CAPITULO 7
-Me dijo que me buscaría. Sí no conseguía lo que tenía pensado hacerme esa noche. Dijo que pasaría por encima de cualquiera que se pusiera en su camino y que lo mataría, que te mataría a ti, porque pensaba que eras mi novio, y después me dijo todo lo que me haría a mí, prefiero no entrar en detalles. Fue asqueroso, ese chico… no está bien de la cabeza pero lo peor fue… Dios, es tan asqueroso, me enseñó una foto de todas las otras chicas, no es la primera vez que hacen lo que nos han hecho esta noche a nosotros.
Habla tan rápido y con tantos gestos que casi me es imposible seguirla, pero al escuchar todo lo que ese energúmeno le dijo, me entra una rabia por el cuerpo que casi me levanto y vuelvo a buscarlo para darle su merecido.
De repente me parece que un puñetazo es poco regalo de mi parte y me maldigo por no haberle roto un diente o un brazo. ¡Ya me vale!
-¿Qué le hacía a esas chicas? – Le acaricio la espalda a la vez que ella se apoya en mi costado.
-Las ataba y jugaba con ellas a las muñecas (ñeee no, broma) y las rajaba enteras, de arriba abajo. Me enseñó varias fotos de chicas diferentes, no entiendo cómo no están en la cárcel. Ese tío, junto a los otros, está loco.
-¿Rajaba? ¿Quieres decir que las cortaba?
-Sí. – Contesta en un suspiro y esconde la cabeza en mi cuello.
La verdad es que la sensación no me molesta en lo más mínimo y la dejo hacer.
-Vale. – Junto las manos y las froto, después me levanto y la ayudo a ella también.
-¿Qué vamos a hacer? – Me mira curiosa.
-Bailar.
Abre los ojos como platos y luego una sonrisa comienza a dibujarse en su cara.
Lo he conseguido. Odio bailar, porque en realidad no sé, pero es lo primero que se me ha ocurrido para hacerla pensar en algo que no sean esas sabandijas.
Me acerco al estéreo para poner una canción movidita “can’t hold us” de Macklemore y Ryan Lewis.
-¡Me encanta esta canción! – Sonríe y comienza a moverse alrededor de la sala con los ojos cerrados.
-A mi también. – Murmuro mirándola, está preciosa con esos pelos revueltos, la cara toda sonrojada de llorar y esas ropas algo sueltas que no tapan sus buenas proporciones.
-¡Vamos, baila conmigo!
-No sé bailar esto. – Se acerca a mí dando saltos al compás de la música y me levanta los brazos para que los mueva. Y pienso que ya que la he hecho levantarse a bailar, tendré que bailar con ella.
Y así dejándome llevar bailo con ella como un verdadero rapero recordando mis años de vándalo en los que aprendí a bailar ese tipo de música. Doy vueltas y giro, bajo y subo dejándola anonadada, pero ella no se queda atrás pues sabe moverse y lo hace de la manera más provocativa posible.
En el momento en que comienzan las palmadas comenzamos a acercarnos mientras aplaudimos con unas sonrisas de tontos en la cara. Le agarro de una mano y la hago girar sobre sí misma varias veces, ella gira a la vez que da saltitos y eso me hace reír, ella me acompaña y después me hace girar a mí provocando más risas de parte de los dos.
Al final esto está siendo divertido.
-¡Can’t hold us! –Gritamos los dos más que cantamos a la vez que la canción y vemos que se va acabando pues los dos bajamos el ritmo de nuestro baile.
Voy acercándome al sillón que hay detrás de mí aún con la vista en ella que se va acercando a mí y justo cuando se acaba la música, me dejo caer en él, Mía sin pensarlo aún riéndose se deja caer en el sillón encima de mí y suelta un suspiro apoyando la cabeza en el hueco que hay entre mi hombro y mi cuello.
Y nos quedamos unos segundos en silencio, recuperando el aire que hemos gastado. Yo mirando a la nada y ella con los ojos cerrados, o es lo que me parece a mí cuando la miro de vez en cuando.
-Lo siento. – Dice de repente como si todo el baile no hubiera servido de nada y volviera a estar deprimida. La aparto lo suficiente para poder mirarla a la cara y frunzo el ceño al verla tan seria.
-¿Por qué?
-Por haberte despertado, por haberte hecho bailar y toda esa estupidez… lo siento.
-Mía, no lo sientas. Creo que ya podemos decir que somos amigos así que, como amigo, puedes venir aquí a cualquier hora del día, o de la noche. Estoy aquí para lo que necesites.
Vuelve a esconder la cabeza en mi cuello y me rodeo lo rodea con los brazos.
-Bueno, ya basta de deprimirse. Creo que voy a poner otra canción. – Hago un amago de levantarme pero ella niega con la cabeza y veo que intenta sonreír.
-No hace falta. Creo que ya puedes irte a dormir. ¿Podrías darme una manta?
-¿Una manta, para qué?
Me mira enarcando una ceja y esa expresión es de lo más dulce en su cara.
-Para taparme. Puede que el sofá sea cómodo, pero hace frío.
Me río y eso provoca que mi pecho vibre y ella se mueva a la vez.
-No vas a dormir en el sofá Mía. Tú dormirás en mi cuarto.
-Oh.
Y ese es uno de esos momentos en los que parece una niña inocente y delicada.
-Y tú… quiero decir. ¿Dormiré contigo?
Sonrío con picardía.
-No si no quieres. Donny no está en casa. Dormiré en su cuarto, tranquila.
-Ah, vale.
-Bueno, pues vamos. – Me levanto con ella aún en brazos y suelta un gritito de sorpresa, pero solo se agarra más fuerte a mi cuello.
Entro en mi habitación y espero en la puerta a que termine de recorrerla para dar su opinión.
-¿Está bien señorita?
-Está genial.
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Sé que es poquito y no muy bueno pero de verdad no ando muy inspirada ultimamente lo siento )=
Si quereis decirme personajes para Ryan, Mía, Donny y Holly.... ADELANTE!! (=
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BOXEA COMO PUEDAS (Completa)
Novela JuvenilRyan se encuentra en una encrucijada al dejar entrar en su vida a una boxeadora que le tiene loco. Su forma de boxear le resulta conocida, pero no queriendo entrar en detalles deja el tema apartado. Su vida ya es bastante difícil intentando olvida...
