella lo hizo con un tono de voz muy formal.
—Residencia de la señorita Haruno Sakura. Tenten al aparato. La señorita Haruno se pondrá a hablar con usted en cuanto se limpie las manos de la lechuga y demás vegetales.
—Tenten —comentó Sakura, entre risas, mientras se dirigía corriendo al salón—. No puedo dejar que hagas nada.
—No importa —anunció ella mientras le extendía el teléfono—. Sólo se trata de una voz masculina increíblemente sensual.
—Gracias. Vete a la cocina —le ordenó Sakura. Rápidamente agarró el teléfono—. Hola, no le hagas caso a mi amiga. Está loca —dijo, sin saber quién estaba al otro lado de la línea.
—Al contrario. Es la conversación más interesante que he tenido en todo el día.
—¿Neji?
—Lo has adivinado a la primera. Bienvenida a la jungla de asfalto, mi estimada Sakura. ¿Cómo te fue en Kanagawa?
—Muy bien —susurró ella—. Muy bien...
—Vaya, qué comentario más esclarecedor. ¿Disfrutaste de las Navidades?
—Sí, mucho. ¿Y tú? —le preguntó, tratando de recobrar la compostura—. ¿Has pasado buenas fiestas?
—Maravillosas, aunque estoy seguro de que las mías han sido mucho más tranquilas que las tuyas.
—Supongo que fueron diferentes —replicó ella, enojada sin saber por qué.
—Bueno, todo eso forma ya parte del pasado. En realidad, te llamo por el próximo fin de semana.
—¿Fin de semana? —repitió Sakura.
—Sí. Se trata de una escapada a las montañas.
—¿A las montañas? —repetía cuál loro.
—Me empieza a parecer molesto que repitas lo que digo. —bromeó él—. ¿Tienes algo importante planeado desde el viernes hasta el domingo?
—Bueno, yo... No, es decir, nada demasiado importante...
—Bien. ¿Has ido alguna vez a esquiar?
—¿En Kanagawa? —replicó ella, algo más tranquila—. Bueno... Yo no...
—Bueno, no importa. Se me había ocurrido una idea para unas fotografías. Me había imaginado una hermosa dama jugueteando en la nieve. Tengo una casa en los montañas, cerca del lago. Sería un fondo muy hermoso. Así, podremos combinar los negocios con el placer.
—¿Podremos?
—No hay necesidad de alarmarse —le aseguró él, con cierta sorna—. No te voy a secuestrar para llevarte a la naturaleza salvaje y seducirte allí, aunque la idea tiene posibilidades interesantes —añadió, con una carcajada corta—. Siento que te estás sonrojando al otro lado de la línea telefónica...
—Muy gracioso —repuso ella. La enojaba que pudiera leer sus reacciones tan fácilmente—. De hecho, estoy empezando a recordar una compromiso muy urgente para el fin de semana, así que...
—Un momento, Sakura. Recuerda que aún te tengo contratada. Mis derechos sobre ti duran aún un par de meses. Tú querías volver a trabajar y yo te estoy dando una oportunidad.
—Sí, pero...
—Léete la letra pequeña si quieres, pero mantén libre el fin de semana. Y relájate. Estarás bien protegida contra mis intentos de seducción. Naruto y Hinata van a venir con nosotros también vendrá un viejo amigo, es mi director artístico, se reunirá con nosotros algo más tarde.
—Oh —respondió ella. No sabía si sentirse aliviada o desilusionada.
—Yo, la revista, te proporcionaremos el equipo adecuado para la nieve. Te recogeré a las siete y media de la mañana del viernes. Espero que estés lista y preparada. Y para que te sientas más cómoda podrás llevar a alguna amiga para hacerte compañía.
—Sí, pero...
Sakura miró el auricular con una mezcla de enojo y anticipación. Neji había colgado. No le había dado la oportunidad de hacerle preguntas ni de formular una excusa razonable para declinar su oferta. Dejó el teléfono y se dio la vuelta, para encontrarse con el rostro de Tenten, que la interrogaba con la mirada mientras picaba una piña.
—¿Qué era todo eso? Pareces completamente atónita —le dijo su amiga.
—Me marcho este fin de semana a las montañas y tú vendrás conmigo.
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Flashes |Nejisaku| COMPLETA
FanfictionFlashes: La imagen del amor. A pesar de su sofisticada belleza, el corazón de la modelo Sakura Haruno seguía estando en el pequeño pueblo en el que nació. ¿Cómo iba a ser capaz de resistir el arrollador encanto de su nuevo jefe, el implacable magna...
