CAPÍTULO 42
Instagram: mait99 (¡Seguidme!)
-¡He dicho que me pases a Mia capullo! – los nervios crecen y crecen y no puedo soportarlo más. Cuando llego a casa dejo el coche de cualquier manera aparcado y subo corriendo las escaleras. Aún con el teléfono en la oreja escuchando los insultos de ese imbécil.
-¿Es que no me has escuchado chaval? Primero haz lo que debes hacer y después la verás. Jeff ha sido claro en esto. La chica por el dinero. ¿Tienes el dinero?
-¿Qué? No me vengas con gilipolleces tú...
-¿Lo tienes o no?
-No.
-Pues entonces adiós.
-¡No! – Oigo el pitido del final de llamada y siento como algo dentro de mí se rompiera. Necesito hablar con ella.
Dentro de casa algo más calmado, si es que puedo estarlo, busco dentro de mi armario el ordenador y me desespero al tener que esperar su inicio.
¡Maldito ordenador cárgate!
Saco de la mesita de noche que tengo junto a mi cama un disco y lo introduzco en la ranura adecuada. Otra vez debo esperar a que se cargue, pero esto tiene sentido. Necesito los datos que hay ahí dentro para poder comenzar con la búsqueda del lugar donde guardan todo ese dinero. Y después debo encontrar la manera de entrar allí sin que me maten para poder llevármelo.
Esto es una jodida mierda.
Intento llamar de nuevo a Mia, pero el número comunica y al final acabo estrellando el móvil contra la pared. Espero que esté bien, aunque si no lo está... tampoco me importa.
El disco consigue cargarse y comienzo a teclear toda la información que tengo – al menos la poca que me ha dado Jeff para encontrarle – y tras teclear y teclear creo tener una pista. Un punto rojo parpadea en el centro de la pantalla, en un mapa. Conozco ese lugar, pero jamás pensé que podría estar ocupado ya que está demasiado destartalado. Ahora entiendo porque lo esconden allí.
Se podría decir que soy bueno con los ordenadores. Hice un par de cursos de informática y puede que cuando unos años atrás hiciera mis gamberradas en el instituto con Donny a base de saltar alarmas con mi portátil o cosas así. Pero claro está, ahora no pienso meter a Donny en todo esto.
Mierda Donny... y mi hermana.
Como no consiga esto en el tiempo estimado... no solo tendrá a Mia, sino que seguramente irá a por Holly también. Me levanto y busco mi teléfono por el suelo rápidamente.
Tengo que llamar a Donny. Al menos el móvil aún funciona, aunque tenga la pantalla rota.
-¿Qué pasa tío? – su particular voz burlona me relaja por un momento. Siempre vive sin preocupaciones.
-Don, ¿Dónde andas?
-Pues... estoy por aquí, ya sabes. – se ríe nervioso y me pregunto qué será lo que oculta, pero ahora no tengo tiempo para eso exactamente así que vuelvo al tema en cuestión.
-Bueno, da igual. Necesito pedirte un favor, uno muy grande.
-Habla, lo que necesites. Una pizza, una excusa en la universidad, sarampión o tal vez varicela, no eso está muy visto. ¿Qué tal una putilla? Eso seguro que te gustaría...
-Idiota, no digas eso.
Me río por sus ocurrencias, pero dejo de hacerlo al escuchar también esa reprimenda. Sí, porque no ha sido mía, sino la de otra persona. Esa voz la he escuchado y joder que me disparen ahora mismo si no es la de mi hermana.
ESTÁS LEYENDO
BOXEA COMO PUEDAS (Completa)
Teen FictionRyan se encuentra en una encrucijada al dejar entrar en su vida a una boxeadora que le tiene loco. Su forma de boxear le resulta conocida, pero no queriendo entrar en detalles deja el tema apartado. Su vida ya es bastante difícil intentando olvida...
