Estoy cansado, muy cansado. Agotado diría yo.
Mis ojos se cierran y se vuelven a abrir automáticamente, sin que yo les dé permiso, es imposible que esta noche pegue ojo.
Y para colmo Donny ha decidido por milagro de Dios aparecer antes en casa y ahora tengo que aguantar sus ronquidos atronadores aue hacen vibrar la pared. Es lo que pasa cuando bebe.
Ha sido muy raro, porque cuando ha llegado al apartamente, parecia confuso y se ha asustado terriblemente cuando me ha visto en la cocina tomando un vaso de leche con cereales:
-¿Qué haces despierto a estas horas? - Espeta casi con enfado. Ni que fuera mi padre y me estuviera riñendo.
-No puedo dormir. ¿Cuál es tu excusa? -Le señalo llevandome la taza con leche sobrante a los labios
Frunce el ceño y se encamina a su habitación mientras se quita la camiseta.
-Me duele la cabeza.
-Ah. - ya claro y yo me chupo el dedo para dormir.
Le sigo dejando la taza en el fregadero y entro en su habitación para llegar a verle tirarse a la cama.
-Te traeré una aspirina.
-¡No! Dejalo, quiero dormir ya.
-Vale, buenas noches.
-Hasta mañana.
Salgo por la puerta, no sin antes ver cómo se restriega la cara con las manos, si esta nervioso y estresado.
¿Qué le habrá pasado en esa fiesta?
Y aquí estoy ahora, comiendome la cabeza. Si no es por una cosa, es por la otra.
Doy media vuelta en la cama para ver si cojo postura, pero nada, lo único que consigo es que me dé un mini ataque al corazón.
Las cinco de la mañana. Por Dios, hoy ya sí que no duermo.
°°°°°°°°°
Sobre las siete y cuarto me levanto y después de darme una ducha salgo a desayunar.
Como es de esperar, Donny sigue durmiendo y seguramente seguira en la cama cuando vuelva de la universidad, allá para las dos de la tarde.
Salgo de casa y me llevo un chasco al ver que está lloviendo a mares, vuelvo a entrar en el apartamento y ya listo con paragüas en mano, me encamino a la universidad.
Las calles están muy transitadas a esta hora de la mañana y los conductores-como y- tienen que soportar los gritos de los peatones gruñones que se creen los reyes de la calle por no cederles el paso en algún paso de cebra. "Ey, yo también llego tarde amigo" Me encantaría gritarle a alguno, pero para qud rebajarse, en lo que tardo en bajar la ventanilla ya le he dejado pasar.
Consigo a duras penas llegar cinco minutos antes del cierre de puertas y entro a mi clase para pasar las mejores cuatro horas de mi día.
A medida que la clase avanza, oigo algún que otro murmullo cerca de mí, susurrandome cosas, pero no les doy atención hasta que un grupo de chicas se sientan a mi lado. Nunca he hablado mucho con la gente de clase, bastante tengo con no aprobar ninguna asignatura.
¿Qué querrán?
-Hola, Ryan. -Saluda la de ojos castaños enredandose un mechon de pelo en el dedo indice.
-Hola.-susuro.
-Te vi ayer en la fiesta. No sabía que te gustaran.
-No me gustan, solo fui por Donny.
ESTÁS LEYENDO
BOXEA COMO PUEDAS (Completa)
Teen FictionRyan se encuentra en una encrucijada al dejar entrar en su vida a una boxeadora que le tiene loco. Su forma de boxear le resulta conocida, pero no queriendo entrar en detalles deja el tema apartado. Su vida ya es bastante difícil intentando olvida...
