Capitulo 6 - Sorpresa inesperada.

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-Es aquí – Señala Mía una casa de colores rojizos con un jardín bastante cuidado. – Gracias.

Sale del coche después de darle un beso a Holly y asegurarle de que la llamara mañana por la mañana. A mí no me mira y sé que no lo hace para que no vea esa mirada en su cara, la que tenía en la carretera después de pegarle a aquel cabeza gominola.

-Adiós princesa, ha sido un verdadero placer conocerte. – La voz de hombre educado con la que intenta sonar Donny dirigiéndose a Mía me hace soltar una carcajada de la que ella se contagia y me hace mirarla con asombro, menuda sonrisa más bonita que tiene.

-Estúpido. – Murmura Holly desde el asiento trasero.

-¿Algún problema pequeña? – Se gira el aludido con las cejas enarcadas.

-Sí, tú eres el problema. Has perdido todo contacto con tus amigas porque ya no te queda ninguna libre con la que no te hayas acostado que ahora vienes en busca de las mías.

-¡Holly! – Le regaño sorprendido y ella se cruza de brazos resoplando sin mirarme siquiera.

-Estoy cansada, vámonos a casa.

Miro a Donny que está igual de confuso que yo. No entiendo ese repentino cambio de humor de mi hermana pero me aseguro de preguntarle qué le pasa más tarde.

***

Después de dejar a Holly en casa de mi madre y no haber podido sonsacarle que le pasaba, conduzco hacia el apartamento que Donny y yo compartimos. La noche está completamente oscura, ni una sola estrella que adorne el cielo e ilumine mi camino, menos mal que los coches tienen luces porque bastante tengo con aguantar las quejas constantes de Donny porque su teléfono está apagado como para que encima tenga que preocuparme por no aplastar a un gato.

-¡Cargador! Necesito un maldito cargador para el móvil ¡Ya! – Donny baja de un salto con el coche aún en marcha y yo suspiro, solo lo quiere para saber que tiene alguna cita esta noche.

Aparco en su respectivo sitio y subo las escaleras hasta la puerta del apartamento que el idiota de mi amigo ha dejado entreabierta.

Entro y sin preocuparme por dejado todo por el suelo me voy quitando las zapatillas de una patada mientras me dirijo a mi habitación.

-¿Tienes alguna cita hoy?

-¡Sí! Con la rubia de piernas largas, la del bar de la otra noche. No recuerdo cómo se llama algo así como, Gretel o Gretchen.

-Georgia. – Le aclaro poniendo los ojos en blanco.

-¡Eso! Me voy colega, esta noche será movidita.

Y tan rápido como entró se va y me deja solo por el resto de la noche. La verdad es que prefiero que se vaya a casa de sus amiguitas a fornicar, es muy molesto intentar dormir con los gritos de monicacos que sueltan ellas cuando están aquí.

Cojo un bol de la repisa y lo lleno de leche que saco de la nevera, luego vierto unos cereales de colorines en el interior y más rápido de lo que he tardado en prepararlo, me lo termino.

Vuelvo a mi habitación esta vez ya preparado para acostarme y me quito toda la ropa menos los calzoncillos. Me giro hacia la cama y literalmente me dejo caer sobre el colchón.

Y nada más tres minutos y medio contados, tarda el timbre de la puerta en jorobarme el sueñecito tan rápido que estaba pillando.

¡Maldigo el día en el que decidí compartir apartamento con ese idiota de mi mejor amigo!

Las llaves, estoy seguro de que se ha olvidado de coger las puñeteras llaves para entrar mañana por la mañana sin despertarme. Ya da igual ¡Me ha despertado!

Salgo de la habitación entrecerrando los ojos dando muestra de mi adormilamiento y abro la puerta un gesto agrio en la cara. Pero rápidamente se va al ver a la persona que tengo delante, mirándome con ojos de disculpa pero a la vez dando muestras de tenerlos completamente enrojecidos por el llanto.

-Mía.

-Hola...

Baja la cabeza como avergonzada por estar delante de mi puerta.

-¿Qué pasa, estás bien? – Le hago un gesto con la mano para que entre mientras me aparto y ella, más que encantada, entra.

-Gracias y sí, estoy bien.

Nos sentamos el uno junto al otro en el sofá y ella se entretiene recoriendo con la mirada el pequeño salón en la oscuridad. Yo en cambio, la observo a ella. No parece que esté bien en absoluto.

-¿Qué pasa Mía?

Desgraciadamente la saco de sus pensamientos y vuelve su mirada triste y perdida hacia mí. Coge aire y lo suelta con pesadumbre.

-Yo... - Baja la cabeza y se pasa las manos repetidamente por las piernas como si no supiera cómo decirlo. – Veras, me preguntaba si tú...

-¿Si yo...? – La animo a seguir al ver que le cuesta tanto.

Por fin decide armarse de valor y mirarme a los ojos.

-Yo...Ryan, quería pedirte que si no es mucha molestia, me dejaras quedarme esta noche aquí contigo. Y con Donny. – Lo dice tan rápido que casi no llego a entenderla, pero lo hago. Y me sorprendo al sentir ilusión por su petición.

-Claro, por supuesto Mía pero, ¿Hay algún problema, te ha pasado algo?

Intento sonsacarle la respuesta pero no parece querer decírmela, así que me acerco a ella y le acaricio el brazo suavemente haciendo que su ojos se centren en los míos.

-¿Qué pasa?

Ella suspira y sus ojos vuelven a llenarse de lágrimas.

-He tenido una pesadilla. No puedo dormir, tengo sus manos por todo mi cuerpo y esas palabras asquerosas en mi oreja. – Cierra los ojos como si le doliera pensar en ello.

Y entonces lo entiendo. Está en shock, sigue en shock por lo que le ha pasado esta noche y no puedo evitar sentir que quiero protegerla. La acerco a mí y la acuno entre mis brazos.

-Tranquila, sabes que no volverás a verlos. Ese tío no puede hacerte nada Mía. Yo no lo permitiré.

Noto sus hipidos en mi hombro y me duele el corazón al verla así. No quiero que sufra.

-Me he duchado dos veces y sigo sintiendo sus manos, no puedo parar de pensar en lo que me dijo.

Por fin consigue controlar sus lágrimas y se deshace de mis brazos y yo siento un inmenso vacío en tan solo segundos.

-¿Puedo saber qué es lo que te ha dicho? – Le pregunto con voz suave incitándola poco a poco a que me lo cuente.

Niego con la cabeza.

-No, no quiero decirlo. No quiero que lo sepas.

-Mía...

-No quiero decirlo en voz alta.

-Entonces susúrramelo. – Le sonrío intentando hacerla reír.

Solo consigo una sonrisa triste, pero algo es algo.

-Tampoco quiero decirlo en un susurro. – Murmura en un tono casi inaudible.

-Entonces escríbemelo. Pero creo que si me lo cuentas podrás desahogarte y yo intentaré ayudarte si puedo. ¿No te parece?

Se queda en silencio unos segundos y cuando creo que ya no conseguiré convencerla, vuelve a hablar

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Sé que hace muuuuucho que no escribo, pero para que voy a mentir, NO TENIA INSPIRACIÓN. Así que escribí de otras historias que tengo pero no he subido a Wattpad ni subiré porque son MIIIIIAS!!!! Son mi tersooooro!!! *-* Es bromaa, solo que prefiero terminarlas antes de subir. De todas maneras y aunque sea cortito espero que os guste.

DOY LAS GRACIAS A TOODOS LOS QUE ME HAN VOTADO Y COMENTADO. Si si, TUUU te doy las gracias ^-^ De verdad que me alegran el día. Un besoo XOXO

BOXEA COMO PUEDAS (Completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora