Capítulo 21- Carretera Ryan, carretera.

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-¡Holly, date prisa Don acaba de llegar! -Grito asomandome a las escaleras para hacerla bajar.

-Ya voy pesadito. No puedes quejarte de mí, no tardo ni diez minutos en prepararme.

Río ante su mensaje, es la persona más lenta que he conocido en mi vida, siempre, incluso cuando era pequeña y tenía que llevarla al colegio, me hacía llegar tarde porque tardaba en arreglarse. Y estoy hablando de cuandi tenía ocho años.

Baja las escaleras deprisa y a mí se me agrandan los ojos.

Ah no, no pienso dejar que vaya así a ningún lado.

Levanto el dedo y señalo escaleras arriba negando con la cabeza mientras digo:

-Ni hablar.

Abre la boca a punto de replicar pero no le doy opción. Señalo con más ímpetu el piso de arriba y ella refunfuña y comienza a subir pisando fuerte en cada escalón justo cuando Donny entra por la puerta como Pedro por su casa y se apoya en el quicio con una sonrisa torcida.

-Tarde amigo, menos mal que te dije que estuvieras en la puerta.

Le sonrío y chocamos las manos fundiendonos en un abrazo posdisculpa. Hasta que se fija en algo detrás de mí que lo descoloca.

Primero parece asombrado, pero después su ceño se funde y se separa de mí.

-¿A dónde piensas ir así vestida? - Pregunta a mi hermana que se ha quedado a mitad de las escaleras.

Eso me hace reír, sobretodo cuando Holly maldice y se cruza de brazos.

-¡¿Se puede saber qué os pasa a los dos hoy?! Si estais de mal humor no lo pageis conmigo.

-No estamos pagando nada contigo Hol, es solo que vas demasiado destapada.

Abre la boca indignada.

-Por Dios, vosotros quereis que con veintidós grados vaya con un pantalón largo y un jersey que tape hasta el cuello. No soy ninguna abuela, ni mucho menos una monja así que cortaros un poco.

-Eso que llevas no alcanza ni a ser de una adolescente normal, así que haz el favor de ponerte unos pantalones que cubran al más de culo de lo que cubre ese y una chaqueta, en la calle hace fresco. -ordena Donny aún con gesto incómodo.

Yo vuelvo a reír, no lo habría explicado mejor.

Esta vez abre los ojos enfadada, bueno lo que vendrá ahora.

-¡¿Pero bueno, quién te crees que eres para hablarme así?! Ni que fueras mi padre. -Sube las escaleras pisando aún más fuerte y cierra la puerta de su cuarto de un portazo.

Miro a Donny que se encoge de hombros.

-No he dicho nada que tú no estuvieras pensando.

-Lo sé. -asiento sonriendole.

-Entonces...

-¿Entonces qué? - camino hacia las escaleras y me siento en ellas.

-¿Qué pasa con Mia? Cuando la veas tendrás que decirle algo. Quiero saber qué. -pide apoyandose de nuevo en el quicio de la puerta abierta de la entrada.

Resoplo.

-No lo sé tío, cuando estoy cerca de ella me pongo muy nervioso pero a la vez siento una tranquilidad inmensa. No sé si me explico.

-Eso es raro tío. Pero sí, creo que te entiendo. -asegura mirandome como si realmente lo entendiera, como si supiera algo que yo no sé.

-Supongo que simplemente me dejaré llevar y si lo que quiero es abrazarla, la abrazaré y si lo que quiero es besarla, pues lo haré también. Solo espero que ella me siga el juego, porque como me rechaze, mi autoestima se caerá hasta el suelo.

BOXEA COMO PUEDAS (Completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora