CAPITULO 30
RYAN'S POV:
Tengo una necesidad enorme de golpear algo, no, mejor dicho a alguien. Muy fuerte, ese impulso de querer descargar mi rabia sin importarme el momento en el que debo parar... incluso si mi cuerpo me lo pide. Llevo sin sentir ese deseo desde hace mucho.
Se podría decir que estoy rehabilitado. Soy un ex-boxeador con problemas y contra eso no puedo hacer nada. Solo ver a Mia me hará calmarme.
Hoy realmente ha sido un día de mierda y no quiero cargar con mis desgracias a nadie, ni a Donny que siempre se lo cuento todo, pero me parece que en este caso es mejor dejarlo estar, como he dicho, no quiero implicar a nadie con esto.
Conduzco como un loco por las calles, saltándome la mayoría de los semáforos y evitando los caminos largos porque sin duda ahora mismo necesito verla, tocarla...sentirla.
Un maldito anciano decide por alguna razón que es el momento de caminar a paso tortuga en cámara lenta por la carrera (y eso es decir mucho ya que las tortugas por sí solas van despacio), pero al parecer tampoco es que le moleste a nadie.
Aprieto la bocina para darle a entender que tengo prisa. Nada.
Vuelvo a apretarla esta vez unos segundos más para que se dé por aludido. "¡Sí usted señor, camine más rápido!"
Nada.
¡Maldita sea no por ser anciano debe estar sordo!
Resoplo removiéndome en el asiento y cojo el teléfono para llamarla. Vuelvo a ponerme nervioso y su voz es como un bálsamo para mí.
-¿Diga? - contesta al quinto tono, cuando ya empiezo a ponerme nervioso. ¿Por qué soy tan impaciente?
-Mia, soy yo otra vez.
-Ryan...- dice con la voz entrecortada, como si hubiera estado corriendo y se para en seco. - ¿Qué pasa? No vienes ¿verdad?
Sonrío al notar cómo el tono de alegría en su voz ha bajado hasta ser un simple susurro.
-Claro que voy, por nada del mundo me perdería una buena vista de tus super camisetas con segundas intenciones.
Ríe y pondría la mano en el fuego y no me quemaría si digo que se ha sonrojado.
-Vale, entonces me pondré ahora mismo una de esas camisetas.
El anciano finalmente me deja espacio para seguir con el coche y sigo hacia delante, dejando atrás a todos los coches.
Llego exactamente siete minutos después y dejo el coche mal aparcado, pero no me importa, salgo de él y camino con pasos rápidos y seguros hacia la puerta. Toco, una, dos veces, tres... hasta que por fin oigo unos pasos rápidos pasos y la puerta se abre dejando ver a una Mia algo nerviosa, con las mejillas sonrojadas a más no poder y unos pantalones cortos que casi desaparecen bajo la camiseta larga que lleva, esta vez con una frase diferente. "Muérdeme"
No puedo controlarme y me lanzo hacia su boca que ya me espera abierta, aunque al ver que ella no responde al beso, me separo con el ceño fruncido y la miro.
-¿Qué pasa? - acaricio su nuca y ella me sonríe bajando la mirada, después se gira hacia el salón y ahí es cuando me doy cuenta de que su querida e inapropiada amiga Faith, nos está mirando con ojos sorprendidos.
-Ah, hola.
-Hola... - saluda y mira fijamente a su amiga que parece no ser muy comunicativa pues Faith no sabía nada.
-Esto... Faith, creo que ya conoces a Ryan - se gira hacia mí y con un gesto de la mano señala a su amiga. - y ella bueno, es Faith, ya la conoces también.
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BOXEA COMO PUEDAS (Completa)
Roman pour AdolescentsRyan se encuentra en una encrucijada al dejar entrar en su vida a una boxeadora que le tiene loco. Su forma de boxear le resulta conocida, pero no queriendo entrar en detalles deja el tema apartado. Su vida ya es bastante difícil intentando olvida...
