CAPITULO 2
La gente comienza a gritar y a aplaudir haciendo ruido de todas las maneras posibles para demostrar su alegría por ella.
Donny grita y yo le imito sin saber muy bien el porqué. Nunca me había emocionado tanto en una pelea, mientras ella sacude los brazos hacia arriba sonriendo como la gran luchadora que es pero que yo no admitiré ante nadie, noto que me vibra el bolsillo derecho y echo un vistazo a mi móvil.
-¿Diga? – Grito tapándome las orejas para intentar reprimir el barullo que hay a mi alrededor.
-¡Ryan! – Oigo la voz de mi hermana pequeña.
-¿Holly? ¿Qué quieres? – Pregunto de repente desesperado porque me deje disfrutar de mi sábado tranquilo.
-¿Dónde estás? – Su voz suena interesada.
-En un club de boxeo con Donny ¿Hay algún problema?
Doy media vuelta y le hago una señal a Donny para asegurarme que me ha visto y voy bajando las escaleras de las gradas para salir del club intentando no tropezar con los vasos que la gente tira al suelo.
-¿En qué club estás? – Oigo entrecortada la voz de mi hermana.
- En el Tokio’s Club, ¿Te acuerdas del amigo de papá? Este club es ahora de su hijo.
-¡Yo también estoy ahí! – Grita de forma que hace que aparte el móvil de mí.
-¿Y se puede saber qué narices haces aquí? ¿Con quién has venido? – Inmediatamente empiezo a inspeccionar la zona en su busca.
-Tranquilízate, he venido con una amiga ¿Puedes llevarnos a casa? – Desde el teléfono noto como hace pucheros.
-Holly… ¡Siempre estás igual! No soy tu chófer, además ¿Cómo habéis venido? –Bajo aun más las escaleras y doy media vuelta para ver dónde se encuentra Donny.
-¡Por favor! Tenemos que volver a casa antes que tú. Lo sabes perfectamente, si no papá y mamá se enfadaran. Anda… ¿Qué te cuesta? – Sigue haciendo pucheros desde el otro lado del móvil.
Suelto un largo y sonoro gruñido del que algunas personas que están a mí alrededor se dan cuenta y sigo andando hacia delante.
-¿Dónde estás?
-Fuera, esperando a mi amiga que tiene que cambiarse – La oigo suspirar.
-¿Cambiarse? ¿No será de esas chicas que van tapadas hasta el cuello delante de sus padres, pero que luego se lo quitan y llevan una falda tan corta que parece un cinturón no? Porque no me gustan esas compañías para ti – Llego al final de las gradas y tengo el ring justo delante mío.
Veo a la gente tranquilizarse y algunas de ellas, la mayoría mujeres que se van levantando y empiezan a salir del club.
-¡No! Claro que no es de esas chicas. Tonto –Se ríe – Es mayor que yo, pero es un encanto de chica y muy responsable.
-No me la vendas como si fuera un artículo de la mejor calidad Holly – La corto antes de que diga nada más.
-Solo digo que es una buena chica y que no te pediría que nos llevaras si su coche no se hubiera estropeado.
-Su coche – Repito.
-Sí, su coche.
-¿Cómo que su coche Holly? Tienes dieciséis años no puedes conducir todavía, lo sabes. Mamá fue muy clara al respecto.
Mi madre, Palmer se casó hace unos cuatro años con un hombre español llamado “Víctor” por mi parte, “Papá” por parte de mi hermana y “Cariño” por mi madre. Fue ella la que decidió acoplar a nuestra vida algunas costumbres españolas a las que mi hermana no ha estado, ni está nada de acuerdo. A mí, me han dado igual ya que tengo diecinueve, pero a ella no le gusta la idea de tener que esperar a sacarse el carnet de conducir a los dieciocho.
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BOXEA COMO PUEDAS (Completa)
Teen FictionRyan se encuentra en una encrucijada al dejar entrar en su vida a una boxeadora que le tiene loco. Su forma de boxear le resulta conocida, pero no queriendo entrar en detalles deja el tema apartado. Su vida ya es bastante difícil intentando olvida...
