Capitulo 29: Papel
—He oído que has recibido muchas ofertas. Debes de estar muy ocupada.
—Sí —mintió ella fingiendo entusiasmo—. Ha sido muy emocionante. Aún no he decidido cuáles aceptar. Se me ha dicho que debería contratar a un agente para que se ocupe de este tipo de cosas. Tengo una oferta de un fabricante de perfumes muy conocido que implica un contrato a largo plazo, tres años de publicidad en la televisión y, por supuesto, en las revistas. Creo que, por el momento, es la más interesante...
—Ya veo. También me han dicho que se ha dirigido a ti una de las cadenas de televisión.
—Sí, pero también tendría que actuar, por lo que tengo que pensarlo muy bien. No sé si haría bien en elegir algo como eso.
Neji se puso de pie y se dio la vuelta para mirar por la ventana. Ella lo observó sin decir palabra, preguntándose en qué estaría pensando. Sin poder evitarlo, se fijó cómo el sol se reflejaba en su abundante cabello.
—Ya has terminado el contrato que tenías conmigo, Sakura. Aunque estoy dispuesto a hacerte una oferta, no sería tan lucrativa como la de un canal de televisión.
Otro contrato... Sakura se alegró de que él estuviera de espaldas para que no pudiera observar la expresión de su rostro. Al menos, ya sabía por qué él había deseado verla. Sólo era para ofrecerle otro contrato, otro trozo de papel. Aunque no tenía intención alguna de aceptar ninguno de los otros contratos, tendría que rechazar la oferta de Neji . No podría soportar volver a trabajar con él.
Antes de responder, se puso de pie.
—Te agradezco mucho tu oferta, Neji, pero debo pensar en mi trayectoria profesional. Te estoy más que agradecida por la oportunidad que me diste, pero...
— ¡Ya te dije antes que no quiero tu gratitud! —exclamó él, interrumpiéndola. Entonces, se volvió para mirarla—. No me interesan las expresiones obligatorias de gratitud y apreciación. Lo que hayas recibido como resultado de tu trabajo en mi revista, te lo has ganado tú sola. Ahora, levanta tu rostro para que pueda verte la cara.
Sin esperar que Sakura lo hiciera, tomó su rostro con sus manos. Sakura resistió la necesidad que sentía de tragar saliva. Lo miró a la cara sin pestañear.
—Tú eres la autora de tu propio éxito, Sakura. Yo, ni soy responsable de él ni quiero serlo —añadió él en un tono de voz más tranquilo y preciso, con un esfuerzo aparente por recuperar el control—. No espero que aceptes la oferta que yo te hago. Sin embargo, si cambias de opinión, estaría dispuesto a negociar. Decidas lo que decidas, te deseo buena suerte... Me gustaría creer que eres feliz.
—Gracias —replicó ella. Con una ligera sonrisa en los labios, se dio la vuelta y se dirigió a la puerta.
—Sakura...
Con la mano ya puesta sobre el pomo de la puerta, ella cerró los ojos durante un instante y trató de encontrar la fuerza necesaria para enfrentarse de nuevo a él.
— ¿Sí? —preguntó por fin.
Neji la miró fijamente. A ella le dio la sensación de que estaba memorizando todos y cada uno de sus rasgos.
—Adiós.
—Adiós —contestó ella. Entonces, giró el pomo y se escapó.
Completamente aturdida, se apoyó contra el reverso de la puerta. Hinata la miró asombrada.
— ¿Te encuentras bien, Sakura? ¿Qué te ocurre?
Sakura la miró fijamente sin comprender. Entonces, sacudió la cabeza.
—Nada —susurró—.Y todo.
Con un sollozo ahogado salió corriendo del despacho.
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Unas noches después, Sakura tomó un taxi con poco entusiasmo. Había permitido que Naruto y Hinata la persuadieran para que asistiera a una fiesta al otro lado de la ciudad, en la mansión del prometedor modelo Sabaku No Gaara. Sabía que no debía hundirse en la autocompasión ni aislarse de sus amigos. Mientras se arrebujaba en su chal para tratar de derrotar la fresca brisa de abril, se dijo que ya era hora de que pensara en el futuro. Pasarse el día sentada en casa no le iba a servir de nada.
Como resultado de tanta reflexión, llegó a la fiesta con ánimo de divertirse. El joven modelo con quien compartió sesión fotográfica hace unos meses la acompañó hasta la barra del bar y le preguntó qué le apetecía tomar. Sakura estaba a punto de pedir su habitual bebida sin alcohol cuando un bol lleno de un ponche de color rosado le llamó la atención.—Oh, eso tiene buen aspecto. ¿Qué es?
—Ponche de frutas —le informó Gaara mientras le llenaba un vaso sin esperar su respuesta. —Llévalo con cuidado.
Sakura decidió que sería una bebida bastante inocua. Le dio un sorbo y le pareció deliciosa. Entonces, empezó a mezclarse con los invitados.
Saludó a personas ya conocidas y a los rostros nuevos, deteniéndose de vez en cuando para reír o charlar. Iba de grupo en grupo, sorprendida de lo alegre que se sentía. La depresión y la infelicidad parecían haberse disuelto como la bruma de verano. Aquello era lo que había necesitado desde el principio. Gente, música y una nueva actitud ante la vida.
Se había tomado ya tres vasos de ponche y se lo estaba pasando estupendamente. Estaba flirteando con un hombre alto de aproximadamente 7 años mayor que ella, verdaderamente guapo, con cabello castaño hasta los hombros, que se había presentado como Genma. Estaba a punto de ir a bailar con el cuando una voz conocida habló a sus espaldas.
—Hola, Sakura. Qué casualidad encontrarte aquí.
Sakura se dio la vuelta y se sorprendió de ver a Neji. Sólo había accedido a asistir a la fiesta porque Hinata le había asegurado que Neji tenía otros planes. Le dedicó una vaga sonrisa y, durante un instante, se preguntó por qué su imagen estaba algo borrosa.
—Hola Neji. ¿Has decidido mezclarte con tus súbditos esta noche?
Él le miró las sonrojadas mejillas y la ausente sonrisa antes de observarla de arriba abajo. Cuando volvió a mirarla a la cara, tenía una ceja fruncida.
—Lo hago de vez en cuando... Es bueno para mi imagen.
—Mmm —replicó ella antes de tomarse el resto de ponche que le quedaba en el vaso—. A los dos se nos da muy bien cuidar de nuestra imagen, ¿verdad? —añadió. Entonces, se volvió hacia el hombre que estaba de pie a su lado con una brillante sonrisa—. Genma, sé un cielo y ve por otro de éstos para mí. Es el ponche ése que está sobre la barra... En el bol...
—¿Cuántos te has tomado ya, Sakura? —le preguntó Neji mientras el acompañante de Sakura se iba a cumplir el encargo—. Pensaba que dos copas eran tu límite.
—Esta noche no hay límite —replicó ella con un violento movimiento de cabeza—. Estoy celebrando que he vuelto a nacer. Además, sólo es ponche de frutas. ¿verdad?
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Flashes |Nejisaku| COMPLETA
FanfictionFlashes: La imagen del amor. A pesar de su sofisticada belleza, el corazón de la modelo Sakura Haruno seguía estando en el pequeño pueblo en el que nació. ¿Cómo iba a ser capaz de resistir el arrollador encanto de su nuevo jefe, el implacable magna...
